La economía de México permanece estable y avanza; ello, a pesar de las circunstancias internacionales tan difíciles que ha enfrentado el país, marcadas por la política arancelaria del presidente estadunidense, Donald Trump, y la guerra contra Irán en Asia Occidental que elevó los precios internacionales, celebró la presidenta, Claudia Sheinbaum Pardo.
Durante la presentación de su Segundo Informe de Gobierno, la primera mandataria fundamentó su aseveración en la Inversión Extranjera Directa (IED), el Producto Interno Bruto (PIB), la fortaleza del peso, o la baja en la inflación. Por ejemplo, México registró una nueva marca en IED durante el primer semestre de 2026, al alcanzar 35 mil millones de dólares, lo que representa un crecimiento de 12 por ciento respecto al mismo periodo de 2024.
De hecho, también mencionó la reciente aprobación de la Ley para la Inversión, que ya permite acelerar la inversión pública y mixta durante el segundo semestre de 2026, para fortalecer la infraestructura y el desarrollo nacional, explicó.
Por su parte, el PIB en el segundo trimestre del año tuvo un crecimiento de 1.4 por ciento respecto al primer trimestre de 2026 y de 1.9 por ciento frente al mismo periodo de 2025, agregó la presidenta.
Al contrario, Sheinbaum Pardo subrayó una disminución en la inflación, lo cual, argumentó, se debe a los incentivos a los combustibles y a los acuerdos para contrarrestar el alza de precios entre los sectores privado, social y gubernamental.
Además, no ha aumentado el precio de la gasolina regular ni del diésel, y 24 artículos de la canasta básica disminuyeron su precio en 12 por ciento en términos reales, aseguró la presidenta.
En este sentido, el peso se ha mantenido alrededor de los 17 pesos por dólar en el tipo de cambio, por lo cual fue descrito como una moneda fuerte por la presidenta; y, por segundo año consecutivo, la balanza comercial de México fue positiva, indicó.
Nuevo paquete Fiscal responsable
Al hablar de datos económicos, con miras al 2027 anunció también que próximamente darán a conocer el nuevo Paquete Fiscal y Presupuestal, el cual será “responsable” y deberá garantizar “una consolidación fiscal paulatina”, pero sin dejar de lado las inversiones, el bienestar, la salud y la educación.
Ello ayudará a recuperar la rectoría del Estado. No obstante, hizo énfasis en que esto no significa abandonar la disciplina fiscal ni suponer que el desarrollo depende únicamente de mayor gasto público; sino contar con finanzas públicas sólidas que amplíen la capacidad de inversión sin comprometer la estabilidad macroeconómica.
Por tanto, recordó cuando en México predominaba el modelo neoliberal más feroz, que redujo la participación del Estado en la economía y trasladó decisiones estratégicas al sector privado mediante privatizaciones y concesiones, lo cual fracasó para brindar bienestar, afirmó.
De modo que señaló el Plan México como un modelo de “inversión mixta”, el cual está orientado a producir más para el consumo interno, sustituir importaciones y diversificar el comercio exterior. En ese marco se publicaron dos decretos con incentivos a la inversión privada, particularmente para 25 Polos de Desarrollo Económico para el Bienestar, de los cuales 10 ya están en proceso de desarrollo, y 25 de los 100 parques industriales anunciados como meta ya se encuentran en operación, detalló.



















