En 2025, el número de personas sudanesas refugiadas y migrantes que llegaron a Europa rebasó las 12 mil 600 a raíz de los conflictos y violencia provocados por la actual guerra interna, de acuerdo con la Organización Internacional para las Migraciones (OIM).
Del total, 8 mil 200 llegaron a Grecia −aproximadamente mil 500 eran mujeres− y 3 mil 800 a Italia con una “proporción significativa de niños y adolescentes”. Las demás se dirigieron hacia España, de acuerdo con la agencia especializada de Naciones Unidas.
No obstante, antes de llegar a sus destinos europeos, atravesaron un largo y peligroso viaje, que incluyó estadías prolongadas (alrededor de un año o más) en otros países africanos como Libia o Egipto. Además, muchas y muchos de los migrantes sufrieron “abusos, trabajos no remunerados y violencia física”, detalló la OIM.
En abril de 2023, un rompimiento en la alta cúpula de la milicia sudanesa provocó el enfrentamiento armado entre las Fuerzas de Apoyo Rápido (RSF, por sus siglas en inglés) y el Ejército Sudanés.
Aunque en dicho país no son nuevos este tipo de conflictos −principalmente étnicos−, este último ya provocó el desplazamiento forzado de aproximadamente 9 millones 200 mil personas dentro del mismo territorio, y más de 4 millones 400 mil a las fronteras, de acuerdo con datos de la ONU a inicios de 2026.
Pero la crisis humanitaria no se limita solo a las personas desplazadas: la guerra suma más de 150 mil personas asesinadas e innumerables violaciones a los derechos humanos, como la masacre al Hospital Materno Saudí en El Fasher por parte de las RSF, en donde mataron a alrededor de 460 personas según la Organización Mundial de la Salud.



















