¿Estricto apego a derecho o grotesco espectáculo?

¿Estricto apego a derecho o grotesco espectáculo?

En determinadas circunstancias, los gobernantes aparecen como un Jano incómodo ante el espejo de la realidad. Se encuentran atrapados en un presente enrarecido por las emanaciones malolientes que se desprenden de un pasado turbio, corrompido, y cuyas sombras tenebrosas se proyectan hacia el futuro, y lo tornan incierto, conflictivo. Es en esos momentos azarosos cuando se pone a prueba su capacidad de liderazgo y queda de manifiesto la clase de madera en que están tallados los dirigentes. Cada decisión que asuman para tratar de enfrentar y resolver los problemas nacionales, el modo en que lo hagan, los símbolos (mensajes) que emitan determinan y orientan el rumbo de las políticas públicas y condicionan sus relaciones y equilibrios con los otros poderes del Estado, los actores políticos y la sociedad. Se supone que un jefe de gobierno democrático ejercerá su liderazgo y el poder que le fue delegado por los ciudadanos y del cual goza cierta autonomía, amparada institucional y constitucionalmente, con justicia, en función del bien colectivo, ceñido al imperio de la legalidad. Un déspota actuará arbitrariamente.

 
Para alguien urgido por legitimarse, como es el caso de Enrique Peña Nieto, el cementerio clandestino en que convirtió al país Felipe Calderón y la pandilla que lo secundó en su guerra de exterminio social, con sus miles de asesinados a sangre fría y de desaparecidos, así como la rapiña a la que sometieron las finanzas públicas y las riquezas de la nación durante 6 años, le ofrecen oportunidades inmensurables para limpiar su imagen –ensuciada por él mismo– y engrandecer su liliputiense estatura política ante la población. No requiere de esfuerzos titánicos.
 
Sólo basta que abandone el sesgo cognitivo que se impuso, a efecto de distorsionar intencionadamente su percepción de la realidad, hecho que le ha llevado a asumir juicios políticos desacertados, interpretaciones ridículas y acciones patéticas; y que se anime a recuperar el mohoso estado de derecho del desván en el cual se encuentra arrumbado y empolvado, desde hace décadas, y aplique la ley a secas, aunque no sea tan rigurosa ni imparcial, pero tampoco la del embudo, con el objeto de higienizar un poco al sistema. Una decisión de esa naturaleza está más que justificada ante las cloacas desbordadas de la corrupción calderonista. El obsceno espectáculo de la piara-elite política-económica chapoteando en el detritus de su pocilga y envuelta en su propia hediondez es francamente desvergonzado. A la expresión aristotélica zóon politikon (animal político) le mutilaron el politikon. Ya sabemos que no les incomoda, porque como dijo el emperador romano Vespasiano: “pecunia non olet” (el dinero no huele). Ella maximiza las ganancias en un régimen autoritario-neoliberal, donde la política “democrática” oficial tiene más que ver con la andadura mafiosa de Francis Ford Coppola, Vito Corleone y El padrino, que con El espíritu de las leyes, del barón de Montesquieu. También sabemos que la corrupción no es una anomalía. Es el lubricante que necesita el sistema para funcionar. No es fácil encontrar a alguien libre de pecado, dispuesto a “arrojar la primera piedra”, pues todos tienen qué perder. Es un ave raris el político que vive de la política, dispuesto a patear el tablero sobre el que se sostiene su modus vivendi. No es común que se quiebre la norma mafiosa: la impunidad. Pero de vez en cuando no es mala idea violentar las reglas del cártel para atemperar los ímpetus absolutistas del himeneo corrupción-política, a favor de la salud de la Sodoma mexicana. Al cabo, las lealtades mercantilizadas son frágiles. Los priístas lo saben hasta la náusea. No pasará de las mojigatas rasgaduras de ropas conocidas, del fingido escándalo, el aislamiento del ángel caído en desgracia, como medida de control de daño. Luego las turbias aguas retomarán su sosegado cauce y regresará la rapiña y el vodevil del engaño en el que conviven embusteros y mentidos que no logran asumir su papel de ciudadanos. El fuego de la ira es breve.
 
El “estricto apego a derecho”, como dijo Enrique Peña Nieto para justificar la detención de Elba Esther Gordillo, le redituará más beneficios legitimadores al priísta que la caridad asistencialista –al estilo de los monederos electrónicos Monex– a la malagradecida prole, o el deambular como un lunático profeta prometiendo paraísos que sabe que son mentiras nada piadosas. Sobre todo cuando ya arrojó a los asalariados a la máquina picadora de carne llamada “flexibilidad laboral”, y les prepara más puñaladas traperas: más alza de precios a los energéticos, un impuesto al valor agregado más alto para saquearles aún más sus enflaquecidos bolsillos o la apertura del sector energético, entre otros, para que los hombres de presa los depreden con mayor bestialidad legalizada. Cuando con la nueva Ley de Amparo dispone de la coartada jurídica para tratar de anular y, en su caso, reprimir arteramente a quienes se opongan a su voluntad de “concesionar” al pillaje empresarial los recursos de la nación que se le ocurran o se le soliciten, bajo la razón de “interés social”.
 
