Como parte de la estrategia para combatir el incremento histórico de sargazo en las costas de Quintana Roo, la presidenta Claudia Sheinbaum anunció que el gobierno federal destinará 2 mil millones de pesos para fortalecer la estrategia integral de contención, recolección y aprovechamiento de esta macroalga.
De acuerdo con la jefa del Ejecutivo federal, el fenómeno del sargazo alcanzó niveles sin precedentes en el último año, por lo que se reforzarán las acciones encabezadas por la Secretaría de Marina (Semar), en coordinación con el gobierno estatal, municipios, hoteleros y la comunidad científica.
“Este año, 2026, llegó más sargazo a las playas de Quintana Roo […]. Hay un grupo de cerca de 150 científicas y científicos con Semarnat, con la Secretaría de Ciencia, que están analizando el porqué y también cómo reciclar el sargazo”, señaló.
La primera mandataria explicó que la estrategia prioriza tres objetivos: adquirir nuevos barcos sargaceros, ampliar la instalación de barreras de contención y fortalecer la recolección antes de que el sargazo pueda llegar a las playas.
Precisó que las acciones se concentrarán inicialmente en las cinco principales zonas turísticas del estado: Cancún, Playa del Carmen, Puerto Morelos, Tulum y Mahahual, donde se ubican entre 40 y 50 kilómetros de playas con mayor afluencia de visitantes.
Por su parte, la secretaria de Medio Ambiente y Recursos Naturales, Alicia Bárcena Ibarra, explicó que el problema del sargazo tiene origen en la ruptura del llamado Mar de los Sargazos, ocurrida en 2011.
Detalló que, tras ese fenómeno, la macroalga comenzó a reproducirse masivamente en el Atlántico tropical, entre África y Brasil, favorecida por el aporte de nutrientes provenientes de actividades agrícolas en ambas regiones.
Posteriormente, las corrientes marinas y los vientos transportaron el sargazo hacia el Caribe, lo que afectó a todos los países de la región.
Según detalló la funcionaria, en 2026 el Caribe mexicano registra un promedio de 90 mil 538 toneladas diarias de sargazo navegando, de las cuales alrededor del 10 por ciento termina llegando a las costas de Quintana Roo.
Esto representa un incremento de cuatro veces respecto a 2025 y 27 veces por encima del promedio histórico, lo que convierte a este año en uno de los más severos desde que comenzó el monitoreo del fenómeno.
En tanto, el secretario de Marina, Raymundo Pedro Morales Ángeles, informó que el objetivo es invertir la tendencia actual para que la mayor parte del sargazo sea retirada en aguas abiertas antes de alcanzar las playas.
Actualmente, explicó, la Semar tiene capacidad para recolectar 1 mil 227 toneladas diarias en el mar y 950 toneladas en playas, apoyada por dos buques sargaceros oceánicos, 11 embarcaciones costeras, unidades anfibias, barreras de contención y personal especializado.
Explicó que la inversión del gobierno federal se repartirá en dos fases, en una primera etapa de la estrategia se utilizarán 768.7 millones de pesos para aumentar la capacidad de recolección marítima hasta 1 mil 870 toneladas diarias.
Los recursos permitirán adquirir dos remolcadores, seis nuevas sargaceras costeras, barreras dinámicas adicionales y alrededor de 50 kilómetros de barreras de contención para proteger las zonas más afectadas.
En una segunda fase, el gobierno federal buscará alcanzar una capacidad de 4 mil toneladas diarias mediante la incorporación de más embarcaciones, infraestructura y equipos para limpieza costera.
La presidenta Sheinbaum Pardo destacó que la estrategia no se limita a retirar la macroalga, sino también a darle un destino productivo. Explicó que el sargazo recolectado en playas debe secarse para eliminar sustancias potencialmente dañinas, para después ser procesado y así recuperar arena y transformarse en polvo orgánico.
En cuanto al sargazo húmedo –el restante– es aprovechado por empresas instaladas en Quintana Roo para fabricar fertilizantes orgánicos que se exportan para actividades agropecuarias.
La primera mandataria subrayó que el programa busca proteger no solo la actividad turística, sino también los ecosistemas costeros. “El sargazo no sólo afecta al turismo; también daña los ecosistemas marinos y las playas. Incluso puede impedir que las tortugas marinas lleguen a desovar. Por eso estamos destinando estos recursos para una atención integral”.
Finalmente, Alicia Bárcena anunció que los próximos 1 y 2 de octubre Cancún será sede de un encuentro internacional sobre el sargazo, financiado por la Unión Europea, en el que participarán países del Caribe, además de Brasil y Japón, con el propósito de compartir estrategias y fortalecer la cooperación internacional frente a este fenómeno ambiental.



















