El 31 por ciento de los casos recibidos sobre trata de personas por el Consejo Ciudadano para la Seguridad y Justicia de la Ciudad de México fueron por trabajo o servicios forzados, señaló la organización en su quinto Reporte Anual contra la Trata de Personas.
El año pasado, 18 personas, entre ellas menores de edad y del extranjero, “fueron rescatadas luego de ser obligadas a trabajar en un centro de estafa dedicado a la venta de rifas fraudulentas; apenas este mes, en una finca que operaba como un centro de llamadas ilegales y que contaba con equipos electrónicos e instrumentos de comunicación, las autoridades liberaron a cuatro personas jóvenes que permanecían encadenadas dentro de celdas improvisadas”, relató el Consejo Ciudadano en un comunicado.
Pero este fenómeno se extiende a nivel mundial. De acuerdo con la Evaluación Global de Amenazas de Fraude Financiero de Interpol, se estimó que, entre 2024 y 2025, las notificaciones y difusiones relacionadas con el fraude tuvieron un aumento del 54 por ciento.
Por otra parte, hasta marzo de 2025, se identificaron víctimas provenientes de 66 países, ya no solo del sudeste asiático, sino expandido a regiones como África Occidental, Oriente Medio y Centroamérica, alertó el comunicado emitido entre diferentes agencias especializadas de la ONU en el marco del Día Mundial contra la Trata de Personas (30 de julio).
Con base en esto, ya desde diciembre de 2024 la Convención de las Naciones Unidas contra la Ciberdelincuencia reconocía que el uso de tecnologías de la información y comunicaciones podían “incidir considerablemente en la magnitud, la rapidez y el alcance de los delitos como la trata de personas”.
Por ello, para 2026 Naciones Unidas impulsó la campaña “Atrapadas/os detrás de la estafa”. Esta Tiene el objetivo de alertar a la población sobre “el creciente fenómeno de la trata de personas con fines de criminalidad forzada en operaciones de estafa en línea, mediante las cuales grupos delictivos organizados captan, trasladan y coaccionan a las víctimas para obligarlas a cometer fraudes facilitados por las tecnologías”.
El informe recomendó realizar alianzas entre el ámbito público y privado, de manera prioritaria con empresas tecnológicas, para evitar que las personas dedicadas a la trata tengan acceso a “infraestructura técnica necesaria para cometer estos delitos”; también se debe trabajar con el sector financiero, a fin de observar los flujos financieros y obtener pruebas digitales durante investigaciones.
Por su parte, ONU Mujeres subrayó que la trata forma parte de un continuo de violencias contra las mujeres y las niñas, y se encuentra enraizada en las desigualdades de género y la inseguridad económica”. En 2022, las niñas y mujeres representaron el 60 por ciento de las víctimas de trata detectadas en el mundo.



















