El consorcio internacional de periodistas de investigación

En continuación con WikiLeaks, de Julian Assange, que ha tenido que pagar con su libertad, la filtración de material a los medios de comunicación, entre 2011 y 2012 (consultar la Memoria de una aventura periodística coordinada por Pedro Miguel, con el título de: México en WikiLeaks y WikiLeaks en La Jornada, editado por La Jornada Ediciones), irrumpen los Papeles de Panamá en los que 190 reporteros del periodismo de investigación de 65 países dieron a conocer la filtración documental de más de 200 mil empresas domiciliadas en paraísos fiscales, donde están implicadas, beneficiándose más de 130 mil personas. La organización ICIJ: Consorcio Internacional de Periodistas de Investigación, está dirigido por el reportero australiano Gerard Ryle.
El documento MIEDO precisa la violencia contra la prensa

El director de Artículo 19 capítulo México, la organización para investigar y cuestionar la violencia contra el periodismo, Darío Ramírez, tras una década al frente de ella, hizo público su informe: Medios, Impunidad, Estado, Democracia y Opacidad: MIEDO.
El alcalde que mandó golpear a la periodista

En su nota informativa, la reportera Fabiola Martínez escribió: “En México, los principales agresores de periodistas y defensores de derechos humanos son los propios servidores públicos (incluidos aquí policías, integrantes de los tres niveles de gobierno y de las Fuerzas Armadas, entre otros)”. Ampliando más esa información (La Jornada, 13 de marzo de 2016), se precisa cómo esos funcionarios han atacado sobre todo a reporteros, como fue el caso de Karla Janeth Silva Guerrero, quien en 2013 fue brutalmente golpeada dentro de las instalaciones del periódico El Heraldo de Silao, Guanajuato, por órdenes del entonces alcalde Enrique Benjamín Solís Arzola. Éste ordenó a su jefe policiaco que contratara a delincuentes y fueran a cometer las agresiones que pusieron en gravedad extrema la vida de la reportera. Dos años después es que se ha procedido contra el funcionario, acusado de amenazas cumplidas como lesiones y robo calificado, más allanamiento de domicilio.
Entre los 80 mil homicidios, otra reportera asesinada

Desde que inició el combate a muerte contra las delincuencias organizadas, sobresaliendo la del narcotráfico, a partir del calderonismo y lo que va del peñisimo, en el contexto de las violaciones a los derechos humanos del inmenso resto de los mexicanos, hemos transitado de más de 100 mil homicidios del sexenio inmediatamente pasado a otros 80 mil del presente, en lo que ya es un baño de sangre que tiene a la nación sumida en el pánico y la desesperación, ante la incapacidad del gobierno peñista y de los desgobernadores que sólo abusan en sus ínsulas que les escrituraron los partidos.
México es el octavo lugar del mundo con más homicidios de periodistas

Por la cantidad de homicidios de periodistas y su impunidad, nuestro país ocupa el octavo lugar en el mundo, según el último reporte del Comité Para Proteger Periodistas (CPJ). El saldo es de 35 profesionales de los medios de comunicación privados de la vida desde 1992. Y 42 más sobre los que se cierne la sospecha que fueron asesinados (junto con el fotoperiodista ultimado en la colonia Narvarte de la Ciudad de México, y los 11 baleados en Veracruz), por su actividad profesional sobre todo en la prensa escrita. No son, por supuesto, casos ajenos a la violencia criminal que tiene México, donde funcionarios y sicarios de éstos y de la delincuencia organizada eliminan reporteros por buscar información y darla a conocer a la opinión pública. Ellos son parte de la aterradora inseguridad que padecemos y que ha ido creciendo en lo que es una intencional impunidad, para que no se sepa, a ciencia cierta, quiénes son los autores intelectuales de esos crímenes.
Amenazas cumplidas del narcotráfico contra las libertades de prensa

El periódico El Mañana se publica y a muy duras penas circula por Tamaulipas, una de las madrigueras del narcotráfico con sus sicarios matando a diestra y siniestra; en uno más de los hechos de violencia extrema que acontecen en México contra los medios de comunicación.