El alto comisionado de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos, Volker Türk, exigió una “investigación pronta, imparcial y exhaustiva” sobre los bombardeos que lanzó el Ejército israelí contra una escuela primaria de niñas al sur de Irán.
“La responsabilidad recae en las fuerzas que ejecutaron el ataque para investigarlo. Les instamos a hacer públicos los resultados y a garantizar rendición de cuentas y reparación para las víctimas”, puntualizó el alto comisionado, quien se dijo “profundamente conmocionado” por la embestida, ejecutada en medio de una operación militar en conjunto con Estados Unidos contra Irán el pasado 28 de febrero, en la que asesinaron al líder supremo, el ayatolá Alí Jamenei, así como a decenas de altos funcionarios y cientos de civiles.
Entre los asesinatos, más de 180 ocurrieron en la escuela primaria Shajareh Tayyebeh, en Mina, en la provincia de Hormozgán. La mayoría eran estudiantes, pero también había padres y madres de familia, así como personal académico. En este sentido, la portavoz de la institución internacional, Ravina Shamdasani, señaló que los ataques contra civiles, “podrían considerarse crímenes de guerra”.
“Niñas, al inicio de su jornada escolar, asesinadas de esta manera, con mochilas manchadas de sangre: esto es absolutamente horrendo […] Si hay una imagen que captura la esencia de la destrucción, la desesperación y la crueldad sin sentido de este conflicto, son esas imágenes”.



















