Salinas de Gortari fue resguardado por “narcos”, según Embajada de EU

Salinas de Gortari fue resguardado por “narcos”, según Embajada de EU

Un documento desclasificado por el Servicio Cultural e Informativo de Estados Unidos, fechado el 10 de noviembre de 1987, menciona que el equipo de seguridad de la campaña electoral del priísta Carlos Salinas de Gortari era encabezado por Miguel Aldana y Armando Pavón Reyes, a quienes Estados Unidos calificó como “narcotraficantes”

Tercera parte. En un contexto marcado por una crisis de la deuda, la reestructuración económica de México que prepararía al país para el Tratado de Libre Comercio de América del Norte (TLCAN), y ante un pueblo mexicano sumido en la miseria pero consciente de que era imposible continuar con el modelo priista, la embajada de Estados Unidos tuvo conocimiento de los probables vínculos del entonces titular de la poderosa Secretaría de Programación y Presupuesto –y futuro presidente– Carlos Salinas de Gortari, el padre de la miseria y del fraude electoral.

En un memorándum –escrito por Robert R Cohes para Roger R Gamble, encargado de negocios de la embajada de Estados Unidos en México– se describe que Carlos Salinas contó con protección durante la campaña electoral de dos sujetos presuntamente vinculados al narcotráfico.

Ambos agentes también fueron vinculados al asesinato de Enrique Camarena, agente encubierto de la Administración de Control de Drogas (DEA, por sus siglas en inglés), quien descubrió el rancho El Búfalo, propiedad del narcotraficante Rafael Caro Quintero, quien fue ya extraditado a Estados Unidos.

El documento en posesión de Contralínea refiere que dos fuentes del Servicio Cultural e Informativo de los Estados Unidos de América (USIS, por sus siglas en inglés) mencionaron, cada una por separado, que “el equipo de seguridad de la campaña de Carlos Salinas de Gortari está encabezado por los narcotraficantes de renombre Miguel Aldana (primo del presunto narcotraficante y supuesto socio en casas de cambio del fiscal general mexicano Sergio García Ramírez) y Armando Pavón Reyes (implicado en la fuga de Rafael Caro Quintero tras el asesinato de Camarena en 1985)”.

Miguel Aldana fue exjefe de la Interpol México y excomandante de la Policía Judicial. Falleció en 2021 en la Ciudad de México y todavía en 2026 la DEA mantiene activa su ficha en la que se le busca por los presuntos delitos como “delitos violentos en apoyo de una organización criminal; Conspiración para cometer delitos violentos en apoyo de una organización criminal; Conspiración para secuestrar a un agente federal; Secuestro de un agente federal; Homicidio doloso de un agente federal; Complicidad; Cómplice después de los hechos”.

En su momento, la DEA lo señaló como responsable del asesinato de Enrique Camarena en febrero de 1985, hecho que desató un desencuentro entre México y Estados Unidos en el sexenio de Miguel de la Madrid. En esa década, Aldana fue comandante de la extinta policía política, la Dirección Federal de Seguridad (DFS), que en la época de la guerra sucia (guerra contrainsurgente) espió, persiguió, torturó y asesinó a grupos señalados por ser de izquierda, comunistas o subversivos. Hacia finales de la década de 1980, la DFS cada vez más tuvo presuntos vínculos con el narcotráfico.

En el caso Camarena, un jurado federal en Los Ángeles, California vinculó a proceso a Aldana, Manuel Ibarra y otros 17 mexicanos más, entre los cuales también está Armando Pavón Reyes y, desde luego, Rafael Caro Quintero.

Sobre Aldana se han escrito varios artículos de opinión e investigaciones. Por ejemplo, en 2002 Aldana ofreció 550 millones de dólares –al representar inversionistas de EU y Canadá– por los activos y el cabezal del periódico Excelsior, según reportó la revista Proceso.

El documento de la USIS para la embajada de Estados Unidos en México vincula a Aldana con el exfiscal general mexicano Sergio García Ramírez, quien fuera procurador general de Justicia del Distrito Federal; secretario del Trabajo y Previsión Social, y subsecretario en las Secretarías de Patrimonio Nacional, Gobernación, Educación Pública y Patrimonio y Fomento Industrial; así como integrante de la junta de gobierno del Centro Universitario México. También fue presidente (fundador) de la junta de gobierno del Instituto Nacional de Ciencias Penales.

