Planificar no es administrar

El desarrollo económico nunca es espontáneo. Es un acto consciente de la sociedad: se planea, se coordina y, cuando hace falta, se corrige.
Las tres soberanías: la crisis civilizatoria de Occidente

Existen tres niveles en los que se puede medir el avance o el retroceso de un país en su dura batalla por la emancipación. Desde el siglo XV el colonialismo –como el origen dantesco de la violencia en su máxima expresión– quebró no solo la economía de los diferentes países que tocó, sino también sus sistemas políticos, su imaginario colectivo y sus relaciones personales. De ahí que un país deba comenzar primariamente por la recuperación de su soberanía política, es decir, por la capacidad de reconocer en el Estado a la comunidad nacional y no al ente colonial invasor. Este es un presupuesto necesario, sin el cual no se puede pensar en ninguna otra cosa. La tramposa democracia liberal ha sido la camisa de fuerza que ha disfrazado siempre los intereses burgueses tras cualquier supuesta alternativa. Por ello, la batalla por superar los fraudes electorales y el intervencionismo de los poderes fácticos se instala como la tarea principal en este nivel.
Granjas de ‘bots’ en la guerra cognitiva

Aquí aparece al desnudo la guerra cognitiva y su mercancía perversa disfrazada como granja de bots. En las sociedades capitalistas creadoras de la dictadura de la competencia mercantil y la subordinación de los consumidores, cada segundo de mirada adquiere valor económico y político. En las granjas de bots se diseña lo que conmueve, lo que enfurece; qué provoca miedo, qué despierta deseo, qué genera permanencia. La arquitectura de la comunicación comercial digital encuentra así una zona de convergencia con las operaciones de influencia política y militar. Un sistema diseñado para retener atención y ensuciar la realidad puede ser aprovechado por quien busca retener, desviar o capturar conciencia. La frontera entre publicidad, entretenimiento, propaganda y operación psicológica se vuelve porosa. El sujeto cree estar consumiendo información mientras, simultáneamente, se convierte en recurso explotable y víctima de mil manipulaciones del odio de clase.
Avance neofacista y guerra de baja intensidad

Desde el primer mandato de Donald Trump en Estados Unidos, en 2017, y con el vertiginoso ascenso de la derecha radical en países europeos
Poderosas razones de clase trabajadora para no votar por la derecha en el 2027

La importancia de las elecciones intermedias del próximo año en México no debe ceñirse al ámbito nacional, sino situarse en un contexto más amplio del continente, donde los intereses de Estados Unidos apoyan a personajes de la ultraderecha para fortalecer su nueva estrategia geopolítica.
Trabajadores humanitarios abatidos en medio de conflictos

Naciones Unidas. El año 2025 marcó otro sombrío récord de violencia contra los trabajadores humanitarios, con 907 muertos, heridos o secuestrados mientras auxiliaban a la población civil
