Ante tribunales y Fiscalía, ejidatario busca recuperar tierras vendidas a sus espaldas en Isla Mujeres

Ante tribunales y Fiscalía, ejidatario busca recuperar tierras vendidas a sus espaldas en Isla Mujeres

FOTO: ESPECIAL

Cuando Ernesto Chávez Medina confió en su amigo Teodoro Ake y le otorgó, en 2005, un poder para que gestionara el terreno que había obtenido como ejidatario de Isla Mujeres, en el estado de Quintana Roo, nunca intuyó que más de 20 años después mantendría un peregrinaje entre su lugar de nacimiento, residencia y la capital del país para solucionar lo que califica como un “despojo de tierras”.

Tras años de acudir a instancias legales, instituciones públicas y con mandos ejidales –donde salió decepcionado de todas partes–, Chávez Medina mantiene la esperanza de recuperar la parcela que le corresponde por derecho, y ha vuelto a recorrer los lugares que le dieron la espalda alguna vez, al añadir esta vez una denuncia en la Fiscalía General de la República para resolver su caso.

FOTO: ESPECIAL

Una firma, principio de sus problemas

Con el objetivo de que le ayudara a titular 90 hectáreas de un terreno que le correspondía por herencia de su padre, Ernesto Chávez entregó un poder de dominio irrevocable a quien consideraba su amigo, Teodoro Ake Victoria, y también a Pedro Seijas Dzib.

Teodoro Ake incluso le había ofrecido comprar el terreno, por lo que comenzó a darle dinero por algún tiempo. No obstante, con el tiempo dejó de pagarle, pero no dejó de pensarse como propietario, pues enseguida se movió para intentar venderlo, según relata Ernesto en entrevista para Contralínea.

De acuerdo con el título de propiedad 000000000816, se expidió el lote en favor del señor Ernesto, “de conformidad con [el] acta de asamblea [ejidataria] de fecha 19 de noviembre de 2000”; documento acreditado por Alicia Concepción Ricalde Magaña, quien ostentaba el cargo de delegado del Registro Agrario Nacional, situado en Chetumal, Quintana Roo.

De acuerdo el relato de Chávez Medina, las acciones de Teodoro le fueron advertidas por un amigo que se encontraba en Quintana Roo, quien también le aconsejó revocarle el poder lo más pronto posible. Ernesto hizo caso y se movió desde Acayucan, Veracruz, donde se encontraba.

Un notario local revocó el poder en mayor de 2006, con base en un mal uso de la escritura, pues Teodoro Ake no había continuado con las transacciones hacia Ernesto por su parcela. Ya con el documento en la mano, Ernesto se dirigió al ejido Isla Mujeres, en este mismo municipio del sur de México, para notificar a Teodoro de la actualización.

Sin tener éxito, año y medio después (en octubre de 2007) se volvió a enterar que Teodoro Ake había vendido el terreno de poco más de 90 hectáreas a la empresa Grupo Marenema, por 10 millones de pesos. “Dicha operación de compraventa del terreno de nuestra propiedad se hizo de manera simulada y en total contravención a lo que dispone y artículo 84 de la Ley Agraria”, se lee en la demanda iniciada por la familia de Chávez Medina.

La querella se dirigió hacia los implicados en la situación, y fue impuesta en el Tribunal Unitario Agrario, Distrito 44, como consta en el expediente 1895/2013. Los demandados no se presentaron a las audiencias, de modo que perdieron su derecho a declarar. Esta noticia hizo feliz a Ernesto en un inicio; sin embargo, tiempo después, el magistrado que llevaba el caso se declaró incompetente para juzgar el hecho.

Con un obstáculo en los juzgados, Ernesto buscó una respuesta en Palacio Nacional, con la esperanza de que la nueva administración federal, liderada por Andrés Manuel López Obrador y el movimiento de la llamada Cuarta Transformación a finales de 2018 le ayudaran.

