En lo que va de 2026, el comercio entre Estados Unidos y México ha alcanzado niveles récord. En agosto de este año, las importaciones de Estados Unidos procedentes de México alcanzaron 60 mil 637.4 millones de dólares, tal y como podemos ver en el cuadro 1.
Es el cuarto mes consecutivo en que estas importaciones alcanzan un nuevo máximo. Y esto ocurre a pesar de que el segundo gobierno de Donald Trump ha impulsado una renegociación del Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá llena de incertidumbre, con amenazas de aranceles, imposición de estos a diversos productos y demás políticas proteccionistas que buscan impulsar el llamado nacionalismo económico y la reindustrialización de ese país.
Sin embargo, de enero a agosto de 2026, las exportaciones de Estados Unidos a México y sus importaciones procedentes de México han mostrado una tendencia general al alza, aunque con descensos en algunos meses. Y, con ello, curiosamente, se ha profundizado el déficit comercial de Estados Unidos con México que Trump quería corregir.
Cuadro 1. Comercio bilateral entre México y Estados Unidos
| Mes | Exportaciones a México | Importaciones desde México | Balanza comercial |
| Enero | 31,587.2 | 42,517.7 | -10,930.4 |
| Febrero | 28,906.5 | 44,310.7 | -15,404.2 |
| Marzo | 32,775.8 | 51,202.8 | -18,427.0 |
| Abril | 35,343.5 | 50,692.0 | -15,348.5 |
| Mayo | 33,050.8 | 54,179.6 | -21,128.8 |
| Junio | 33,913.0 | 55,254.6 | -21,341.6 |
| Julio | 34,240.1 | 60,549.6 | -26,309.5 |
| Agosto | 33,656.3 | 60,637.4 | -26,981.1 |
| Total | 263,473.1 | 419,344.4 | -155,871.3 |
Fuente: elaboración propia con base en United States Census Bureau (2026).
A primera vista, parecen tendencias contradictorias: mientras más aranceles y más incertidumbre genera Trump respecto al marco institucional del comercio bilateral, más se refuerza el intercambio entre México y Estados Unidos. México, en este contexto, se consolida como el principal socio comercial de Estados Unidos y pasa a representar cerca del 17 por ciento del total de las importaciones de ese país, cuando en 2025 representaba el 15 por ciento. Mientras tanto, Canadá y China representan ahora el 11 y el 7 por ciento, respectivamente.
Con esto aumenta el peso estratégico de la economía mexicana en la economía estadunidense. Y nos recuerda, una vez más, que la interdependencia económica de ambos países obliga a que seamos buenos vecinos, sin injerencismos ni subordinaciones.
Sin embargo, conviene tener presente que, en el contexto de la guerra comercial entre Estados Unidos y China, ha tenido lugar un proceso de desacoplamiento entre ambos países que se ha explicado, sobre todo, por factores de seguridad nacional. De ahí que se hable del securityshoring. Canadá, por su parte, ha entrado en una fase de guerra comercial con Estados Unidos, y eso explica que también haya una tendencia a un mayor desacoplamiento entre ambas economías.
Estos hechos hay que interpretarlos también a la luz de las negociaciones que han tenido lugar entre México y Estados Unidos. El diferencial entre los aranceles que Estados Unidos ha impuesto a México y los que aplica al resto del mundo hace que sea más rentable seguir relocalizando la inversión extranjera directa (IED) en una economía estable, con inflación controlada, sin aumento de deuda pública y con un mercado interno cada vez más fortalecido por la ampliación de la demanda interna agregada.
A ello se suma la capacidad de incrementar las fuerzas productivas de calidad mediante el Plan México y la política industrial activa impulsada por el gobierno actual. En ese sentido, se explica que en México haya niveles récord de IED, que sigue aprovechando las ventajas comparativas y competitivas de la economía mexicana para producir bienes orientados al mercado de Estados Unidos, sobre todo en los sectores de componentes electrónicos y metalurgia. Y esto puede deberse a la expansión del sector electrónico e informático que está ocurriendo en Estados Unidos.
Y, por otro lado, se trata de industrias que todavía no se relocalizan en la economía de Estados Unidos porque para el capital industrial transnacional no es rentable asumir los costos laborales y los relacionados con el capital fijo para situarse en esa economía.
Más bien, el capital industrial transnacional se está relocalizando en México, y así seguirá mientras producir aquí le resulte más rentable y le permita obtener una mayor tasa de ganancia. Con esto queda claro que la economía de Estados Unidos todavía no está en proceso de reindustrialización. Más bien, lo que se está viendo es una nueva división internacional del trabajo impulsada, precisamente, por la imposición de aranceles de Trump a gran parte del mundo.
Y este fenómeno de comercio internacional posneoliberal, poco a poco, empieza a adquirir más forma. La geopolítica proteccionista del trumpismo, paradójicamente, termina acelerando la integración regional con México. Y, claro, los lazos de interdependencia mutua aumentan.
Josafat Hernández*
*Profesor investigador de la División de Estudios Multidisciplinarios del Centro de Investigación y Docencia Económicas



















