El país de la hierba humeante

El país de la hierba humeante

En Estados Unidos la droga no sólo se comercializa, sino también se produce. Los datos oficiales más recientes, correspondientes a 2006, señalan que la marihuana que se cultiva en ese país tiene “un potencial comercial” casi equivalente al del maíz. Actualmente el valor anual de la producción de cannabis podría acercarse a los 36 mil millones de dólares

Estados Unidos continúa siendo un gran recipiente social para el consumo e incluso el cultivo de las más difundidas drogas en el ámbito global; sin embargo, en esa nación, la marihuana es la reina de la calle.

El llamado cannabis es uno de los más grandes cultivos en la región de Estados Unidos, con un potencial comercial casi equivalente al del maíz, según números institucionales que datan de 2006 y que se sospecha han aumentado hasta hoy.

Cálculos conservadores acerca de la producción nacional y privada de la hierba refieren que su valor total podría rondar actualmente 35 mil 800 millones de dólares.

De acuerdo con oficinas gubernamentales como la Drug Enforcement Administration, el inventario doméstico abarcaba hace tres años unas 56 millones de plantas cosechadas al aire libre y 11 millones en hogares.

Los estados que sobresalen en este controvertido acápite son California, Tennessee, Kentucky, Hawaii, Washington, Carolina del Norte, Florida, Alabama, Virginia Oriental, y Oregon.

Cinco de estos departamentos (California, Tennessee, Kentucky, Hawaii y Washington) mantienen cosechas del llamado cannabis que en el mercado negro estadunidense podrían venderse por 1 mil millones de dólares.

Según estimados federales, pese a los esfuerzos restrictivos del gobierno, la producción nacional del estupefaciente se incrementó en 25 años, desde 1 mil toneladas métricas en 1981 hasta alrededor de 10 mil en 2006.

Expertos citados por el diario Philadelphia Inquirer apuntan que la manufactura particular o cultivos privados en Alabama son mayores que los del algodón, más importantes que los vegetales en California y superiores a los del maní de Georgia.

Entre 2000 y 2005, especialistas patrocinados por el gobierno central en Washington lideraron programas a través de toda la nación y lograron eliminar 33 mil focos de labranzas por año. Pero las cosechas bajo techo crecieron casi al mismo ritmo.

En la occidental California, calificada como la novena economía del mundo, el potencial de mercadeo de la marihuana ha cobrado tanta relevancia que parlamentarios locales estudian legalizarla para estimular las cuentas fiscales.

Según testigos, al norte de la ciudad de San Francisco, los campos de cannabis se extienden al pie de las Montañas Rocosas, en los condados de Mendocino, Humboldt y Trinity, localidades donde su cultivo es un secreto a voces.

Parques y bosques están inundados, reconoce el jefe policial Rusty Noe, de Mendocino. Dicen que ya la hierba representa la mitad de la economía del condado, que sufre el declive de la industria maderera, declaró.

La fuerza económica de la marihuana es tal que induce ideas entre la comunidad política californiana, en un estado que padece un grave déficit presupuestario.

Recién trascendió que el gobernador Arnold Schwarzenegger está listo para iniciar un debate en el Congreso local en pos de legalizar el narcótico en el departamento estadunidense más poblado.

Schwarzenegger indicó en una conferencia pública que ha llegado el momento de discutir el asunto seriamente y a nivel parlamentario, aunque él no apoya la idea, aclaró.

El mandatario republicano advirtió al mismo tiempo sobre eventuales consecuencias funestas de esta iniciativa, de acuerdo con la experiencia de otros países que certificaron propuestas similares.

A juicio del congresista demócrata Tom Ammiano, legalizar la droga para adultos con un impuesto de 50 dólares por cada 30 gramos aportaría al fisco un promedio de 1 mil millones de dólares anuales.

Schwarzenegger, exfamoso actor de Hollywood, fue filmado fumando uno de esos cigarrillos alegres en el documental sobre las competencias internacionales de fisiculturismo Pumping Iron, realizado en 1975.

California legalizó la marihuana médica en 1996 y tiene un proyecto para, incluso, disponer distribuidores automáticos que podrían ser utilizados por personas a quienes se les ha recetado lícitamente la sustancia.

Los cultivadores de marihuana en Estados Unidos están potenciando artificialmente sus efectos y los perjuicios serán mayores para los fumadores, alertó un estudio científico.

Según el Proyecto de Monitoreo de Drogas de la Universidad de Mississippi, la fuerza narcótica de la planta cosechada en Estados Unidos se ha incrementado por décadas y actualmente excede el 10 por ciento, por primera vez.

Este dato de la sustancia es medido por medio del cálculo de la concentración del ingrediente sicoactivo Tetrahydrocannabinol (THC), o núcleo alucinógeno, explicaron especialistas en la CNN.

El farmacéutico Mahmoud ElSohly, quien dirige el programa en Mississippi, alertó que en 10 años la potencia podría superar el 15 por ciento. Ya hemos visto dosis con más de 30 por ciento de THC, dijo.

Esto redundará en un mayor riesgo de irritabilidad, paranoia y otras irregularidades cerebrales para los sujetos que la usan, con perjuicio doble para los niños, avisó ElSohly.

Recordó que la proporción de THC aumentó significativamente desde 1983 –cuando marcaba menos de 4 por ciento– a 4.8 en 2003 y luego hasta 7.3 por ciento en 2007.

De acuerdo con el censo de 2004, 14.6 millones de estadunidenses de 12 años en adelante usaron esta droga por lo menos una vez en el mes anterior a ser encuestados.

Fuente: Revista Contralínea 137 / 28 de junio de 2009

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