En un año, el programa Vida Plena, Corazón Contento, impulsado por el gobierno de la Ciudad de México, ha atendido 579 “emergencias sociales” de salud mental de estudiantes que cursan la educación pública media y media superior en la capital del país, informó Amaya Ordorika Imaz, directora general del Instituto para la Abstención y Prevención de las Adicciones.
Tales emergencias fueron principalmente por estrés, ansiedad y depresión; seguidas de riesgo de suicidio, violencia sexual, consumo de sustancias psicoactivas, violencia escolar, fallecimientos y, en menor medida, Alerta Amber. En los primeros dos puntos, hubo más del doble de casos en mujeres que en hombres. Solo la violencia escolar registró una cifra casi similar entre ambos sexos.
Las personas que padecían problemas tuvieron acompañamientos especializados, incluso se les canalizó para brindar servicios gratuitos. Asimismo, el programa ayudó a prevenir más de 150 casos de riesgo de suicidio, destacó, por su parte, la jefa de gobierno, Clara Brugada Molina.
Los resultados se obtuvieron tras la revisión de 1 millón 149 mil 951 adolescentes en las 1 mil 116 escuelas secundarias y preparatorias de la capital mexicana –a excepción de las de la UNAM– por parte de las personas especialistas que integran el programa, cuya finalidad es acercar la salud mental a todas y todos, sin importar la situación particular de la población.
En su conferencia de prensa, la mandataria capitalina hizo énfasis en la necesidad de que la atención a la salud mental deje de ser reactiva para convertirse en preventiva, y que las escuelas se vuelvan el principal espacio de producción de este bienestar.
Es una obligación hacia la sociedad atender la salud mental. “Entendemos que la salud mental no es un asunto privado que deba cargarse en soledad, aislamiento, bajo estigma; es una responsabilidad colectiva y es una responsabilidad de gobierno. Nadie debe sentirse abandonado cuando lo que está en juego es su propia esperanza de vivir”.
Es fundamental la atención en la salud mental de las personas, pues en el mundo existen más de 1 mil millones de personas con trastornos mentales. En México, el 8.1 por ciento de la población presentó malestar psicológico en 2025, que subió al 10 por ciento al enfocarse en adolescentes, y todavía más –hasta 14.4 por ciento– solo en la Ciudad de México, de acuerdo con datos del Instituto Nacional de Estadística y Geografía presentados por Nadine Gasman Zyberman, secretaria de Salud capitalina.
Además, a nivel mundial hubo 727 mil muertes por suicidio en 2021, de acuerdo con la Organización Mundial de la Salud. Por su parte, la ideación suicida en la capital del país se ubicó en 4.7 por ciento en adolescentes y 2.7 por ciento en adultos en 2025.
Y el problema mayor radica en la falta de atención. Menos del 10 por ciento de la población con problemas de salud mental recibieron atención en países de ingresos medios. Con todo esto, Gasman Zyberman puntualizó que la población prioritaria es la adolescente, de modo que es necesario intervenir en espacios escolares
La directora Amaya Ordorika detalló, sobre este tema en particular, que el programa gubernamental está integrado por 225 personas especialistas, 200 asignadas a visitar cada 15 días las escuelas, y otras encargadas de realizar un diseño pedagógico, coordinar a las y los especialistas de cada alcaldía, dar seguimiento a las emergencias sociales, así como monitorear funciones de especialistas en las escuelas.
Además, dijo que se imparten talleres psicoeducativos, acompañamiento personalizado, detección de emergencias sociales, asambleas con madres y padres, y trabajo con docentes. Ello, con atención en seis ejes: salud mental, prevención del suicidio, consumo de sustancias psicoactivas, violencia sexual y entre pares, y cultura de paz.
Es importante, pues México se ha rezagado en salud mental debido al estigma que cargan las personas diagnosticadas, lamentó el médico especialista en psiquiatría, Juan Manuel Quijada Gaytán, quien hizo votos para que la salud mental “no empiece en un hospital psiquiátrico, no empiece en un consultorio, sino que empiece en los salones de clases, en las redes de apoyo, con los maestros, con las familias”; de modo que se pueda llegar a tiempo a las emociones de la población.
Para ello, la jefa de gobierno presentó una serie de medidas que busca implementar su administración para combatir de forma más integral el problema: una línea telefónica para escuchar y acompañar, a fin de prevenir el suicidio, con inicio de operaciones el próximo 1 de junio; la implementación de 100 jornadas de bienestar emocional en los territorios más alejados de la Ciudad, tres a la semana en colonias más vulnerables; campañas permanentes de comunicación sobre salud mental, donde haya una guía de primeros auxilios emocionales; clínicas de las emociones a partir de 2027; y 100 centros de cuidados de las emociones, uno por cada Utopía.
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