En 2025, los incendios forestales quemaron 2.2 millones de hectáreas en distintas regiones europeas. En comparación con los 1.4 millones que fueron arrasados por el fuego durante 2022, ha habido un aumento del 57 por ciento en este problema los últimos cuatro años, de acuerdo con Hans Henri P Kluge, director general de la Organización Mundial de la Salud (OMS) para Europa.
Además, tan solo entre enero y julio de 2026, España y Portugal ya vieron crecer los incendios forestales en más del 100 por ciento del área en sus territorios respecto al año anterior, agregó el funcionario internacional durante un discurso en Copenhague, Dinamarca.
Alertó que el humo desprendido de la naturaleza por los incendios viaja “largas distancias, empeorando las condiciones cardíacas y respiratorias y afectando la salud mental, particularmente entre personas mayores, niños, mujeres embarazadas y personas con enfermedades crónicas.
Con ello, pueden destruir los hogares y medios de vida de las personas, así como obligan a la población a evacuar y “ejercen una enorme presión sobre los servicios de emergencia y los sistemas de salud. Trágicamente, también se cobran vidas”.
En España, este jueves se originó un incendio en las inmediaciones de Madrid, su capital, por lo que las autoridades han emitido una alerta nacional; asimismo, unas 10 mil personas evacuaron el lugar. Por su parte, en el sur de Francia, alrededor de 63 mil personas huyeron de su lugar de origen por otro fenómeno de este tipo, el cual destruyó unas 80 viviendas.
En este sentido, la OMS recordó algunas medidas de seguridad respecto a incendios forestales: alejarse de la zona afectada, evitar viajes innecesarios, protegerse con mascarillas bien ajustadas si se pretende hacer actividades al aire libre y buscar ayuda médica en caso de sentirse mal.



















