La violencia de los colonos israelíes contra la población palestina, así como la anexión de territorios en Cisjordania por parte de Israel, solo han empeorado con el tiempo, alertó la Oficina del Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos (ACNUDH).
Ello, incluso cuando la Corte Internacional de Justicia dictaminó hace más de dos años la ilegalidad de la ocupación israelí en Cisjordania. Los ataques y la anexión han “alcanzado un nivel récord”. Se han vuelto más severas las restricciones de circulación a la gente palestina, a quienes se les ha impedido hasta acceder a servicios esenciales.
Ravina Shamdasani, portavoz de ACNUDH, señaló en un comunicado que los colonos y las fuerzas de seguridad de Israel actúan “a menudo de común acuerdo”, de modo que se permite y se alienta la violencia contra comunidades locales, lo que se traduce en agresiones físicas, destrucciones, robo de bienes e incendios de mezquitas. Tan solo el pasado jueves, ocho personas palestinas –entre ellas un niño– murieron por un ataque.
Con todo esto, la funcionaria de Naciones Unidas se declaró alarmada por las declaraciones de integrantes del gobierno de Israel, quienes han sugerido hacer en Cisjordania lo hecho en Gaza. Además, lamentó el anuncio israelí de aumentar los asentamientos en territorios palestinos, autorizado por su primer ministro, Benjamín Netanyahu.
Este tipo de hechos han tenido voz en el Consejo de Seguridad, donde este martes Ramiz Alakbarov, representante adjunto de la ONU para Oriente Medio, señaló el “rápido deterioro” y la “escalada de violencia” en Cisjordania. Hizo énfasis en el “alarmante” número de ataques de colonos contra comunidades palestinas, principalmente en Naplusa, Qalqilya y Yenín.



















