La embestida israelí en contra del Líbano, principalmente al sur del territorio, ha asesinado al menos a 128 personas trabajadoras de la salud desde el pasado 3 de marzo, cuando comenzó un enfrentamiento contra el grupo Hezbolá, lamentó la Organización Mundial de la Salud (OMS).
En casi 190 ataques de Israel “contra el sector sanitario” también salieron heridas otras 332 personas. En la última semana el Líbano ha sido atacado 11 veces. “Estos ataques matan y mutilan, y además privan a la población de los servicios sanitarios que necesita”, criticó el doctor Abdinasir Abubakar, representante del organismo internacional en el Líbano.
El último de estos ataques letales se dirigió contra el Hospital Jabal Amel, en la ciudad meridional de Tiro, donde resultaron heridas al menos 86 personas, entre ellas personal sanitario, de acuerdo con las autoridades locales, quienes detallaron: tanto el servicio de urgencias como la unidad de cuidados intensivos sufrieron daños importantes.
Según Abdinasir Abubakar, este hospital es hasta ahora uno de los pocos que todavía funcionan en el sur del país, donde se ha desarrollado la embestida más violenta por parte de Israel. Es en esa zona donde han ocurrido “los peores efectos de las hostilidades entre los combatientes de Hezbolá e Israel en los últimos días”.
Dos hospitales han sufrido daños, y un tercero “está desbordado al tener que hacer frente a la afluencia de un número cada vez mayor de pacientes heridos”, alertó el representante de la OMS. Seis hospitales todavía no han reanudado sus servicios de maternidad. En el sur del territorio “los pacientes se enfrentan a retrasos de hasta 48 horas para llegar a los centros de referencia más cercanos”.
Desde comienzo de los ataques, Israel ha asesinado a más de 3 mil 400 personas libanesas y herido al menos a 10 mil 400, la mayoría civiles; esta situación ha continuado aun con el anuncio del cese al fuego pactado por ambas partes –mediado por Estados Unidos– el pasado 17 de abril.



















