La dirigencia nacional de Morena, a cargo de Ariadna Montiel Reyes, pidió la promoción de un juicio político contra la gobernadora de Chihuahua, María Eugenia Campos, con el objetivo de solicitar su desafuero por el caso de los agentes de la CIA (Agencia Central de Inteligencia de Estados Unidos, por sus siglas en inglés) involucrados en operativos de seguridad en la entidad, hecho que constituye una violación a la soberanía nacional.
En su gira por el norte del país, Montiel anunció que el Comité Ejecutivo Nacional determinó mantener acciones de movilización en Chihuahua para impulsar el juicio contra la gobernadora María Eugenia Campos, a quien acusó de vulnerar la soberanía nacional y comprometer la estrategia de seguridad de la entidad, al infringir leyes mexicanas y tratados internacionales en materia de cooperación con agencias extranjeras. Esto, tras la muerte en territorio nacional de dos agentes estadunidenses vinculados con la CIA.
“Lo que aquí ha sucedido, ha sido que se ha atropellado la soberanía nacional. Ya lo han expresado nuestros compañeros y compañeras legisladores y también el alcalde. Lo que estamos planteando es que la seguridad de Chihuahua es una responsabilidad de la gobernadora, es una responsabilidad que se le confirió cuando tomó el cargo, y también cuando tomó el cargo juró cumplir y hacer cumplir las leyes del estado y de la nación para desempeñar su cargo”.
Ante este escenario, la presidenta morenista invitó a la militancia a movilizarse en una marcha ciudadana que se realizará el próximo sábado 16 de mayo a las 16:00 horas en Chihuahua, la cual partirá desde la Glorieta de Pancho Villa hacia la Plaza Hidalgo, con el objetivo de exigir un juicio político y el desafuero de la mandataria.
Y, aunque Montiel rechazó que esta exigencia representara una politización del problema de seguridad, acusó al gobierno estatal de incumplir los acuerdos de coordinación con la federación. En ese sentido, sostuvo que la administración de Campos Galván es una de las que menos participa en las Mesas de Construcción de Paz, encabezadas por la Secretaría de Gobernación en coordinación con las 31 entidades federativas y la Jefatura de Gobierno de la Ciudad de México. Ello pese a que, señaló, el gobierno federal ha mantenido una estrategia permanente de colaboración con las entidades para fortalecer la seguridad pública.
“El estado de Chihuahua tiene muchos pendientes en materia de seguridad, y desde la presencia de la República se ha brindado todo el apoyo para el estado y para su gente. Así que lo que aquí ha ocurrido es que se han infringido las leyes nacionales e internacionales”.
Asimismo, Montiel recordó que la gobernadora rechazó acudir al Senado de la República, a pesar de la invitación aprobada por mayoría legislativa, además de que tampoco atendió el llamado del Ejecutivo Federal para esclarecer los hechos. En contraste, reprochó que Campos sí asistiera a un encuentro con la presidenta de la Comunidad de Madrid, la ultraderechista Isabel Díaz Ayuso, figura polémica por sus constantes descalificaciones hacia México y por sus declaraciones sobre la Conquista.
En este sentido, la dirigente acusó que, mientras se discutía en el Congreso de Chihuahua la exigencia para que Campos Galván rindiera cuentas sobre el caso de violación a la soberanía nacional, la mandataria estatal “prefirió” viajar a Aguascalientes para reunirse con la política de la ultraderecha española. “Así que lo que estamos viendo es que el Partido Acción Nacional está promoviendo la injerencia extranjera”.
Con ello, Ariadna Montiel reprochó que la gobernadora optara por reunirse con una figura que ha descalificado al país, en lugar de atender el llamado de rendición de cuentas. “Estar en Aguascalientes con alguien que viene a insultar a nuestra nación y no estar aquí rindiendo cuentas a los chihuahuenses es una falta de respeto para nuestro querido estado de Chihuahua, para las y los chihuahuenses y para las y los mexicanos”.



















