Bruno Ferrari: trayectoria ultraderechista

Bruno Ferrari: trayectoria ultraderechista

El nombramiento de Bruno Ferrari como secretario de Economía viene a ratificar el compromiso del gobierno de Calderón con la ultraderecha católica.


Ferrari García de Alba tiene una trayectoria de más de 20 años dentro en ese sector, donde se ha relacionado con personajes y grupos del empresariado y del clero. Ha encabezado movimientos contra la despenalización del aborto y para implantar la censura en los medios de comunicación.

 

A principios de la década de 1990, su nombre era conocido no propiamente en el ámbito político, y menos en la administración pública, pero sí dentro del activismo católico vinculado al Vaticano.

 

“Matrimonio indisoluble”

 

Como es sabido, el conservadurismo católico se opone a las libertades en el terreno de la sexualidad, no sólo a la despenalización del aborto, al uso de anticonceptivos, y del condón, sino al matrimonio homosexual, e incluso al divorcio, derecho que en México está reconocido desde 1914.

 

En la década de 1980, Bruno Ferrari y su esposa, Laura Cecilia Melo Padilla, firmaron un documento de “capitulaciones matrimoniales”, donde acordaron que su matrimonio sería “indisoluble”, es decir, sin posibilidad de divorciarse, “renunciando así al divorcio como a cualquier otro medio conocido que pudiere poner en peligro su unión”.

 

Curiosamente, a pesar de esa supuesta disposición a mantenerse unidos hasta “la muerte de alguno de ellos”, las capitulaciones no son tan desinteresadas, pues abundan en consideraciones acerca del destino de los bienes materiales de la pareja, supuestamente “indisoluble”.

 

El texto fue registrado en 1987 en el Ayuntamiento de Naucalpan. Ha sido publicado en el libro El divorcio opcional (Porrúa, México, 1999), de la autoría de Ramón Sánchez Medal.

 

Sánchez Medal (1942-2000) fue un famoso abogado y activista conservador, dirigente de grupos como la Unión Nacional de Padres de Familia y la Comisión Mexicana de Derechos Humanos (no la Comisión Nacional, sino un grupo de la derecha católica), egresado y profesor de la Escuela Libre de Derecho, de donde egresaron personajes como el propio Bruno Ferrari, Felipe Calderón, Luis Pazos y el exsecretario de Gobernación Fernando Gómez Mont (es.wikipedia.org/wiki/Escuela_Libre_de_Derecho; Derecho Civil, del Derecho Mercantil y del Derecho…; sanchezmedalabogados.com/rsm.html?KeepThis…).

 

Activismo vaticano

 

La oposición al divorcio era uno de los planteamientos del activismo que organizaba el Vaticano en reuniones con políticos, legisladores y empresarios de América Latina en la década de 1990.

 

En agosto de 1993 se llevó a cabo uno de esos eventos en Río de Janeiro, Brasil, con la participación de personajes como Bruno Ferrari; el panista José Luis Coindreau, quien años después sería secretario general de gobierno en Nuevo León; Norberto Rivera y Jorge Serrano Limón, dirigente de Provida.

 

También acudieron activistas católicos de otros países, como Cristina Vollmer, de Venezuela, y como el chileno Juan de Dios Vial Correa, quien en esos encuentros proclamaba lo que él llamaba el “derecho al matrimonio indisoluble”, es decir, la oposición al divorcio. Con esas reuniones, el Vaticano buscaba crear redes internacionales de apoyo para los proyectos conservadores.

 

En 1999 se desató en Monterrey una gran polémica en torno al aborto, donde con gran agresividad, con insultos e incluso conatos de agresiones físicas, el Partido Acción Nacional y grupos conservadores trataron de imponer en la Constitución estatal un precepto antiabortista.

 

Uno de los principales promotores de esos proyectos conservadores fue Bruno Ferrari, uno de los dirigentes de la coalición Unidos por el Amor a la Vida, fundada en mayo de ese año (El Norte, 11 de mayo de 1999).

 

El 31 de octubre de 1999, Unidos por el Amor a la Vida publicó en la prensa regiomontana un desplegado a color “en favor de la vida”, con datos de las organizaciones que lo integran y con artículos propagandísticos para apoyar dicha iniciativa y donde se calificaba a sus adversarios como émulos de Herodes y como asesinos.

 

Como parte de su currículum conservador, Ferrari es licenciado en derecho canónico por el Centro Académico Romano de la Santa Cruz en Roma, Italia, y cursó una maestría en “ciencias del matrimonio y la familia” en la Pontificia Universidad. En Monterrey, ha sido profesor del Instituto Juan Pablo II, que manejan los Legionarios de Cristo, la orden fundada por el pederasta Marcial Maciel.

 

“A Favor de lo Mejor”

 

Siempre defensor de la hegemonía católica, hacia 1990 Ferrari promovió en Monterrey la creación del grupo Fe y Patria, que pretendía promover la fe católica y combatir las minorías religiosas, oponiéndose a la construcción de templos mormones en esa ciudad.

 

En 1991, Ferrari protestó contra la despenalización del aborto propuesta por el gobierno de Chiapas, y en 1998 impulsó la fundación del grupo A Favor de lo Mejor en Monterrey.

 

Cabe recordar que ese grupo apareció en 1997 como una iniciativa del empresario Lorenzo Servitje para imponer una censura moralista en los medios de comunicación.

 

Como es natural que suceda entre los personajes de la ultraderecha, Ferrari se ha relacionado con grupos religiosos y con empresarios, como el mencionado Servitje, y como Alfonso Romo.

 

Ferrari fue director de Fomento Educativo y Cultural Pulsar, del Grupo Pulsar, de Romo, y posteriormente, hasta 2006, directivo de Seminis Vegetable Seeds, derivada de dicho emporio.

 

En 2005, Romo vendió Seminis a un consorcio que a su vez lo transfirió a la multinacional Monsanto, para la que también trabajó Ferrari, quien en enero de 2006 creó su propia empresa: BF Limited, LLC.

 

En los últimos años, Ferrari ha sido titular de la Unidad de Relaciones Económicas y Cooperación Internacional, de la Secretaría de Relaciones Exteriores, y director general de ProMéxico. En agosto de 2009, la revista Expansión mencionó como los principales amigos políticos de Ferrari a Felipe Calderón, Alfonso Romo, Alejandro Ramírez Magaña (Cinépolis) y Fernando Landeros Verdugo (presidente del Teletón).

 

Más entreguismo

 

Con el nombramiento de Ferrari, Calderón sigue poniendo en manos de la mafia empresarial y clerical todo el poder y los recursos de que dispone el gobierno federal.

 

Más allá de sus implicaciones económicas, que se traducirán en más beneficios para los grandes empresarios y más perjuicios para el pueblo de México, esa estrategia perversa busca debilitar el Estado laico y anular las libertades individuales, fortaleciendo la hegemonía clerical.

 

Edgar González Ruiz* *Maestro en filosofía; estudioso de la derecha política en México

Fuente: Contralínea 192 – 25 de Julio de 2010

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