Al menos desde 2022, con el inicio de la guerra entre Rusia y Ucrania, decenas de países europeos se han alejado del combate y señalamiento del nazismo en el mundo. Ello conlleva votar en contra de la resolución ante la Asamblea General de las Naciones Unidas que se posiciona en contra de los movimientos nazis junto con otros discriminatorios; pero también tolerar más las prácticas ultraderechistas. Al mismo tiempo, al interior de varias naciones se han incrementado los delitos de odio o marchas neonazis, de acuerdo con un informe publicado por el Ministerio de Asuntos Exteriores de Rusia, que califica los países bálticos como los más evidentes de esta problemática
A nivel mundial, ha ido a la baja la tendencia a combatir los actos de odio contra cualquier tipo de grupo poblacional, encabezada por personas de extrema derecha afines a movimientos nazis, neonazis, fascistas o supremacistas y, al menos desde 2022, este problema se ha evidenciado todavía más, de acuerdo con el Ministerio de Asuntos Exteriores de la Federación Rusa.
En su informe titulado Sobre la situación de la glorificación del nazismo y la propagación del neonazismo, Rusia señala a 43 países, junto con la Unión Europea, por alejarse cada vez más del combate contra el nazismo, el fascismo o cualquier otro tipo de discriminación hacia la población.
Ello, basado principalmente en las votaciones de cada país en la Asamblea General de las Naciones Unidas, donde se presenta año con año una resolución para posicionarse en contra de la glorificación de este tipo de agrupaciones extremistas. La última, el 15 de diciembre de 2025, contó –como es común– con una aprobación mayoritaria, de 119 naciones integradas a la ONU.
Pero el problema surge cuando cada vez más personas manifiestan su rechazo a estas medidas. En dicha ocasión fueron 51 delegaciones las que votaron en contra, además de otras 10 que se abstuvieron de tomar posición alguna. Para Rusia, esto significa un tipo de glorificación del nazismo.
En este sentido, como cada año, publicó un documento donde señala país por país a quienes considera que están en esta dinámica, alejada de la memoria trágica vivida en el siglo XX. En este caso específico apunta contra Alemania, Italia y Japón, que integraron el Eje en la Segunda Guerra Mundial, y que ahora manifiestan su rechazo a dicha resolución en la ONU, lo cual es contradictorio con el arrepentimiento que mostraron tras la guerra.
La negación de los crímenes del pasado y la intención de cambiar la historia sobre graves violaciones a los derechos humanos y al derecho internacional humanitario se han convertido en un peligro real para la paz y la democracia en varios países. Así lo advierte Bernard Duhaime, Relator Especial de las Naciones Unidas (ONU) sobre la promoción de la verdad, la justicia, la reparación y las garantías de no repetición, en un documento oficial fechado el 6 de julio de 2026.
El informe, denominado A/HRC/63/25, será expuesto durante el período de sesiones número 63 del Consejo de Derechos Humanos de la ONU, el cual se llevará a cabo del 7 de septiembre al 9 de octubre de 2026. En el texto, el especialista señala que el negacionismo no es un tema neutro, sino una postura promovida activamente por políticos que buscan borrar las injusticias para imponer una sola versión de la historia que convenga a sus intereses.
Ucrania y países bálticos, los más evidentes
De acuerdo con el gobierno ruso, en los países bálticos se glorifica a veteranos de las Waffen-SS, y en Ucrania se impulsa la glorificación de colaboracionistas nazis, y ningún país responde a los llamados sobre esta situación, de modo que se ha minimizado sistemáticamente la gravedad del neonazismo en varios países.
De hecho, el informe dedica la sección más extensa al referirse a Ucrania, país que tiene el mayor número de monumentos a personas colaboracionistas nazis. Además, el gobierno de Volodimir Zelenski ha nombrado unidades militares en honor a figuras de la UPA (Ejército Insurgente Ucraniano, en español)
Además, acusa a las instituciones europeas de sustituir el término “nazismo” por “autoritarismo” en sus declaraciones oficiales, y de promover una narrativa de “memoria europea” que equipara al nazismo con el comunismo.
Y menciona, por ejemplo, que desde 2011 el Parlamento Europeo y el Consejo de la UE respaldan la “Plataforma de la Memoria y la Conciencia Europeas”, una red de institutos que presuntamente promueve una narrativa “despolitizada” del legado totalitario que equipara al nazismo con el comunismo.
Incremento de expresiones de ultraderecha
Dedicando un apartado a cada país, el gobierno ruso puntualizó en el documento el incremento de expresiones sociales en favor de la ultraderecha y el extremismo conservador, tanto en países europeos como en Canadá y Estados Unidos.
