El Producto Interno Bruto (PIB) no debe ser considerado como el único indicador para evaluar el desempeño de una economía, enfatizó la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo, al sostener que este indicador no refleja aspectos como la distribución de la riqueza, la reducción de la pobreza o la ampliación de derechos de la población.
Durante su conferencia matutina, la primera mandataria señaló que, aunque el PIB mide formalmente la riqueza generada en un país, se trata de un indicador agregado que deja fuera otros elementos relevantes para conocer el nivel de desarrollo de una sociedad.
“El indicador que desde hace tiempo se utiliza para determinar lo positivo o no de una economía es el PIB, que formalmente es la riqueza generada en un país. [Sin embargo], el PIB es un indicador muy agregado que no habla de muchas otras cosas”.
Recordó que durante varios años el Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo utilizó el Índice de Desarrollo Humano, una medición que incorporaba variables adicionales al crecimiento económico, como el nivel educativo de la población y otros factores relacionados con el bienestar social.
Como ejemplo, la presidenta mencionó los resultados económicos y sociales registrados durante el sexenio del expresidente Andrés Manuel López Obrador. Explicó que, pese a la caída superior a ocho puntos porcentuales del PIB en 2020, derivada de las restricciones implementadas para contener la pandemia de Covid-19, el balance del periodo mostró avances en otros indicadores.
De acuerdo con lo que expuso, aun al considerar la contracción económica de ese año, el crecimiento promedio anual fue de alrededor de 1.5 por ciento. No obstante, destacó que durante ese mismo periodo 13.5 millones de personas salieron de la pobreza y se registraron incrementos al salario mínimo.
La presidenta planteó que un mayor crecimiento económico no necesariamente se traduce en mejores condiciones de vida para la población si la riqueza se concentra en un grupo reducido de personas.
“A lo mejor un país que tiene 4 por ciento de crecimiento del PIB está mejor que México, pero nadie salió de la pobreza porque toda la riqueza que se generó se concentró en unos cuantos”, señaló.
En ese contexto, sostuvo que existen diversos mecanismos para evaluar el desarrollo de un país, incluidos aquellos relacionados con la sostenibilidad ambiental, la justicia social, el bienestar de la población y los patrones de consumo.
De igual manera, indicó que la administración federal privilegia una visión que incorpora múltiples indicadores para medir el avance del país y no únicamente el crecimiento económico. “Nosotros preferimos que no solo sea el PIB, sino que sean muchos otros indicadores que nos hablen de cómo está desarrollándose México”, afirmó.
Finalmente, Sheinbaum contrastó esta perspectiva con la aplicada durante el periodo neoliberal, al señalar que en algunos sexenios se registró crecimiento económico cercano al 2 por ciento, pero también aumentaron la pobreza y la desigualdad, por lo que insistió en que el crecimiento del PIB es importante, aunque insuficiente para evaluar por sí solo el desarrollo nacional.



















