La expectativa de una disminución en los precios internacionales del petróleo tras los acuerdos alcanzados entre Estados Unidos e Irán podría beneficiar a México y aliviar presiones sobre el costo de los combustibles, afirmó la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo, quien celebró la posibilidad de que se consolide una salida diplomática a la crisis en Oriente Medio.
Durante su conferencia matutina, la primera mandataria expresó su confianza en que los compromisos anunciados entre Washington y Teherán permitan cerrar un episodio de tensión que durante meses alteró los mercados energéticos y elevó el precio del crudo a niveles no vistos desde el inicio de la escalada regional.
“Esperemos que este acuerdo de Estados Unidos e Irán para poner fin a la guerra se concrete”, señaló la presidenta, al reiterar que México mantiene una postura histórica en favor del diálogo, la negociación y la solución pacífica de las controversias internacionales.
Las declaraciones ocurren después de varios meses de incertidumbre provocada por la confrontación en Oriente Medio, marcada por operaciones militares, amenazas al tránsito marítimo y tensiones en torno al Estrecho de Ormuz, corredor estratégico por el que circula una parte sustancial del petróleo que se comercializa en el mundo.
Ante ello, la reacción de los mercados reflejó que el precio del barril de petróleo pasó de 63.46 dólares el 27 de febrero de 2026 a 70.32 dólares el 3 de marzo, para después escalar a 83.64 dólares el 6 de marzo y 90.13 dólares el 12 de marzo, ello de acuerdo con los datos de referencia del Banco de México.
Asimismo, el informe del banco nacional refleja que la tendencia continuó durante las semanas siguientes hasta rebasar los 100 dólares por barril el 27 de marzo, cuando alcanzó los 100.01 dólares, y posteriormente llegó a 110.78 dólares el 4 de mayo, en medio de la incertidumbre generada por el conflicto y las restricciones al tránsito energético en la región.
Este aumento es atribuido principalmente al riesgo de interrupciones en el suministro mundial de hidrocarburos y a la creciente preocupación por un posible cierre prolongado de las rutas petroleras más importantes del planeta.
Sin embargo, el panorama comenzó a modificarse con los primeros acercamientos entre ambas naciones, entre ellos la reapertura del Estrecho de Ormuz y la disminución de ataques reportada desde mediados de abril, factores que contribuyeron a reducir la percepción de riesgo entre inversionistas y operadores energéticos.
Como resultado, el precio del petróleo ha mostrado una tendencia descendente. Ante ello, Petróleos Mexicanos reportó este lunes una cotización de 81.97 dólares por barril, casi 29 dólares por debajo del máximo registrado durante la fase más aguda de la crisis.
Sheinbaum Pardo destacó que una mayor estabilidad en el mercado energético tendría efectos favorables para México, particularmente en los esfuerzos del gobierno federal por evitar incrementos abruptos en el precio de las gasolinas.
Recordó que la administración federal ha recurrido a mecanismos fiscales, entre ellos ajustes al Impuesto Especial sobre Producción y Servicios (IEPS), para amortiguar el impacto de las variaciones internacionales del petróleo sobre los consumidores mexicanos.
Asimismo, señaló que la normalización del tránsito marítimo en el Estrecho de Ormuz podría facilitar el flujo de crudo hacia los mercados internacionales y contribuir a una reducción adicional de los precios.



















