La red de contrataciones electorales bajo investigación no surgió con Guadalupe Taddei, sino que se formó durante décadas y alcanzó su mayor fortaleza durante la gestión de Lorenzo Córdova, como presidente del Consejo General del Instituto Nacional Electoral, afirmó la presidenta Claudia Sheinbaum: “este cochinero, esta mafia electoral no surgió con Taddei. No nació ahí, discúlpenme: tiene muchos años y se fortaleció justo en esa época”.
En respuesta a la narrativa que diversos medios y opinadores han querido instalar a partir de los videos difundidos en días recientes –donde se aprecia a la exconsejera presidenta del INE con uno de los contratistas–, de que el problema tiene un par de años, la presidenta advirtió que data de tiempo atrás e involucra a exagentes del Cisen y a actuales militantes del partido Somos.
Durante la conferencia matutina, la primera mandataria dijo que, para entender el caso, hay que empezar por el origen de Taddei. Antes de 2014, explicó, los consejeros de los organismos electorales estatales eran designados por los congresos locales. Con la reforma derivada del Pacto por México, esa facultad pasó al Consejo General del INE, presidido entonces por Córdova, y fue precisamente ese Consejo el que la nombró presidenta del instituto electoral de Sonora.
La trayectoria de la exfuncionaria, añadió Sheinbaum Pardo, continuó en el órgano de transparencia del gobierno sonorense y, después, en el proceso para elegir la presidencia del INE. Llegó al cargo “por una tómbola”, precisó, porque los partidos no alcanzaron la mayoría calificada. “Ella viene de todo este grupo electoral formado desde 2014 por el Consejo General del INE”.
Sin embargo, la presidenta planteó que el origen de la red no se agota en la exconsejera presidenta: hay que mirar a quienes estuvieron detrás de las contrataciones electorales que salieron a la luz en los últimos días. Por ello, detalló que los hermanos Hernández Casillas son los principales agrupadores de las empresas vinculadas con esos contratos.
Con base en la investigación de la secretaria Anticorrupción y Buen Gobierno, Raquel Buenrostro, la presidenta relató que los hermanos no llegaron al negocio electoral desde la iniciativa privada puesto que antes trabajaron en el gobierno federal, en la época de Carlos Salinas de Gortari, primero en el Registro Nacional de Población (Renapo) y luego en el Centro de Investigación y Seguridad Nacional (Cisen), servicio de inteligencia civil creado en 1989, hoy Centro Nacional de Inteligencia y señalado históricamente por espiar a opositores.
De acuerdo con la mandataria, el vínculo entre los hermanos y el gobierno federal fue Juan Carlos Padilla Aguilar, quien dirigió el Renapo y posteriormente fue secretario general del Cisen. Fue él, precisó, quien los incorporó a esas dependencias, donde uno de ellos fungió como su secretario particular.
Tras dejar el servicio público, los Hernández Casillas se convirtieron en empresarios y obtuvieron contratos del instituto electoral del Estado de México, entidad a la que también se trasladó Padilla Aguilar. Esa relación, indicó la mandataria, derivó en escándalos por contrataciones al menos en 1999 y 2005.
Añadió que esa red se consolidó entre 2014 y 2023, durante la presidencia de Córdova en el Consejo General del INE, con contratos por más de 2 mil millones de pesos.
La presidenta cuestionó la responsabilidad del Consejo General del INE. Reconoció que los contratos eran firmados por los organismos electorales estatales, como el propio Córdova ha admitido en entrevistas recientes, pero recordó que sus consejeros fueron designados por el INE. “Ustedes, los consejeros del INE del 2014 al 2023”, sentenció.
Ante ello, la mandataria federal cuestionó: “¿Por qué no se hizo nada si ya sabían, como lo dicen en sus propias entrevistas, durante nueve años, para hacer lineamientos claros de contratación?”
Sheinbaum Pardo recordó que Padilla Aguilar, el exfuncionario que llevó a los hermanos al Renapo y al Cisen, apareció en 2022 como representante en el Estado de México de la organización de Acosta Naranjo y que hoy es, “uno de los militantes más destacados” de Somos México.
Este partido agrupa a Córdova y a otros exintegrantes del INE. “Lo más increíble es que el creador de estos personajes y de estas empresas es miembro de su partido político”, afirmó la presidenta.
Pese a ello, la mandataria aclaró que su planteamiento no es una defensa de Taddei. Si la exconsejera presidenta cometió un acto ilegal, dijo, corresponde a la Auditoría Superior de la Federación (ASF) y a la Fiscalía General de la República (FGR) investigarlo, al igual que a cualquiera que haya participado en la estructura del INE.
Insistió, además, en que deben transparentarse las contrataciones de papelería electoral y continuar las investigaciones para deslindar responsabilidades. “Esta mafia electoral no surgió con Taddei”, subrayó.
Por último, informó que la próxima semana se publicará en el Diario Oficial de la Federación (DOF) un decreto para que más secretarías e instituciones académicas participen en el consejo de administración de Talleres Gráficos de México, el organismo que produce las boletas electorales.



















