Los ataques lanzados por Estados Unidos e Israel en contra de la población iraní y libanesa han asesinado o herido al equivalente a “un aula de niños cada día” desde el pasado 28 de febrero, alertó el Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia (Unicef, por sus siglas en inglés).
Desde que estas naciones iniciaron en la región una guerra infundada en el derecho internacional, más de 1 mil 200 y 1 mil 30 personas han sido asesinadas en Irán y el Líbano respectivamente, de acuerdo con la última actualización de las instituciones sanitarias, citada por Naciones Unidas en un comunicado. Además, ha provocado el desplazamiento forzado de al menos 1 millón de personas en el Líbano y 3.2 millones en Irán.
No obstante, la infancia es la que paga un precio más alto en la guerra. El pasado 11 de marzo, Unicef había informado de 1 mil 100 infantes lesionados o asesinados en la región; y tan solo en Irán, los bombardeos han matado al menos a 210 niños y niñas desde el inicio de la guerra. Destaca el ataque realizado por Estados Unidos contra una escuela de niñas en la comunidad de Minab, al sur de Irán.
En el Líbano, la primera semana de los ataques israelíes –en represalia de bombardeos lanzados por el grupo armado Hezbolá el 2 de marzo– había dejado ya 83 infantes asesinados, según el organismo internacional. Hasta hace unos días la cifra había escalado a más de 100.
Por otra parte, 31 personas trabajadoras de la salud, un periodista y un trabajador humanitario fueron asesinados en el Líbano por bombardeos lanzados desde Israel. Ello, mientras Israel continúa su asedio contra la población palestina en Gaza e incrementa la violencia contra las y los habitantes de Cisjordania, donde el peligro de una limpieza étnica se torna cada vez más fuerte según expertos de Naciones Unidas.



















