El 2025 se posicionó como el año con la más alta inversión extranjera directa (IED), al crecer 10.8 por ciento más que en 2024. Por ello, México alcanzó el monto histórico de 40 mil 871 millones de dólares. Mientras que en el primer trimestre de 2026, “la IED también alcanzó una cifra récord para un periodo similar”, con 23 mil 591 millones de dólares, de acuerdo con el Segundo informe de gobierno de la presidenta Claudia Sheinbaum. Ello equivale a un 10.4 por ciento más que el primer trimestre de 2025.
En cuanto al origen de las inversiones más relevantes, se refiere que son de: Estados Unidos, España y Canadá, que en su conjunto aglutinan el 60 por ciento del total. Y sobre el destino, se apunta que son los sectores financieros, de seguros, minería y fabricación de vehículos. Según el informe de la presidenta Sheinbaum, “los flujos de IED reafirmaron la confianza de los inversionistas extranjeros en México, y la certidumbre en la relación comercial de largo plazo bajo el T-MEC”. Durante el primer trimestre de 2026, Estados Unidos se mantuvo como el mayor socio de México, con el 43.3 por ciento del total, equivalente a 10 mil 210.5 millones de dólares. Y en segundo lugar se encuentra España, con el 16.1 por ciento: 3 mil 804 millones de dólares.
El gobierno federal expresó que “las cifras récord en IED durante el primer trimestre de 2026, posicionó a México como un destino estratégico en la relocalización de empresas, particularmente en sectores de manufactura avanzada, electromovilidad, semiconductores y energías limpias. A ello ha contribuido la estabilidad macroeconómica, la integración regional derivada del T-MEC y el fortalecimiento de las cadenas globales de suministro”.
El Segundo informe detalla que estos logros son parte de los resultados de la política económica que forma parte del Plan México, pues “para el gobierno de México la atracción de inversiones del extranjero y el aprovechamiento óptimo de la relocalización de empresas (nearshoring) tienen un papel fundamental en la estrategia de promoción internacional; con el objetivo de consolidar a México como un nodo logístico e industrial altamente competitivo y generador de bienestar regional”.
En términos del fomento a la “inversión en bienes nuevos de activo fijo”, se analizaron un total de 173 proyectos, de los cuales, se aprobaron 148, “considerados procedentes para la emisión de constancias de cumplimiento de estímulos fiscales en la estrategia Plan México. Los proyectos representan inversiones por 987.5 millones de dólares distribuidas en sectores estratégicos como agroindustria, automotriz, bienes de consumo, construcción, farmacéutico, industria del plástico y cartón, logística, metalmecánica, minería, químico y transporte”.
Por otra parte, entre otro de los indicadores macroeconómicos más importantes figuró que las exportaciones de mercancías manufacturadas se posicionaron a lo largo de 2025 como las más indispensables; esto representa “el 91.6 por ciento del valor total exportado y la balanza comercial registró un superávit de 771 millones de dólares”. Y para el semestre de enero a junio, esa tendencia se mantuvo en un 91.3 por ciento.
Aunque no se detalló cuáles son las principales mercancías manufactureras de exportación, sí se explicitó que, “de septiembre de 2025 a julio de 2026 se impulsaron inversiones por 1 mil 589.4 millones de dólares para establecer, ampliar o modernizar instalaciones productivas en la industria fabricante de vehículos automotores ligeros nuevos, además de incentivar la exportación de partes y componentes de vehículos por 1 mil 286 millones de dólares, mediante la autorización de cupos para importar 250 mil 760 unidades, al amparo de un arancel cupo con cero por ciento”.
A su vez, en el período de septiembre de 2025 a junio de 2026, las políticas de atracción de inversiones facilitaron las inscripciones en el Registro Único de Proyectos de Inversión (RUPI), atendiendo “400 gestiones vinculadas con proyectos de inversión y 23 empresas quedaron inscritas con proyectos que representan aproximadamente 22 mil millones de dólares. Las principales empresas susceptibles de captar dichos recursos se encuentran en los sectores de comercio al por mayor; generación, transmisión, distribución y comercialización de energía eléctrica; suministro de agua y de gas natural por ductos al consumidor final, y las industrias manufactureras”.



















