El gobierno de Estados Unidos reconoció por primera vez el fracaso del modelo exclusivamente punitivo contra las drogas, y admitió que el consumo de sustancias representa un problema de salud pública que debe atenderse con prevención, tratamiento y campañas integrales.
Durante la conferencia presidencial, el titular de la Secretaría de Relaciones Exteriores (SRE), Roberto Velasco Álvarez, explicó que la nueva Estrategia Nacional para el Control de Drogas 2026 fue elaborada por la Oficina Nacional para el Control de Drogas de la Casa Blanca, y contempla acciones coordinadas entre México y Estados Unidos.
El funcionario recordó que, recientemente, la titular de esa oficina, Sara Carter, sostuvo una reunión en México con el Gabinete de Seguridad, donde se discutieron temas relacionados con el tráfico de armas hacia territorio mexicano y la atención integral al fenómeno de las adicciones.
El secretario señaló que uno de los aspectos que México considera más relevantes es que la estrategia estadunidense reconoce la necesidad de combatir simultáneamente la oferta y la demanda de drogas, particularmente las sustancias químicas.
Detalló que el plan incluye coordinación bilateral, fortalecimiento de capacidades, incautación de precursores químicos y acciones para disminuir la capacidad operativa de los cárteles para generar violencia y traficar drogas y armas.
El funcionario de la SRE destacó, especialmente, que el documento reconoce de manera explícita que interrumpir el flujo de armas provenientes de Estados Unidos hacia grupos criminales en México es un elemento central para el control fronterizo y el combate a la delincuencia organizada.
“Reducir el flujo de armas hacia el crimen organizado disminuye su capacidad”, explicó Velasco, al señalar que esta postura coincide con los planteamientos que el gobierno mexicano ha sostenido en las conversaciones bilaterales.
Asimismo, precisó que la cooperación entre ambos países continuará bajo los principios de responsabilidad compartida, respeto a la soberanía, cooperación sin subordinación y confianza mutua.
Por su parte, la consejera jurídica de la presidencia, Luisa María Alcalde Luján, afirmó que la estrategia estadunidense representa un cambio importante, porque reconoce que el consumo de drogas debe abordarse desde una perspectiva de salud pública, y no únicamente desde la contención policial o militar.
La funcionaria destacó que, por primera vez, el gobierno de Estados Unidos admite explícitamente que enfrenta una crisis interna de adicciones.
Como ejemplo, citó datos contenidos en el documento oficial: 73.6 millones de estadunidenses consumieron drogas ilícitas durante el último año; 48.4 millones padecen trastornos relacionados con el uso de sustancias; y 23.5 millones se encuentran en procesos de recuperación.
Luisa María Alcalde comparó esas cifras con los datos mexicanos de la Encuesta Nacional de Consumo de Drogas, Alcohol y Tabaco 2025, según la cual 3.8 millones de personas, equivalentes al 2.7 por ciento de la población, consumieron drogas ilícitas en el último año.
La consejera jurídica también subrayó que el documento firmado por el presidente Donald Trump reconoce “el fracaso de la era de la contención”, y plantea priorizar la prevención, la atención médica y la rehabilitación.
Entre las acciones contempladas por la estrategia, detalló, se encuentran campañas nacionales en televisión, radio y redes sociales; programas de prevención escolar; atención psicológica; integración laboral y comunitaria de personas en recuperación; tratamiento de adicciones dentro de cárceles y protocolos para atender sobredosis.
Por su parte, la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo consideró relevante que el gobierno estadunidense haya incorporado dos temas que México ha insistido en colocar en la agenda bilateral: la atención a las causas del consumo y el combate al tráfico de armas hacia territorio mexicano. “Es importante reconocerlo, porque ha sido una buena parte del diálogo que hemos tenido con el gobierno de Estados Unidos”.
Señaló que desde el gobierno del expresidente Andrés Manuel López Obrador, México ha insistido en que el combate al narcotráfico debe incluir la prevención de adicciones y la reducción del tráfico ilegal de armas.
Sheinbaum, además, sostuvo que el reconocimiento realizado por Estados Unidos representa un avance porque plantea atender el fenómeno de las drogas de manera integral mediante campañas, atención en escuelas y estrategias de salud pública.



















