La escasez de vivienda en la Ciudad de México es uno de los grandes problemas que aquejan a la población capitalina. El gobierno lo sabe, y en diversas ocasiones ha indicado que es necesario ofertar y tratar de regular cada vez más. En concordancia con estas palabras, la jefa de gobierno, Clara Brugada Molina, señaló el pasado 12 de agosto el inicio de un programa de 1 mil viviendas accesibles para rentar, con prioridad para las y los jóvenes. Junto con ello, recordó los apoyos sociales que ha distribuido su administración para estudiantes universitarios, así como uniformes y útiles escolares para menores
En 2026, el gobierno de la Ciudad de México iniciará con el primer programa para rentar viviendas de manera asequible; serán 1 mil viviendas destinadas prioritariamente a las y los jóvenes capitalinos, anunció la jefa de gobierno, Clara Brugada Molina.
Esta iniciativa, junto con una propuesta para que las juventudes realicen reforestación urbana en distintos puntos de la capital –donde haya escasez de naturaleza– tiene la intención de ampliar derechos y oportunidades para este sector de la sociedad, subrayó la mandataria durante el evento del Premio de la Juventud de la Ciudad de México 2026, donde se entregaron 19 reconocimientos para cada persona ganadora, con un total de 437 mil pesos y estímulos de 23 mil pesos para cada una.
Asimismo, “vamos también a construir –estamos en eso– un nuevo modelo de educación media superior y a continuar ampliando la construcción de preparatorias y universidades […]; la educación es el más sagrado de los derechos de la juventud, que ninguna puerta del conocimiento se cierre para los jóvenes y ningún sueño se apague por falta de escuelas”.
Al hablar de apoyos para las personas jóvenes, también recordó la beca universal que se entrega en la Ciudad de México a estudiantes universitarios. Este año dijo que su administración espera beneficiar a unos 200 mil jóvenes.
Las juventudes deben ocupar un lugar central en la política pública, y no solamente ser vistas ni tratadas como usuarios de apoyos sociales. Por ello, aprovechó para invitar al Festival de las Juventudes, que se llevará a cabo del 13 al 16 de agosto en la recién construida Utopía Mixiuhca, ubicada en la colonia Granjas México, alcaldía Iztacalco.
De hecho, la semana anterior entregó uniformes y útiles escolares para 650 mil estudiantes de preescolar y secundaria, con una inversión pública de 704 millones de pesos. De esta manera, se busca evitar que las y los alumnos se encuentren entre la necesidad de comer o estudiar, apuntó Pedro Moctezuma Barragán, secretario de Educación, Ciencia, Tecnología e Innovación capitalino.

Resolver la escasez
Este tipo de programas ha tenido sus primeros cimientos desde la administración anterior. El 13 de septiembre de 2024, Martí Batres Guadarrama, entonces jefe de gobierno –debido a la licencia solicitada por Claudia Sheinbaum Pardo para contender por la presidencia de la República–, encabezó el inicio de obras del “programa piloto” de vivienda para jóvenes capitalinos.
Ubicado en la calle Doctor Lavista número 105, colonia Doctores, de la alcaldía Cuauhtémoc, informó que 158 personas de entre 18 y 35 años iban a tener la posibilidad de adquirir una renta con pagos mensuales de entre 2 mil 500 y 5 mil pesos.
Impulsar este tipo de políticas públicas responde a la urgencia de resolver uno de los mayores problemas que tiene la capital del país: la escasez de vivienda, un rubro ampliamente señalado incluso por el gobierno local. Tan solo el pasado 24 de julio, Clara Brugada reconoció que en la Ciudad de México “hace falta mucha vivienda”, en comparación con las que ha podido entregar su administración.
Fue así que informó –durante la entrega de un edificio con 41 casas en la colonia Ajusco, Coyoacán– sobre cambios en la Secretaría de Vivienda capitalina, con el objetivo de disminuir los tiempos de construcción y entrega de hogares. “No queremos que tarde tanto una vivienda y eso es en lo que nosotros vamos a poner mucha atención, y dentro de poco vamos a hacer una revolución en la Secretaría de Vivienda para garantizar que en menos tiempo podamos hacer que la población acceda a vivienda, así como la estamos hoy entregando, pero en mucho menor tiempo. Esa es nuestra tarea, ese es nuestro reto, pero nos sentimos capaces de lograrlo”.
Meses atrás, el 22 de abril, en su conferencia de prensa, Brugada Molina informó sobre el envío de una iniciativa al Congreso local como antesala de una próxima ley en materia de rentas justas, razonables y asequibles. Esta incluiría, según detalló: prohibición de aumento en las rentas por encima de la inflación; aumentar la oferta de vivienda por parte del Estado; crear una dependencia pública para defender los derechos y obligaciones de las relaciones inquilinarias; e integrar los derechos de arraigo vecinal y comunitario, vínculo social y permanencia de la gente donde desarrolló sus proyectos de vida; así como una política contra la gentrificación y a favor de la justicia territorial.
Indicó que esta propuesta derivaba de las necesidades ciudadanas. En la Ciudad de México hay 2 millones de personas, o una de cada cuatro, que habitan una vivienda rentada; pero, “en la ciudad central”, más del 40 por ciento de la población paga renta, porcentaje muy superior al promedio observado de toda la Ciudad.
Al hablar por grupos de edad, la mandataria capitalina señaló que las y los jóvenes, junto a personas en pobreza, llegan a destinar hasta el 50 por ciento de su salario para pagar la renta; ello ha provocado la expulsión de la población de la capital. De acuerdo con Inti Muñoz Santini, secretario de Vivienda capitalino, cada año de 20 a 30 mil familias se ven obligadas a salir de sus hogares.
Todavía más. En la capital del país, más de la mitad de las personas que rentan son jóvenes menores de 30 años, y solo uno de cada 10 cuenta con vivienda propia; asimismo, dos de cada tres jóvenes viven en una vivienda rentada, señaló la jefa de gobierno ese día, cuando dijo que su administración trabajará para construir todavía más casas en su sexenio.



















