En la búsqueda de que México se convierta en un país cada vez más independiente en el rubro energético, la administración de la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo ha impulsado estrategias en las dos empresas paraestatales del país, Petróleos Mexicanos (Pemex) y la Comisión Federal de Electricidad (CFE).
En el primero se redujo la deuda de la petrolera en 20 mil millones de dólares, en continuación con las acciones financieras realizadas desde el sexenio de Andrés Manuel López Obrador. En cuanto a la electrificación, se han realizado 20 mil 377 obras, con las cuales han sido beneficiadas más de 600 mil personas en 13 mil comunidades apartadas, lo que forma parte de la meta para electrificar el 99.9 por ciento del país para 2030, detalló la primera mandataria.
En materia petrolera, Sheinbaum Pardo informó que la producción actual se ubica en 1.77 millones de barriles diarios de crudo y casi 5 mil millones de pies cúbicos diarios de gas natural, con un Sistema Nacional de Refinación que procesa más de 1.5 millones de barriles diarios.
Además, durante su Segundo Informe de Gobierno defendió la construcción de la refinería Olmeca, en Dos Bocas, Paraíso, Tabasco, frente a quienes la criticaron en su momento, al señalar que gracias a esta infraestructura México ha podido enfrentar el aumento en el precio de los combustibles y el desabasto que afecta a la mayoría de los países del mundo.
Asimismo, se han construido las coquizadoras de Tula y Salina Cruz, que tienen por objetivo producir más gasolinas y diésel con bajo contenido de azufre. La primera entrará en operación este año y la segunda en el primer semestre de 2027, indicó la presidenta.
Al cierre de 2025, la producción de fertilizantes de Pemex alcanzó 1 mil 185 toneladas, lo que representa 38 por ciento más que en 2024. También inició el rescate de la petroquímica nacional mediante los proyectos de Escolín, Cosoleacaque, Morelos y Cangrejera. Estas áreas habían sido abandonadas durante el periodo neoliberal, señaló la titular del Ejecutivo federal.
En el rubro eléctrico mencionó que al concluir el sexenio se habrán incorporado 32 mil megawatts adicionales al Sistema Interconectado Nacional, con lo que la participación de las energías renovables pasará de 24 a 38 por ciento. En estos dos años de gobierno se terminaron de construir 6 nuevas plantas de ciclo combinado, con una capacidad conjunta de 3 mil megawatts, además de que se rehabilitaron, modernizaron y repotenciaron 8 centrales hidroeléctricas, añadió.
Para avanzar en esa meta, en febrero de 2026 el gobierno convocó a la iniciativa privada a participar en proyectos de generación eléctrica mediante esquemas de inversión mixta que mantienen la proporción marcada por la ley: 54 por ciento público y 46 por ciento privado.
A partir de concursos, se aprobaron 38 proyectos, que aportarán una capacidad total de generación de 8 mil 25 megawatts y más de 2 mil 500 megawatts de almacenamiento, con una inversión de 10 mil 600 millones de dólares. Este mismo año se publicarán nuevos concursos bajo esta modalidad. La CFE, por su parte, ya inició la implementación de un plan de inversión de más de 244 mil millones de pesos para modernizar y ampliar las redes de transmisión y distribución eléctrica, informó.
En gas natural, anunció el Plan Nacional de Gasoductos, con una inversión histórica de 141 mil millones de pesos proyectada hacia 2030, que busca modernizar y ampliar la red de transporte de gas para abastecer al sureste del país, 13 nuevas centrales eléctricas de ciclo combinado y los Polos de Desarrollo para el Bienestar.
Claudia Sheinbaum reconoció que actualmente 75 por ciento del gas natural que consume México es importado, y que 90 por ciento de ese gas proviene de recursos no convencionales. Por ello, dijo que se formó un comité plural de expertos de distintas instituciones públicas para analizar la viabilidad de explotar gas no convencional en el país sin comprometer los recursos hídricos. Como primera conclusión, el grupo estableció la prohibición de su explotación en la Cuenca Tampico-Misantla, para no dañar a comunidades ni recursos naturales, lo cual el gobierno se comprometió a respetar y publicar, mientras continúa el estudio sobre la disponibilidad de agua salobre profunda en la Cuenca de Burgos.



















