Personal de diferentes dependencias mexicanas ha recogido hasta ahora aproximadamente 128 toneladas de residuos de petróleo crudo, como parte de la limpieza al derrame de combustible ocurrido entre finales de febrero y principios de marzo.
De acuerdo con un comunicado de Petróleos Mexicanos (Pemex), estas acciones se llevaron a cabo a lo largo de 165 kilómetros del litoral, en inmediaciones de los puertos de Alvarado, Coatzacoalcos, Tuxpan y Veracruz, en esta entidad; y Dos Bocas, en Tabasco.
Ello, como parte de las acciones que se desarrollan por parte del gobierno de México, enfocada también en evitar la propagación de los residuos hacia ecosistemas sensibles.
Otro de los cinco ejes prioritarios está centrado en apoyar a las personas dedicadas a actividades pesqueras de esos lugares que terminaron afectadas por el siniestro. Según el documento, la paraestatal ha mantenido comunicación con pescadores y cooperativas, brindado acompañamiento técnico, y mitigado afectaciones económicas “derivadas de la contingencia con un monto de más de 35 millones de pesos”, a través del suministro de 100 mil litros de combustible, adquisición de artes de pesca, y atención a la salud.
Al mismo tiempo, “se mantiene una investigación técnica y científica para determinar el origen del hidrocarburo detectado” con análisis oceanográficos, monitoreo de corrientes marinas y revisión de la infraestructura.
Además, la Procuraduría Federal de Protección al Ambiente (Profepa) y la Agencia de Seguridad, Energía y Ambiente (ASEA) han comenzado recorridos terrestres, inspecciones en sitio y sobrevuelos sobre Veracruz, Tabasco, Campeche y Tamaulipas, a fin de “verificar el cumplimiento de la normatividad ambiental en el sector hidrocarburos”.
Las dependencias que trabajan mano a mano en este hecho son las secretarías de Marina, Medio Ambiente y Recursos Naturales, y Energía, así como ASEA, Pemex, Profepa y las autoridades locales y estatales.



