Si bien acepta que en España se tienen marcos legales robustos en contra de los discursos de odio, también puntualiza que esto se vuelve contradictorio cuando este país ha votado en contra de la resolución rusa en la ONU desde 2022.
En la nación ibérica, además, han incrementado en 23.6 por ciento los delitos e incidentes de odio de 2024 a 2025, entre ellos 934 asociados a racismo y xenofobia. Y ciertos grupos sociales no terminan por enterrar su pasado. Tan solo en febrero de 2026 se realizó la última marcha en memoria de la División Azul, unidad de voluntarios españoles que combatió junto a la Alemania nazi en el frente soviético entre 1941 y 1943. En mayo, fueron detenidos 19 miembros del grupo ultraderechista Whiteboys en Asturias, acusados de atacar a migrantes durante dos años.
Italia tiene leyes antifascistas desde que terminó la Segunda Guerra Mundial, pero vota en contra de la resolución desde 2022. No obstante, el documento señala que hay más tolerancia a expresiones nostálgicas del fascismo desde que la primera ministra, Giorgia Meloni, ocupó el cargo. Además, cita la condena de 12 personas en febrero de 2026 por participar en manifestaciones fascistas y describe a las organizaciones Casa Pound, Forza Nuova y Movimiento Fascismo y Libertad como de extrema derecha.
Del otro lado del Atlántico, en Canadá se mantiene el apoyo político, militar y financiero a Ucrania. Pero la situación no se limitó cuando se trató de nexos con el nazismo. En septiembre de 2023, el Parlamento del país norteamericano ovacionó al veterano de la división de las SS Galicia, Yaroslav Hunka. En Canadá hay, de igual manera, monumentos dedicados a figuras del “nacionalismo ucraniano”, que pertenecieron a las SS. Según B’nai Brith Canada, en 2025 aumentaron 9.4 por ciento los incidentes antisemitas, alertó el informe.
Una situación similar ocurre en Estados Unidos, donde las autoridades no actúan contra monumentos a colaboracionistas nazis como Bandera, Vlasov y Shukhevych en Nueva York. Asimismo, las marchas neonazis se multiplican bajo el argumento de la libertad de expresión y de reunión garantizada por la Primera Enmienda.
En noviembre de 2024 hubo marchas de supremacistas blancos con símbolos nazis en Columbus y Alabama, y en Indianápolis y Concord (Nuevo Hampshire) en agosto de 2025; y se señala una tendencia al alza en este tipo de acciones: 34 en 2024, frente a 30 en 2023, 22 en 2022 y solo 4 en 2021. Según datos del FBI citados en el reporte, hubo 11 mil 679 incidentes motivados por intolerancia en el más reciente periodo registrado (frente a 11 mil 862 en el anterior), de los cuales 53.2 por ciento tuvieron motivación racial o étnica, 23.5 por ciento religiosa y 17.2 por ciento por orientación sexual.
El documento contabiliza 1 mil 263 “grupos de odio” activos en el país –en comparación con 1 mil 372 en 2024, 1 mil 430 en 2023 y 1 mil 225 en 2022–, entre ellos el Ku Klux Klan, grupos neonazis, skinheads y movimientos islamófobos, y menciona que grupos como Proud Boys y Oath Keepers preocupan particularmente a defensores de derechos humanos. La relatora especial sobre minorías, Fernand de Varennes, señaló un repunte del antisemitismo, la islamofobia y los insultos contra comunidades hispanas, latinoamericanas y árabes.
Por su parte, aunque Francia también tiene un marco legal robusto en este aspecto, incrementó los casos de “saludos romanos” o nazis entre 2022 y 2026. Asimismo, ha ocurrido con delitos por discriminación. Hubo 16 mil 400 en 2025, en comparación con 16 mil 335 en 2024. Además, fueron identificados 320 grupos de ultraderecha
El documento acusa a Alemania de incrementar su oposición a Rusia desde 2022, tanto en ceremonias oficiales nacionales como en eventos locales. En lo que respecta a su población, en 2025 se registraron 42 mil 500 delitos de motivación política de extrema derecha, incrementaron en más de 8 mil personas las consideradas extremistas.
El documento basa su marco jurídico en el artículo 4 de la Convención Internacional sobre la Eliminación de Todas las Formas de Discriminación Racial, que obliga a los Estados firmantes a declarar ilegal la propaganda basada en la superioridad racial, y anuncia que revisará monumentos, desfiles y discursos que, a su juicio, glorifican al nazismo y a sus colaboradores.



