A falta de pan, sobran flemáticas cabezas políticas y oligarquías susceptibles de ser arrojadas al circo romano para narcotizar los estómagos hambrientos de la prole y simular que se actúa con justicia. La tradición de los señores de horca y cuchillo del Partido Nacional Revolucionario-Partido de la Revolución Mexicana-Partido Revolucionario Institucional (PRI) testimonia que son versados en disponer del derecho de vida y muerte sobre sus vasallos. Nunca han dudado en ejercer ese pequeño lujo, aunque el “moderno PRI” prefirió inmolar a los súbditos a los que les otorgaba mezquinas y artificiales cuotas de poder, los controlaba con el presupuesto o puestos públicos, les toleraba y fomentaba su corrupción y sus crímenes, les concedía la patente de corso de la impunidad. Por ajuste mafioso de cuentas o por deslealtad arrojó a algunos títeres a los leones: Jorge Díaz Serrano, Arturo Durazo, José Antonio Zorrilla, Carlos Jonguitud o Joaquín Hernández Galicia. Ningún titiritero.
 
Enrique Peña optó por la cacería en la ladera del sistema, por el grotesco expediente del quinazo salinista, por el espectáculo mediático de cortarle ridículamente la cabeza a un alma muerta, sin preocuparse hasta el momento de los Chíchikov que compran dichas almas… Por ejemplo Felipe Calderón, Ernesto Cordero o Javier Lozano que la apapacharon, se divirtieron juntos y no vieron nada corrupto, o Carlos Salinas que la encumbró, Humberto Moreira o Manlio Fabio Beltrones (¿quién no recuerda la foto del 16 de julio de 2003 donde le levanta la mano a la entonces triunfadora Elba Esther Gordillo?). Sin duda, la medida provocará reacomodo de fuerzas, de lealtades y traiciones –como ya Jorge Castañeda (¿también Emilio Zebadúa?), que comió de la mano de Elba Esther– que beneficien a Peña Nieto. Es un mensaje contundente, pero amenazador.
 
Por desgracia, los fuegos de artificio son efímeros y sólo provocan el recelo social. Sólo queda la legítima suspicacia: que la detención de Elba Esther nada tiene que ver con el oropel de la justicia y el combate de la impunidad. Simplemente fue una operación turbia, el uso faccioso del poder, un ajuste de cuentas del crimen organizado de Los Pinos, del cual participaron individuos como Claudio X González, Emilio Azcárraga, Ricardo Salinas y sus gacetilleros a sueldo (como Carlos Loret de Mola) que ayudaron a fabricar el lavado social de cerebros para el linchamiento.
 
Es obvio que Elba Esther es indefendible. ¿Pero acaso aquéllos son almas puras, comparadas a la Gordillo? ¿Son diferentes a la de los capos “obreros” priístas legisladores, como Isaías González (Confederación Revolucionaria de Obreros y Campesinos), Armando Neyra (Confederación de Trabajadores de México), Joel Ayala (Federación de Sindicatos de Trabajadores al Servicio del Estado) y Carlos Romero Deschamps (Petróleos Mexicanos)? De los dos últimos, Emilio Gamboa dijo: “Yo estoy seguro que no tienen nada que temer”. Esto por citar a algunos. ¿Son diferentes Miguel Ángel Osorio Chong o Emilio Chuayffet?
 
Para justificar su medida, Enrique Peña, en risible cadena nacional, se llenó la boca con palabras como “ley”, “legalidad”, “estado de derecho”.
 
Sin embargo, en la lista de los presuntos forajidos se ubican otros antes que Elba Esther, cuyas tropelías, comparadas a las monumentales de aquéllos, son “modestas travesuras”. Según la Auditoría Superior de la Federación, el uso sexenal del presupuesto y los recursos públicos con Felipe Calderón fue una verdadera orgía de anomalías: corrupción institucional, desfalco, opacidad, dispendio, frivolidad, tráfico de influencias, asignaciones sucias de obras públicas directas concedidas a empresarios programados para saquear el presupuesto con la manipulación de costos y la inflación de materiales de pésima calidad, la sobrefacturación, los retrasos en la entrega, trabajos de dudoso destino, cobro de “diezmos” (o más) para concederlos, complicidad, manejo delincuencial de la contabilidad y el dinero para ocultar la letrina y utilizar los recursos para fines oscuros o la turbia devolución de impuestos –impuesto sobre la renta, impuesto al valor agregado (IVA), impuesto a los depósitos en efectivo, impuesto empresarial a tasa única y derecho de trámite aduanero; 20 grandes contribuyentes fueron beneficiados con la devolución de 283 mil millones de pesos–. En 2010 y 2011 sumaron 233.3 mil millones y 284.9 mil millones, el 13 por ciento de la recaudación promedio anual total. El manejo sucio del presupuesto en los estados elevó su deuda pública a 434 mil millones. Según la legisladora Dolores Padierna, de cada peso que se recauda, 21 centavos se devuelven.
 
