La intención del director de la Administración de Control de Drogas, (DEA, por sus siglas en inglés) Terrance Cole, al elogiar el trabajo, en particular, del secretario de Seguridad y Protección Ciudadana, Omar García Harfuch, y al mismo tiempo señalar que funcionarios del gobierno mexicano mantienen colusión con el narcotráfico es generar divisiones internas para debilitar gobiernos independientes, afirmó la presidenta Claudia Sheinbaum.
“Ellos buscan, para debilitar a los gobiernos –porque este es uno de sus objetivos, y particularmente a gobiernos independientes que defendemos la soberanía–, dividirnos internamente”, expresó la primera mandataria durante su conferencia matutina.
Consideró que la DEA es una agencia que busca generar rupturas tanto en el Gabinete de Seguridad como en el gobierno federal, como parte de “una de sus estrategias, no de ahora, de siempre”.
Aseguró que “son tácticas que usan ellos de injerencia”, sin embargo, enfatizó que debido a la unidad y coordinación en las instituciones de seguridad “se topan con pared”.
La jefa del Ejecutivo federal destacó la coordinación entre el secretario de la Defensa Nacional, general Ricardo Trevilla Trejo; el secretario de Marina, almirante Raymundo Pedro Morales Ángeles; el secretario de Seguridad y Protección Ciudadana, Omar García Harfuch; la secretaria de Gobernación, Rosa Icela Rodríguez; y la consejera jurídica del Ejecutivo federal, Luisa María Alcalde Luján.
“Particularmente las tres instituciones de seguridad como tal tienen una coordinación extraordinaria y mucha colaboración, mucho entendimiento, no hay divisiones al interior”, manifestó.
Sheinbaum Pardo consideró que la estrategia de elogiar el trabajo de algunos funcionarios y cuestionar a otros busca provocar confrontaciones dentro del gobierno mexicano, aunque aseguró que esa táctica no ha tenido resultados, “piensan que por hablar bien de unos y mal de otros van a generar al interior división, pero fracasan en eso porque no lo logran porque hay mucha coordinación y mucho patriotismo de todos y de la defensa de México”.
Acusó que, de cara al proceso electoral de noviembre en Estados Unidos, algunos actores políticos de ese país “usan muchas veces a México como parte de su elección”, aunque dejó claro que su administración continuará con la defensa de la soberanía “como hemos dicho que se ocupen de los asuntos de allá; acá nos ocupamos nosotros, de los asuntos de acá”.
La presidenta reiteró que México mantendrá la coordinación con Estados Unidos en materia de seguridad sin permitir la intromisión en ausuntos que solo le competen a las y los mexicanos. “Nos coordinamos como lo hemos hecho hasta ahora y ellos también han entendido nuestra posición soberana”, dijo al aludir a Markwayne Mullin, secretario de Seguridad Nacional estadunidense, quien al referirse a la relación con México indicó: “aún creen en su soberanía y debemos respetar eso”.



















