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La corrupción de los expresidentes también atiza el descontento social

En un país con montañas de legislación que ni los expertos conocen, salvo algún despacho de abogados, Peña y sus coros festejan las primeras leyes sobre cómo sancionar a los benignamente llamados: corruptos; aunque el adjetivo que se han ganado a pulso es: rateros a la sombra de la impunidad.

Del populismo de Trump a la dictadura democrática cesarista

La voltereta electoral estadunidense, por la combinación de la democracia directa de los ciudadanos ante las urnas, y la democracia indirecta de su Colegio Electoral donde se contabilizan los votos conforme a una tradición política que arroja cualitativamente una votación por Estado,