El rumbo de España: despilfarro en armamento y recorte en educación

El rumbo de España: despilfarro en armamento y recorte en educación

Los recortes de 1 mil millones de euros por parte del gobierno de España para atender a personas dependientes equivalen al costo de dos de los cuatro buques de Proyección Estratégica militar que ha comprado el gobierno. Así lo denunciaban Fundación por la Paz, el Centro de Estudios para la Paz y otras tantas organizaciones que se oponen a la priorización del gasto militar por encima del social.

Carlos Miguélez Monroy*/Centro de Colaboraciones Solidarias

Incluso si llegara un nuevo gobierno con voluntad para revertir esa prioridad, España debe 21 mil 389 millones de euros a empresas por 22 programas de armamento a los que se han comprometido desde 1997, según eldiario.es. Dos de ellos tienen pendiente su adjudicación. El costo total de todas las adquisiciones que ha realizado el Ministerio de Defensa a través de estos programas alcanza los 30 mil millones de euros, equivalentes al 3 por ciento del producto interno bruto nacional.

carlos-miguelez-300Con ese dinero se han comprado aviones Eurofighter (EF-2000), diseñados para una guerra entre Estados o para repeler una invasión o para zonas sin montañas, de escasa utilidad para posibles amenazas militares a España. Esos aviones fueron diseñados para un contexto geopolítico anterior a la caída del Muro de Berlín, al desmoronamiento de la entonces Unión Soviética. También se adquirieron aviones A 400 de transporte militar de largo alcance y que funciona como avión cisterna, diseñado por Airbus Military.

Los helicópteros de ataque Tigre y NH-90, los obuses, los blindados, los cazas EF-2000 y los misiles asociados, algunos de ellos en fase de producción, han visto poca o nula actividad y pronto quedarán obsoletos, según Pere Ortega, director del Centro Delàs.

Ocurre lo mismo con el Príncipe de Asturias, el único portaaviones de la armada española, puesto en servicio en 1988 y anclado en una dársena a la espera de encontrarle uso. Para ponerlo a funcionar necesita una modernización de 400 millones de euros, cuando costó 350 millones. A esto hay que sumar los 30 millones anuales para su mantenimiento.

El resto del material de los Programas Especiales de Armamento corresponde a submarinos y buques que sirven para defender los intereses de armadores españoles que faenan en el Océano Índico, cerca de las costas somalíes. El gobierno ha pagado 750 millones de euros a Airbus Military en concepto de “ayudas” por el buque Juan Carlos I, aún en fase de diseño. Este mamotreto sólo sirve para desplazar armas y hombres a lugares lejanos, algo poco probable tras el repliegue de las tropas españolas de Afganistán y la ausencia de amenazas militares contra España, miembro de la Organización del Tratado del Atlántico Norte (OTAN) y de la Unión Europea.

En 2014, se redujo en 18 millones de euros el Programa de Becas Erasmus y Séneca respecto al año anterior. Esta cantidad equivale a la compra de cuatro de los 16 helicópteros de transporte militar que ha comprado el gobierno. La experiencia Erasmus permite a los estudiantes realizar estudios en otras universidades europeas para reforzar sus idiomas y sus conocimientos. Por otro lado, el gobierno ha encarecido las matrículas universitarias con el argumento de que la universidad pública era insostenible sin esta subida que puede dejar fuera a familias con pocos recursos y perspectivas académicas similares a quienes sí los tienen.

Se ha recortado en la lucha contra la violencia machista, en apoyo a una cultura cada vez menos accesible por la subida de impuestos, en investigación médica y sanitaria, en cooperación internacional y en otras partidas que conformaban un sistema más coherente de promoción y respeto de derechos fundamentales. Ante semejante incapacidad de un gobierno de establecer prioridades acorde con los derechos de todos, aumentarán las reivindicaciones a favor de la cancelación de compras militares y de renegociaciones oportunas.

