Los derechos a la ciudad y a los cuidados tienen un “potencial transformador de largo alcance, por lo que la Comisión de Derechos Humanos de la Ciudad de México (CDHCDMX) formará grupos de trabajo “multiactor” para impulsarlos en la capital del país, señaló María Dolores González Saravia, presidenta de la institución.
Ello porque el derecho a la ciudad integra “los diversos derechos interdependientes para el usufructo equitativo de la ciudad”, con la planeación participativa como herramienta y el privilegio siempre hacia la justicia social, ambiental y territorial. Por su parte, el segundo busca construir un sistema de cuidado que permita “crear nuevas relaciones, más igualitarias, y reorganizar socialmente el sostenimiento de la vida”, agregó durante la presentación del informe anual de 2025 del organismo.
No obstante, González Saravia contempló otros temas urgentes que se viven actualmente, como los derechos a víctimas directas e indirectas de desaparición forzada; consultas a los pueblos, barrios originarios y comunidades residentes; población en situación de calle, la salud mental de las juventudes, y el derecho a la protesta.
A ellas se suman las que llamó “agendas cotidianas” –seguridad jurídica, acceso a la justicia penal y la libertad e integridad de las personas–, que todavía enfrentan “desafíos que impactan en la vida de un universo importante” de quienes acuden a la comisión.
En el rubro de los cuidados, la jefa de gobierno capitalina, Clara Brugada Molina –asistente al evento–, refirió que su administración impulsa el reconocimiento constitucional de nuevos derechos humanos: al cuidado, arraigo, educación inicial e ingreso garantizado desde los tres años.
“Que cuidar deje de ser un destino impuesto a las mujeres y que avancemos hacia la erradicación de la división sexual del trabajo, repartiendo el tiempo y las tareas de manera justa”, planteó la mandataria, quien también solicitó a la CDHCDMX el acompañamiento en cinco tareas que se acompañan de nuevos modelos en: exigibilidad de derechos sociales; penitenciario, orientado a la reinserción; programa integral para las personas en situación de calle; protocolos para atender desalojos; y la coordinación para buscar personas desaparecidas.
González Saravia también ubicó el trabajo de la comisión frente a tres cambios estructurales que, dijo, impactan con fuerza a la ciudad. El primero es el cambio demográfico, con las proyecciones de disminución poblacional en la capital; tecnológico, por el individualismo que genera; y climático, por los desastres naturales.
La presidenta reconoció también a tres actores sociales por sus contribuciones a los derechos humanos en la ciudad: las madres y familias buscadoras organizadas, el movimiento feminista y el movimiento urbano popular.
Además, indicó que será prioridad para la Comisión atender “de los casos a las causas”, pues “una significativa [cantidad] de quejas trasciende la dimensión individual al revelar problemáticas comunes y generales” que requieren “acciones colectivas y sostenidas” y no solo respuestas puntuales.
Aunque aclaró que esa mirada de conjunto no sustituye la atención a cada expediente: “la apuesta es doble, recuperar la centralidad de cada caso, fortaleciendo su documentación y el acompañamiento para que ninguna historia se diluya en la gestión cotidiana de los expedientes, y mirar los casos en conjunto para entender que ciertas violencias se repiten”.


















