Solo el 3 por ciento de las tierras cultivables en la Franja de Gaza se mantienen sin algún tipo de daño y con accesibilidad de llegar a ellas, señaló la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO, por sus siglas en inglés).
Junto con el Centro de Satélite de las Naciones Unidas, la evaluación a estas zonas indicó que son apenas 448 hectáreas las que pueden ser utilizadas sin la necesidad de rehabilitarlas. Al mismo tiempo, esta cantidad disminuyó 25.5 por ciento, pues “en los últimos meses” era de 601 hectáreas. Deir al-Balah y Jan Yunis fueron las áreas donde hubo más reducciones de tierras cultivables.
Por otra parte, existe un porcentaje un tanto mayor sobre las tierras que son todavía accesibles en Gaza: son 3 mil 643, pero éstas presentaban daños y, por tanto, “requerían trabajos antes de que pudiera reanudarse el cultivo”. Junto con las otras 448 hectáreas, las 4 mil 91 representaron tan solo el 27 por ciento del total en la Franja, señaló la agencia de la ONU.
Pero este fenómeno ocurre, en primer lugar, porque las y los palestinos se ven impedidos de acceder a esas tierras por parte del ejército israelí, más que daños físicos. “Esta situación está vinculada sobre todo a la expansión hacia el oeste de la denominada Línea Amarilla, que separa la zona del alto el fuego del área bajo control militar”, indicó el reporte.
Por ejemplo, en Rafah son inaccesibles el 97.2 y 98.4 por ciento de tierras agrícolas e invernaderos, respectivamente. En las gobernaciones de Gaza y Gaza del Norte, los problemas son atribuibles a daños físicos.
En Gaza se ha demostrado que es posible producir, pero no es seguro para las y los agricultores llegar a sus tierras, alertó Rein Paulsen, director de la Oficina de Emergencias y Resiliencia de la FAO.
“La pérdida de acceso a las tierras agrícolas está reduciendo aún más el espacio disponible para que los agricultores produzcan alimentos, incluso cuando los activos agrícolas permanecen físicamente intactos”, agregó.
Asimismo, las personas dedicadas a la agricultura enfrentan restricciones de suministros que les impide hacer su labor. Hay una escasez aguda de semillas, fertilizantes, equipos de riego, combustible, piensos, suministros veterinarios y servicios de sanidad animal. A los bienes que pueden acceder cada vez son de peor calidad y con precios muy elevados, lamentó el organismo especializado de Naciones Unidas.
De acuerdo con el informe, la agricultura representaba alrededor del 10 por ciento de la economía de la Franja de Gaza antes de octubre de 2023, y era el sustento de más de 560 mil personas.


















