Más de 200 mil personas han sido desplazadas en la región sudanesa de Kordofán desde finales de 2025, debido a la intensificación de los combates, los ataques contra infraestructura clave y las inundaciones estacionales, alertó la Organización Internacional para las Migraciones (OIM).
Pero la crisis en Kordofán se suma a un panorama más amplio: en todo Sudán hay 8 millones 600 mil personas desplazadas internamente, lo que convierte al país en uno de los mayores episodios de desplazamiento forzado del mundo, según la OIM.
La violencia también generó nuevos desplazamientos en otras regiones del país. En Nilo Azul, los enfrentamientos en Geissan y sus alrededores obligaron a huir a unas 7 mil 800 personas, algunas de las cuales cruzaron la frontera hacia Etiopía; en Darfur Occidental, cerca de 18 mil personas fueron desplazadas durante la primera mitad de agosto.
A los combates se sumó el impacto de las lluvias. En Tawila, Darfur del Norte, las precipitaciones intensas destruyeron o dañaron cerca de 1 mil 350 viviendas la semana pasada y desplazaron a más de 1 mil familias; nuevas inundaciones en Kabkabiya y Shangil Tobaya obligaron a decenas de familias más a refugiarse en alojamientos temporales.
En la localidad de Sheikan, el desplazamiento aumentó 25 por ciento durante los últimos ocho meses, mientras que en el conjunto de la región de Kordofán la cifra de personas obligadas a huir de sus hogares superó las 200 mil desde finales del año pasado, de acuerdo con el recuento de la agencia de la ONU.
“Las señales de alarma son imposibles de ignorar. En todo Sudán, las familias huyen de la violencia, pierden el acceso al agua, la electricidad y la atención sanitaria, y ahora afrontan además la carga de inundaciones destructivas”, declaró la directora general de la OIM, Amy Pope, quien advirtió que sin medidas urgentes para proteger a la población civil y restablecer los servicios esenciales el sufrimiento continuará profundizándose.
“Sudán es una de las mayores crisis de desplazamiento del mundo. El impacto combinado del conflicto, los daños a la infraestructura y las inundaciones está llevando a miles de familias más allá de sus límites”, agregó la funcionaria internacional.
Además, la crisis en Sudán incluye más aspectos: una de las situaciones más graves se concentra en Kordofán del Norte, donde los enfrentamientos armados y los ataques con drones contra el principal transformador eléctrico de El Obeid provocaron cortes prolongados de electricidad. Estas interrupciones afectaron el bombeo de agua, los establecimientos sanitarios y las telecomunicaciones de la zona, detalló el organismo internacional.
La OIM también advirtió que las demoras en las cadenas mundiales de suministro –particularmente las vinculadas al mar Rojo y el estrecho de Ormuz– añaden presión a una respuesta humanitaria que ya enfrenta dificultades.
Por otra parte, la OIM informó que ha apoyado con la entrega de 1 mil 750 toneladas de suministros humanitarios, entre ellos kits de higiene y tiendas de campaña para 110 mil 750 personas, y planteó alcanzar estas entregas a más de 400 mil personas.


















