El gobierno federal implementó centros de mando en las entidades del país, con especial atención en los estados del Pacífico, para fortalecer la prevención y respuesta ante posibles emergencias asociadas al fenómeno meteorológico El Niño, informó la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo.
La primera mandataria explicó que en estas entidades se trabaja en protocolos para definir cómo y cuándo informar a la población, así como en la identificación de refugios y las acciones que deberán aplicarse ante una eventual emergencia.
Señaló que parte de los mecanismos de atención ya existen, entre ellos el Plan DN-III-E de la Secretaría de la Defensa Nacional y el Plan Marina de la Secretaría de Marina, pero se han establecido medidas específicas para responder a las condiciones que pueda generar el fenómeno.
“Muchos de ellos ya existen, como el Plan DN3 o el Plan Marina, pero se establecieron características de cómo informar, cuándo informar a la población, los refugios y todo lo que tiene que haber cuando ocurre una situación como esta”.
En los estados del Pacífico, añadió, se realizó además un trabajo de instalación de los centros de mando y revisión de protocolos para coordinar la respuesta de las autoridades.
Como parte de las medidas preventivas, el gobierno también trabaja en la puesta en marcha de un sistema de alerta telefónica que permita informar oportunamente a la población ante situaciones de riesgo.
La presidenta señaló que este mecanismo podría comenzar a operar próximamente y se suma al trabajo científico que se desarrolla para mejorar la capacidad de anticipación frente a fenómenos meteorológicos.
En coordinación con la Secretaría de Marina y científicos de distintas instituciones del país, se busca instalar boyas en el océano Pacífico para obtener información más precisa sobre las corrientes marinas y la interacción entre el océano y la atmósfera.
El objetivo, explicó la presidenta, es contar con mejores datos para identificar con mayor anticipación las condiciones que puedan favorecer la formación de huracanes y monitorear su evolución cuando estos se aproximen a las costas mexicanas.
De esta manera, las acciones no se concentran únicamente en la atención de una emergencia una vez que ocurre, sino también en fortalecer los sistemas de monitoreo y alerta temprana.
Además, la primera mandataria recalcó que la estrategia también contempla medidas de adaptación para sectores que ya enfrentan cambios en las condiciones climáticas, como la agricultura. Como ejemplo detalló el caso de Sonora, donde el trigo es uno de los cultivos importantes para la producción agrícola. Explicó que el incremento de las temperaturas, incluso durante el invierno, puede impedir que se alcancen las condiciones que requiere este cultivo para desarrollarse adecuadamente.
“Como las temperaturas ahora son mayores, incluso en invierno, entonces no se alcanzan las temperaturas que se requieren para el cultivo del trigo y muchas veces no tiene la productividad o de plano no se da el trigo”.
Ante este escenario, anunció que la Secretaría de Agricultura trabaja en alternativas de cultivo que permitan a los productores mantener su actividad y sus ingresos aun cuando las condiciones climáticas ya no sean favorables para determinados productos.
Sheinbaum Pardo señaló que este tipo de acciones forman parte de una estrategia más amplia de adaptación al cambio climático, que busca anticiparse a los efectos que el aumento de las temperaturas, las sequías o las lluvias intensas pueden tener sobre distintas regiones y actividades productivas.
Además de los mecanismos de respuesta ante emergencias, dijo, se requiere modificar algunas prácticas y encontrar alternativas que permitan a las comunidades mantener sus condiciones de vida frente a un clima cada vez más cambiante.



















