En una nueva “actuación antirrusa, […] el servicio de inteligencia de uno de los países occidentales, en coordinación con sus secuaces ucranianos”, busca manchar la imagen de Rusia en América Latina a través de un presunto montaje que culparía al país euroasiático de suministrar armas de fuego al narcotráfico en Venezuela, Colombia y México, acusó el Servicio de Inteligencia Exterior de la Federación de Rusia (SVR, por sus siglas en ruso).
Para sostener tales acusaciones, ha comenzado a ser introducido armamento de fabricación rusa en estos países, el cual habría sido capturado “por el enemigo” durante la guerra que lleva a cabo el país contra Ucrania desde el 24 de febrero de 2022, de acuerdo con un comunicado del SVR, difundido este lunes por el Buró de Prensa ruso.
De manera paralela, se preparan materiales de audio y video falsificados que pretenderían demostrar la entrega de armas rusas a grupos latinoamericanos a través de intermediarios. El SVR afirmó que ese material se reforzaría con documentación apócrifa que señalaría, de forma falsa, la supuesta participación de representantes de las Fuerzas Armadas rusas en el esquema; todo, lo cual calificó de “novela policíaca de tercera categoría” sobre narcotráfico.
Además, de acuerdo con el organismo, el objetivo de esta operación es el debilitamiento de las relaciones de Rusia con los países de la región y empujar a los gobiernos latinoamericanos a sumarse a la postura antirrusa de Occidente, un cálculo ingenuo –en palabras del SVR–, pues solo lograrían exhibir, una vez más, su falta de límites morales y “la mediocridad de su pensamiento”.
Pero el organismo de inteligencia rusa señaló que esto forma parte de un fenómeno más complejo: desde el inicio del conflicto en Ucrania, la “guerra informativa” de las “élites euroatlánticas” contra Rusia se ha caracterizado, según el SVR, por la difusión de episodios “más allá de la moral y el derecho”.
El texto sostuvo además que este tipo de montajes no son una novedad para los servicios de inteligencia occidentales, sino una práctica arraigada en su historial que ha tenido consecuencias muy altas.


