Esta falta de coherencia reforzará cierta creciente desconfianza ante el surgimiento de nuevas “amenazas militares”. La OTAN sólo tenía sentido en el contexto de la Guerra Fría. Pero los atentados del 11 de septiembre de 2001 en Estados Unidos le dieron a ese enfermo terminal una vida que no tenía, con el planteamiento militar ante la lucha contra el terrorismo que, como se ha demostrado, no se soluciona con tanques.

Esa amenaza tiene más una solución policial y, sobre todo, menguará como respuesta a una paz que sólo puede ser fruto de un sistema internacional que promueva de forma más eficaz y respete los derechos humanos.

Carlos Miguélez Monroy*/Centro de Colaboraciones Solidarias

*Periodista y editor en el Centro de Colaboraciones Solidarias

[BLOQUE: OPINIÓN][SECCIÓN: ARTÍCULO]

Contralínea 470 / del 11 al 17 de Enero de 2016

contralinea-470-m

Destacada

Con Felipe Calderón, la mayor intromisión de EU en México

Documentos desclasificados de la Embajada de Estados Unidos, el Departamento de Estado y la ATF revelan que, durante el gobierno de Felipe Calderón, Estados Unidos profundizó su intromisión en México. Desde la Iniciativa Mérida y las operaciones en campo de agencias como la DEA, la CIA y el FBI, hasta el fallido operativo Rápido y Furioso –que abasteció de armas de alto calibre al Cártel de Sinaloa–, la injerencia del vecino país se reflejó, sobre todo, en la agenda de seguridad. Incluso, como parte de la “cooperación” en el ámbito de la inteligencia, Calderón y el entonces embajador Carlos Pascual inauguraron el búnker de García Luna (previo a que el diplomático estadunidense renunciara, luego de la filtración masiva de cables diplomáticos que hizo Wikileaks, en los que se revelaron sus críticas a la supuesta “guerra” contra el narcotráfico). Además, en el marco del lanzamiento de la Plataforma México, se abrió la puerta a la intervención masiva de comunicaciones y el espionaje

Saber más »
Artículo

Las tres soberanías: la crisis civilizatoria de Occidente

Existen tres niveles en los que se puede medir el avance o el retroceso de un país en su dura batalla por la emancipación. Desde el siglo XV el colonialismo –como el origen dantesco de la violencia en su máxima expresión– quebró no solo la economía de los diferentes países que tocó, sino también sus sistemas políticos, su imaginario colectivo y sus relaciones personales. De ahí que un país deba comenzar primariamente por la recuperación de su soberanía política, es decir, por la capacidad de reconocer en el Estado a la comunidad nacional y no al ente colonial invasor. Este es un presupuesto necesario, sin el cual no se puede pensar en ninguna otra cosa. La tramposa democracia liberal ha sido la camisa de fuerza que ha disfrazado siempre los intereses burgueses tras cualquier supuesta alternativa. Por ello, la batalla por superar los fraudes electorales y el intervencionismo de los poderes fácticos se instala como la tarea principal en este nivel.

Saber más »
Artículo

Granjas de ‘bots’ en la guerra cognitiva

Aquí aparece al desnudo la guerra cognitiva y su mercancía perversa disfrazada como granja de bots. En las sociedades capitalistas creadoras de la dictadura de la competencia mercantil y la subordinación de los consumidores, cada segundo de mirada adquiere valor económico y político. En las granjas de bots se diseña lo que conmueve, lo que enfurece; qué provoca miedo, qué despierta deseo, qué genera permanencia. La arquitectura de la comunicación comercial digital encuentra así una zona de convergencia con las operaciones de influencia política y militar. Un sistema diseñado para retener atención y ensuciar la realidad puede ser aprovechado por quien busca retener, desviar o capturar conciencia. La frontera entre publicidad, entretenimiento, propaganda y operación psicológica se vuelve porosa. El sujeto cree estar consumiendo información mientras, simultáneamente, se convierte en recurso explotable y víctima de mil manipulaciones del odio de clase.

Saber más »
Ahora en vivo

Contralínea en vivo