Desde la llegada de la cuarta transformación a la presidencia, en 2018, se rompieron los vínculos entre el gobierno y grupos criminales que se consolidaron durante administraciones anteriores, aseguró la presidenta Claudia Sheinbaum, al enfatizar que “el pacto criminal se hizo en la época de Felipe Calderón”, en referencia al periodo en que el exsecretario de Seguridad Pública, Genaro García Luna, colaboró con el Cártel de Sinaloa, razón por la cual se le declaró culpable de cargos por narcotráfico en Estados Unidos.
La primera mandataria distanció a los gobiernos emanados de Morena de aquel sexenio, al afirmar que su administración no mantiene acuerdos con grupos criminales ni con actores vinculados a delitos financieros. “A nosotros nadie nos puede acusar de que hacemos pactos, ni por debajo de la mesa ni por encima de la mesa con algún criminal de cuello blanco o de delincuencia organizada”.
Cuestionó que quienes le piden que rompa ese supuesto pacto criminal son políticos que han sido relacionados con actos de corrupción, como el presidente del PRI, Alejandro Moreno Cárdenas, a quien señaló como “uno de los gobernadores más corruptos en la historia de México”.
Identificó a Jorge Romero, presidente del PAN, cuyo director de urbanismo está en prisión por su relación con el cártel inmobiliario; también al intelectual Héctor Aguilar Camín quien, dijo, “recibía recursos directos de Salinas de Gortari y le decía ‘aguántame, por favor, porque no he acabado mi documento que me encargaste, pero págame por adelantado’”.
Además, Sheinbaum Pardo advirtió sobre los intentos de algunos sectores en Estados Unidos por utilizar a México con fines político-electorales de cara a las elecciones intermedias de noviembre.
Sin mencionar nombres específicos, señaló que existen actores que buscan intervenir en la relación bilateral con una visión “muy electorera”. Consideró que “no se puede decir Estados Unidos porque no creo en eso, ni siquiera creo que sea el presidente [Donald] Trump; son algunos que lo asesoran”.
En ese contexto, la jefa del Ejecutivo federal reafirmó que México “no es piñata de nadie”, y aseguró que tampoco permitirá injerencias externas en el próximo proceso electoral de 2027. “Aquí decide México, los mexicanos, por eso digo que la esencia de lo que hoy estamos viviendo es la defensa de la soberanía y gobiernos honestos, que hemos dado resultados”.
Indicó que, de no existir un manejo honesto de los recursos financieros del país y combate a la corrupción, no podrían garantizarse los programas sociales, como la pensión para adultos mayores, las becas estudiantiles o las pensiones para personas con discapacidad.
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