Tampoco fue posible. Su caso, para entonces ya con 13 años de antigüedad, se mantuvo en un peregrinar incansable entre burócratas que lo mandaban entre una y otra dependencia gubernamental.

Ahora, a más de 20 años de comenzada su travesía para recuperar las tierras que a inicios de siglo le heredó su padre, Ernesto Chávez acudió el pasado 21 de julio a la Fiscalía General de la República, donde entregó, en la Oficina de la Fiscal General, Ernestina Godoy Ramos, una carta escrita a mano donde explicó su situación, con la esperanza de que esta vez la justicia le sonría.

FOTO: ESPECIAL

Te podría interesar: Detienen en Nayarit a “Chino Payaso”, presunto líder del CJNG en Monterrey

 

Destacada

Con Felipe Calderón, la mayor intromisión de EU en México

Documentos desclasificados de la Embajada de Estados Unidos, el Departamento de Estado y la ATF revelan que, durante el gobierno de Felipe Calderón, Estados Unidos profundizó su intromisión en México. Desde la Iniciativa Mérida y las operaciones en campo de agencias como la DEA, la CIA y el FBI, hasta el fallido operativo Rápido y Furioso –que abasteció de armas de alto calibre al Cártel de Sinaloa–, la injerencia del vecino país se reflejó, sobre todo, en la agenda de seguridad. Incluso, como parte de la “cooperación” en el ámbito de la inteligencia, Calderón y el entonces embajador Carlos Pascual inauguraron el búnker de García Luna (previo a que el diplomático estadunidense renunciara, luego de la filtración masiva de cables diplomáticos que hizo Wikileaks, en los que se revelaron sus críticas a la supuesta “guerra” contra el narcotráfico). Además, en el marco del lanzamiento de la Plataforma México, se abrió la puerta a la intervención masiva de comunicaciones y el espionaje

Saber más »
Artículo

Las tres soberanías: la crisis civilizatoria de Occidente

Existen tres niveles en los que se puede medir el avance o el retroceso de un país en su dura batalla por la emancipación. Desde el siglo XV el colonialismo –como el origen dantesco de la violencia en su máxima expresión– quebró no solo la economía de los diferentes países que tocó, sino también sus sistemas políticos, su imaginario colectivo y sus relaciones personales. De ahí que un país deba comenzar primariamente por la recuperación de su soberanía política, es decir, por la capacidad de reconocer en el Estado a la comunidad nacional y no al ente colonial invasor. Este es un presupuesto necesario, sin el cual no se puede pensar en ninguna otra cosa. La tramposa democracia liberal ha sido la camisa de fuerza que ha disfrazado siempre los intereses burgueses tras cualquier supuesta alternativa. Por ello, la batalla por superar los fraudes electorales y el intervencionismo de los poderes fácticos se instala como la tarea principal en este nivel.

Saber más »
Artículo

Granjas de ‘bots’ en la guerra cognitiva

Aquí aparece al desnudo la guerra cognitiva y su mercancía perversa disfrazada como granja de bots. En las sociedades capitalistas creadoras de la dictadura de la competencia mercantil y la subordinación de los consumidores, cada segundo de mirada adquiere valor económico y político. En las granjas de bots se diseña lo que conmueve, lo que enfurece; qué provoca miedo, qué despierta deseo, qué genera permanencia. La arquitectura de la comunicación comercial digital encuentra así una zona de convergencia con las operaciones de influencia política y militar. Un sistema diseñado para retener atención y ensuciar la realidad puede ser aprovechado por quien busca retener, desviar o capturar conciencia. La frontera entre publicidad, entretenimiento, propaganda y operación psicológica se vuelve porosa. El sujeto cree estar consumiendo información mientras, simultáneamente, se convierte en recurso explotable y víctima de mil manipulaciones del odio de clase.

Saber más »
Ahora en vivo

Contralínea en vivo