México se encuentra en un momento de definición ante el riesgo de que agentes externos puedan intervenir en el país, reiteró la presidenta Claudia Sheinbaum, quien reconoció que a pesar de que pueden existir diferencias con el gobierno o el movimiento que encabeza “tenemos que cerrar filas cuando hay injerencia”.
Recordó que en su informe del pasado domingo llamó a la unión, pues la defensa de la soberanía es un tema que compete a la nación, “incluso en mi discurso […] dije: a las mexicanas y a los mexicanos, podemos tener diferencias, pero tenemos que cerrar filas cuando hay injerencia, cuando consideramos que hay intervención en asuntos que solo les competen a los mexicanos”.
En ese sentido, subrayó que no se pide una unificación del pensamiento, “nadie pide que todos pensemos igual, es absurdo, un país tan diverso tan plural en muchos sentidos, ¿cómo vamos a pedir que todos piensen lo mismo?”.
La jefa del Ejecutivo federal reconoció que quienes son parte del movimiento de transformación pueden no estar de acuerdo con distintos proyectos impulsados por el gobierno, como la planta de amoniaco en Sinaloa o el análisis de la viabilidad del fracking con nuevas tecnologías, “dada la dependencia que tenemos con Estados Unidos del gas”, una propuesta que surgió precisamente de la necesidad de revisar alternativas ante esa problemática.
Insistió que las discrepancias sobre políticas públicas o proyectos específicos no están reñidas con la necesidad de asumir una postura frente a intentos de injerencia externa en asuntos nacionales. “Puedes no estar de acuerdo y está bien, nadie pide que estemos de acuerdo en todo. El asunto nada más es: hay momentos de definición, y en esa definición tienes tú que decir, aún con estas diferencias, ¿dónde estoy? ¿Estoy acá o estoy allá?, manteniendo tus críticas”.
Finalmente, Sheinbaum Pardo recomendó reflexionar sobre el papel que se asume frente a los intentos injerencistas. “Hay momentos de definición en la historia de los pueblos y me parece que este momento es un momento de definición. Eso no quiere decir que pienses como yo en todo, pues sería hasta aburrido, pero sí darse cuenta de la ofensiva que hay y qué prioridad pones en todo”.



















