Extrabajador de Pemex cumplió 24 años exigiendo reinstalación

Jordana González - 27 Feb 2022 a las 11:30 pm

El pasado 20 de febrero de 2022, el ingeniero Leoncio Salinas cumplió 24 años de estar exigiendo su reinstalación en la refinería de Petróleos Mexicanos (Pemex) de Salina Cruz, Oaxaca. Alega que fue despedido injustificadamente por denunciar presuntos actos de corrupción.

El ingeniero asegura que antes de ser despedido, fue transferido por seis meses a Poza Rica, Veracruz. Posteriormente, fue regresado a Salina Cruz debido a una investigación en su contra, y luego fue echado de la empresa productiva del Estado.

En abril de 1988, emprendió una huelga de hambre para exigir justicia, pues ya contaba con más de 20 años de antigüedad y, afirma, con ese antecedente los trabajadores no pueden ser despedidos a menos de haber cometido una falta grave “y yo no cometí ninguna”.

Tras 20 días de huelga, autoridades de la petrolera aseguraron que lo reinstalarían, pero incumplieron el acuerdo. Un año después, en 1999, emprendió una segunda huelga de hambre en las oficinas centrales de Pemex durante 15 días, y 38 días más en la ciudad de Oaxaca. Cuando ya peligraba su vida, las autoridades petroleras de aquel entonces le ofrecieron un pago: “me dieron 406 mil pesos”.

Aceptar aquel recurso le significó que la empresa diera por concluida su relación laboral, pues el dinero se justificó como pago de su liquidación, por lo cual ya no podría ser reinstalado.

No obstante, una vez que recuperó su salud, el ingeniero Leoncio Salinas emprendió de nueva cuenta su lucha por regresar a Pemex. La demanda del expetrolero continuó en los mandatos de Vicente Fox, Felipe Calderón y Enrique Peña Nieto. Y actualmente con el presidente Andrés Manuel López Obrador, ha solicitado que se le reconozca como víctima de un despido injustificado y un pago de finiquito hecho en condiciones adversas para él, pues su salud estaba muy menguada. “A consecuencia de eso se me sobrevino la diabetes, casi me iba a dar un infarto cardiaco”. Actualmente, el ingeniero y su familia sobreviven del trabajo ambulante y mantiene la esperanza en que su caso se analice en el fondo, y no sólo en la forma, que implica que en los archivos de la empresa su caso está cerrado por el pago de un finiquito.

Leoncio Salinas mantiene la esperanza de que Pemex lo jubile, para poder dar atención médica especializada a su hijo, quien presenta problemas de salud severos.

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