Al menos 98 personas murieron y cientos más permanecen desaparecidas tras las inundaciones registradas este miércoles en Nepal y China, que arrasaron comunidades, cortaron carreteras y dañaron viviendas e infraestructura crítica en ambos países, informó la Organización de las Naciones Unidas (ONU).
El secretario general de la ONU, António Guterres, expresó sus condolencias a las familias de las víctimas, deseó una pronta recuperación a las personas heridas y manifestó su solidaridad con todas las personas afectadas por el desastre.
De acuerdo con las autoridades de Nepal, unas 10 mil familias necesitan asistencia inmediata. Las inundaciones arrasaron o dañaron comunidades, mercados, carreteras, puentes e infraestructura hidroeléctrica; además, algunas vías quedaron cortadas y se interrumpió el suministro eléctrico en las zonas afectadas.
Las autoridades nepalíes han encabezado la respuesta humanitaria con ayuda de Naciones Unidas y sus agencias, coordinados por Lilia Pieters Yahia, representante del organismo internacional en el país asiático. “Estamos tratando de responder a lo que claramente serán necesidades humanitarias enormes”, señaló el portavoz de Naciones Unidas, Stéphane Dujarric.
En el terreno, dos miembros de la Organización Mundial de la Salud ya se encuentran en las zonas afectadas con kits médicos suficientes para atender a unas 10 mil personas durante tres meses, además de tiendas de campaña y apoyo logístico. El Programa Mundial de Alimentos, por su parte, proporciona raciones de emergencia y respaldo logístico a las autoridades locales, detalló ONU Noticias
Por su parte, el Fondo de las Naciones Unidas para las Infancias (Unicef, por sus siglas en inglés) comenzará este jueves a desplegar personal y camiones con suministros de socorro.
La Cruz Roja Nepalesa envió 200 paquetes de refugio de emergencia, mientras Save the Children despliega personal en el distrito de Nuwakot. El Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo también moviliza apoyo para la gestión de datos y voluntarios de la ONU.
La Organización trabaja además en determinar con mayor precisión la magnitud del desastre. La oficina de la coordinadora residente en Nepal y la Oficina de Coordinación de Asuntos Humanitarios gestionan imágenes satelitales y análisis de las zonas afectadas para orientar la respuesta. La comunidad humanitaria permanece preparada para ampliar la asistencia conforme se conozcan mejor las necesidades, expresó el portavoz de la ONU.
En China, la Organización informó de numerosas víctimas y graves daños en la región autónoma del Tíbet. Stéphane Dujarric afirmó que la ONU está preparada para apoyar también ahí los esfuerzos de respuesta encabezados por las autoridades chinas.



















