Despachos de abogados y otras instituciones que habrían participado en el uso fraudulento de pensiones de la Modalidad 40 se encontraban bajo análisis de las Secretarías de Hacienda y de Anticorrupción y Buen Gobierno, así como de la Consejería Jurídica, informó la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo.
Al ser consultada sobre las declaraciones hechas en el Congreso, donde se afirmó que cualquier cambio a este esquema debía pasar por el Legislativo, la primera mandataria aclaró que la Modalidad 40 no se canceló y que continúa garantizada en la ley.
Explicó que la decisión del Consejo Técnico del Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS), publicada en el Diario Oficial de la Federación, se limitó a establecer medidas para evitar fraudes y abusos, por lo que no se modificó el sentido de la norma ni se requería su paso por el Congreso.
Añadió que el objetivo fue impedir que personas sin derecho a esta forma de pensión accedieran a ella, ya que se detectaron numerosos casos en los que se otorgó a quienes no les correspondía.
Sobre el costo de estas irregularidades, Sheinbaum Pardo sostuvo que se trata de recursos públicos y recordó que la modalidad puede representar pensiones de 80 mil o 90 mil pesos mensuales. Por ello, indicó que se prepara la presentación de un informe con el número de personas que obtuvieron el beneficio de manera indebida y la estimación del daño al erario. De continuar este mal uso en el futuro, advirtió, se pondría en riesgo la disponibilidad de recursos.
En cuanto a la petición de legisladores para que el director del IMSS, Zoé Robledo, comparezca ante el Congreso, la presidenta señaló que puede hacerlo en el momento en que se defina, pues no hay nada que esconder y todos los servidores públicos están obligados a acudir cuando se les convoca.
Consideró que el tema será aprovechado políticamente por la oposición y precisó que, además de la Modalidad 40, el funcionario podría explicar cómo se atiende la situación del instituto y por qué se ofreció inicialmente un aumento salarial a los trabajadores, un asunto que, dijo, el director ha detallado todos los días mientras trabaja en la incorporación de nuevos sistemas al IMSS.
Respecto a los trabajadores sindicalizados del instituto, que amagaron con volver a realizar marchas en la capital por la propuesta salarial, la primera mandataria afirmó que la gran mayoría labora a diario y tiene demandas legítimas que serán atendidas.
Deslindó esas peticiones de lo que calificó como uso político y campaña pagada por parte de quien, según expresó, nunca ha acudido al IMSS ni se interesa por él. Sin embargo, insistió en que “aquello que es legítimo se va a atender.”



















