El secretario del Trabajo y Previsión Social, Marath Bolaños López, defendió la política laboral de la cuarta transformación al afirmar que el aumento del salario mínimo y la reducción gradual de la jornada laboral permitirán mejorar el bienestar de las personas trabajadoras.
Durante su comparecencia ante el Pleno de la Cámara de Diputados, con motivo del Segundo Informe de Gobierno, sostuvo que México dejó atrás un modelo de competitividad basado en bajos salarios y precariedad laboral. Afirmó que, durante el periodo neoliberal, el salario real creció apenas 1.7 por ciento, mientras que el salario mínimo perdió más del 75 por ciento de su poder adquisitivo.
Señaló que entre 2006 y 2012 el incremento salarial fue de 0.3 por ciento, lo que calificó como “una falta de respeto para la clase trabajadora”.
En contraste, destacó que el salario mínimo pasó de 88 pesos diarios en 2018 a 315 pesos en 2026 en la zona general, mientras que en la frontera norte alcanzó los 440 pesos. En términos mensuales, el ingreso mínimo en la zona general aumentó de aproximadamente 2 mil 688 a 9 mil 584 pesos, y su capacidad de compra pasó de 0.8 a 1.9 canastas básicas.
Según las cifras presentadas por Bolaños, el salario mínimo registró una recuperación del poder adquisitivo de 154 por ciento, descontando la inflación, sin frenar el crecimiento económico, el empleo ni la estabilidad. “No es un costo que deba contenerse, es el ingreso de una familia”, expresó.
Agregó que entre 2018 y 2024 el número de personas en situación de pobreza disminuyó en 13.4 millones y atribuyó a la política salarial la salida de esa condición de 6.6 millones de personas. Sobre la pobreza laboral, indicó que alcanzó su nivel más bajo en el primer trimestre de 2026, con 30.7 por ciento, y se ubicó en 31.9 por ciento en el segundo trimestre.
Jornada laboral y empleo formal
El secretario afirmó que el gobierno federal mantiene una ruta para reducir gradualmente la jornada máxima semanal de 48 a 40 horas para 2030, sin disminuir salarios ni prestaciones. Señaló que la reforma beneficiará a más de 13 millones de personas trabajadoras y a sus familias, al permitirles disponer de más tiempo para su vida personal.
También citó los resultados de la Encuesta Intercensal 2025 del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi) como muestra de cambios en las condiciones laborales del país. Informó que la proporción de personas que trabajan más de 48 horas semanales disminuyó de 27.1 a 22.2 por ciento.
En materia de empleo formal, reportó que al 31 de agosto de 2026 había más de 22 millones 798 mil puestos de trabajo registrados ante el Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS), cifra que calificó como la “segunda más alta desde que existe registro y la mayor para un mes de agosto”.
Añadió que el Servicio Nacional de Empleo colocó en un empleo a 3 millones 267 mil personas entre diciembre de 2018 y 2026.
Justicia laboral y seguridad social
Bolaños sostuvo que la reforma laboral de 2019 fortaleció los derechos colectivos y estableció un sistema de justicia basado en la conciliación prejudicial y tribunales laborales independientes. Informó que el Centro Federal de Conciliación y Registro Laboral registra tasas de conciliación de 84 por ciento en asuntos individuales y 99.5 por ciento en materia colectiva.
Respecto de las plataformas digitales, señaló que 199 mil 454 personas superaron el umbral de ingresos establecido y cuentan con acceso completo a la seguridad social. La protección contra riesgos de trabajo, añadió, abarca a 1 millón 772 mil 292 personas, incluidas quienes trabajan pocas horas a la semana.
Sobre Jóvenes Construyendo el Futuro, destacó que desde 2019 más de 3.6 millones de jóvenes han recibido capacitación, con una inversión superior a 177 mil millones de pesos. Afirmó que siete de cada 10 egresados tienen un empleo u ocupación productiva.
Contrastó estos resultados con el periodo neoliberal, cuando, sostuvo, se les llamó despectivamente “ninis”, “como si la falta de derechos fuera una responsabilidad individual y no del Estado”.



















