Al menos 223 personas han sido asesinadas en el último año a manos de las fuerzas armadas estadunidenses mientras navegaban embarcaciones en aguas internacionales del Caribe y el Océano Pacífico, alertaron expertos de derechos humanos de Naciones Unidas.
Desde el 2 de septiembre de 2025, el ejército estadounidense ha atacado al menos 68 embarcaciones en aguas internacionales, de acuerdo con los expertos. En la mayoría de los casos, la totalidad de las personas que viajaban a bordo murieron, mientras que en otros se reportaron desapariciones.
A su vez, las acciones letales fueron justificadas por las autoridades de Estados Unidos con el argumento de que las embarcaciones presuntamente transportaban sustancias ilícitas y formaban parte de organizaciones criminales –calificadas por ellos mismos como “terroristas”–. Precisamente este señalamiento fue rechazado por las personas expertas este martes.
De modo que también exigieron a Washington que pusiera fin a lo que calificaron como asesinatos en el mar. “Estas muertes sistemáticas vulneran gravemente la obligación fundamental de respetar el derecho a la vida”, afirmaron Ben Saul, relator especial sobre la lucha contra el terrorismo; Morris Tidball-Binz, relator sobre ejecuciones extrajudiciales; George Katrougalos, experto independiente sobre el orden internacional, y el Grupo de Trabajo sobre las Desapariciones Forzadas o Involuntarias.
Asimismo, sostuvieron que el derecho internacional no permite a los gobiernos matar a presuntos delincuentes por el simple hecho de encontrarse en el mar, de la misma forma en que la policía no puede ejecutar a personas dentro del territorio estadunidense. “Llamarlo guerra no lo convierte en una guerra”.
Otro argumento emitido por Estados Unidos, y rechazado por el grupo de trabajo, fue el concepto de la legítima defensa –dentro del Artículo 51 de la Carta de la ONU–, pues los cárteles de la droga y las bandas criminales no llevan a cabo ataques armados contra ese país; por lo tanto, la lucha contra el narcotráfico debe considerarse una cuestión de aplicación de la ley y no un conflicto armado.
Sostuvieron que, al no existir enfrentamientos militares entre dos partes, tampoco existe un conflicto armado bajo el derecho internacional humanitario, por lo que Estados Unidos está matando unilateralmente a personas sin base jurídica ni proceso legal, y las muertes deben considerarse ejecuciones extrajudiciales e ilegales.
Y recalcaron que el derecho internacional también se aplica en el mar, de tal manera que la fuerza letal se puede ejercer únicamente en defensa propia o de terceros cuando es estrictamente necesaria, y Estados Unidos no ha alegado la existencia de una amenaza de este tipo. De hecho, las propias autoridades estadunidenses han señalado haber podido interceptar las embarcaciones, pero decidir no hacerlo
Los expertos advirtieron que los ataques podrían constituir delitos contra la seguridad marítima, lo que permitiría a otros países investigar y procesar a los responsables, y señalaron que varias embarcaciones adicionales han desaparecido en circunstancias sospechosas.
Por ello exigieron investigaciones rápidas, independientes, imparciales y transparentes sobre todas las presuntas violaciones al derecho a la vida, así como la rendición de cuentas de los responsables, incluidos mandos militares y civiles. Las víctimas y sus familias tienen derecho a una reparación integral, con compensación y garantías de no repetición, afirmaron.



