El mismo documento de la USIS señaló que “otra fuente cercana al PRI especula que Aldana podría ser designado para un puesto de subsecretario en Gobernación, y que Camacho Solís podría terminar como secretario de Gobernación en lugar del gobernador de Veracruz, Fernando Gutiérrez Barrios, ya que Aldana no tiene buena relación con Gutiérrez Barrios. ‘Pertenece a otro clan mafioso’, afirmó la fuente”.

Fernando Gutiérrez Barrios –conocido por su manera despiadada de torturar prisioneros– fue parte de la DFS desde su creación en 1947 en el sexenio de Miguel Alemán, el cachorro de la revolución. Fue director de la DFS desde 1965 hasta 1970.

Gutiérrez Barrios tuvo como secretario a José Antonio Zorrilla (Pepetoño), quien tenía relación laboral por esos años con Manlio Fabio Beltrones, director de Investigaciones Políticas en el sexenio de Luis Echeverría. Zorrilla también fue director de la extinta DFS hacia al final del sexenio de José López Portillo y parte del sexenio de Miguel de la Madrid, hasta 1985.

El periodista Miguel Ángel Granados Chapa mandó en 2011 un cuestionario a Manuel Bartlett –entonces secretario de gobernación– en el que afirmó que fue él quien propuso a Miguel de la Madrid que Zorrilla continuara en su cargo, además de que sugirió la salida de la DFS en 1985, cuando se acumulaban sospechas sobre su persona[1].

Aldana, como integrante de la DFS en la década de 1980 y como coordinador general fue parte de la Operación Pacífico mediante la cual se llegó al rancho El Búfalo, propiedad de Caro Quintero, quien también se ofreció a pagar la deuda externa nacional a dos expresidentes, Miguel de la Madrid y Carlos Salinas.

El otro señalado por el documento fechado en 1987 es Armando Pavón Reyes, quien fuera excomandante de la Policía Judicial Federal. Pavón Reyes murió en la Ciudad de México en 2007. Este expolicía fue señalado también por las autoridades estadunidenses de estar presuntamente vinculado en el caso del asesinato de Enrique Camarena. De hecho, al igual que Aldana, todavía en 2026 se puede consultar la ficha de búsqueda de la DEA.

Sobre Pavón, la DEA destacó una advertencia en su ficha: “Pavón-Reyes y sus cómplices distribuyeron varias toneladas de marihuana y cocaína en Estados Unidos, Colombia, Costa Rica y México. Desde octubre de 1984 hasta aproximadamente el 9 de febrero de 1985, Pavón-Reyes y otros secuestraron, torturaron y finalmente asesinaron a un agente encubierto de la DEA para impedir que interfiriera en su operación de distribución de marihuana”.

Ambos –Aldana y Pavón– mencionaron en varias ocasiones a la prensa nacional que habían sido injustamente inculpados, y Aldana acusó incluso venganza en su contra. En los archivos del Tribunal de Distrito de los Estados Unidos para el Distrito Central de California, ambos nombres son mencionados en varias ocasiones en torno al caso Camarena.

Para Robert R Cohes, redactor del texto que estuvo en posesión de la embajada de Estados Unidos desde 1987 –dirigida entonces por el embajador Charles J Pilliod Jr–, era probable que Salinas de Gortari no conociera los antecedentes de Aldana y Pavón. Sin embargo, asegura que “estos nombramientos no auguran nada bueno ni para nosotros, ni para México”.

Un año después llegaría Salinas a la Presidencia de México mediante un fraude electoral, y amarraría el destino de la economía nacional a Estados Unidos mediante el TLCAN, un sexenio marcado por la miseria, el fortalecimiento de grupos económicos y privatizaciones que contribuyeron a la dependencia estructural mexicana.

 

Aníbal García Fernández*

*Doctor, magister y licenciado en estudios latinoamericanos por la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM). Miembro de los grupos de trabajo de CLACSO “Crisis y economía mundial” y “Violencias en Centroamérica”. Sus principales líneas de estudio son la Guerra Fría Interamericana, geopolítica energética, dependencia e integración latinoamericana, militarismo y relaciones económicas entre Estados Unidos y América Latina.

 

 

[1] https://www.proceso.com.mx/libros/2012/10/15/caso-buendia-trama-de-un-narcocrimen-109606.html

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