Ahora se instrumenta una “condonación” a los que emplean los créditos fiscales que en 2012 ascendieron a 668 mil millones de pesos, 61 por ciento están en litigio y la posibilidad de recuperación es de 45 por ciento. Con la rebaja que se aplicará se perderán alrededor de 410 mil millones de pesos, según Padierna.
 
El manejo defectuoso y mafioso de los ingresos y el gasto estatales dejan malparada la pretensión peñista de elevar el IVA y justificar las reprivatizaciones, como la de Petróleos Mexicanos (Pemex). El problema no es la falta de recursos, sino cómo opera deficiente y delincuencialmente la hacienda pública, cuyos responsables no ven o hacen que desconocen.
 
La lista de los que pueden acompañar en sus cuitas a Elba Esther Gordillo es copiosa. Todos, o casi todos, son cómplices: los Poderes Ejecutivo, Legislativo y Judicial, los gobernadores, los munícipes.
 
Si Enrique Peña habla de estado de derecho, puede empezar con Felipe Calderón, el máximo responsable como jefe de gobierno. De paso, puede seguir con Guillermo Galván, Mariano Francisco Saynez, Genaro García Luna, Marisela Morales o Arturo Chávez Chávez, como presuntos corresponsables de los miles de inocentes asesinados, torturados, vejados o desaparecidos con la guerra de exterminio social.
 
Después se puede seguir con Agustín Carstens, Ernesto Cordero y José Antonio Meade, los cancerberos del dinero que no vieron nada de la corrupción. Luego, con Jordy Herrera, Germán Martínez, Salvador Vega y Rafael Morgan Ríos, los cancerberos de la Función Pública; con Georgina Kessel, Juan José Suárez Coppel o Jaime González, que tampoco vieron el cochinero en el sector energético, en Pemex o la Comisión Federal de Electricidad. ¿Le gusta Javier Lozano para la materia de genocidio laboral?
De los exgobernadores, ¿quién le gusta, de heráldico título priísta o panista: Humberto Moreira, Andrés Granier, Mario Marín, Eduardo Bours, Emilio González, Ivonne Aracelly Ortega?
 
Los empresarios que participaron en el banquete también tienen sus nombres: ¿le gustan (los presuntos) Juan Diego Gutiérrez Cortina –del monumental fraude llamado Estela de Luz –, Claudio X González, Azcárraga Jean, Salinas Pliego?
 
El rabo de esos y otros personajes es dinosáurico, comparado al de rata de Elba Esther Gordillo.
 
El problema es que se colapsaría la elite política y oligárquica. Pero con algunos de ésos a los que Enrique Peña les aplique la “ley”, la “legalidad”, el “estado de derecho” se ganaría lo que puede arrancarle a la prole en buena lid: su legitimidad ilegal. Hasta su nombre pasaría a la posteridad. Aunque su proyecto neoliberal sea una calamidad para las mayorías. El rencor llegaría posteriormente a sus 5 minutos de gloria.
 
Lo demás es simple simulación. Y complicidad con los saqueadores del erario y de las riquezas nacionales.
 
*Economista
 
 
 
 
 
 
Textos relacionados:
 
 
 

 

Artículo

La libertad es una lucha constante: Angela Davis en México 

Hace poco más de una semana tuvimos la visita en la Ciudad de México, y específicamente en la VIII Feria Internacional del Libro de las Universitarias y los Universitarios (FILUNI 2026), de Angela Davis, mujer activista, militante, filósofa, escritora afroestadunidense. No centraré este texto en una crónica de lo ocurrido en la presentación de su libro Abolición, feminismo, ¡Ahora! en el marco de las actividades de dicha Feria, ni tampoco de las que pasé para lograr ingresar el recinto en donde se llevaría a cabo dicha presentación y donde estuve formada por seis horas. Quiero centrarme en la propia Angela y en las palabras que pronunció tanto en la UNAM como en el acto en el que la jefa de gobierno de la Ciudad de México, Clara Brugada, le entregó las llaves de la Ciudad y la nombró visitante distinguida.

Saber más »
Destacada

Extrema derecha inserta narrativa contra voto femenino

La figura de la tradwife (la mujer que reivindica el matrimonio, la maternidad y el regreso a los roles tradicionales de género) y la propuesta del household voting (voto por hogar) pueden parecer expresiones distintas, pero ambas colocan en el centro una disputa por la autonomía y el poder de decisión de las mujeres. La primera gana terreno en redes sociales mediante contenidos que presentan la domesticidad como un estilo de vida deseable; la segunda plantea que una sola persona pueda emitir el sufragio en representación de una familia, en lugar de que cada integrante ejerza su derecho de manera individual. Para las académicas Amneris Chaparro y Karen Cortés, entrevistadas por Contralínea, ambas expresiones pueden vincularse con una reacción antifeminista y antigénero más amplia que cuestiona la participación de las mujeres en el espacio público

Saber más »
Sheinbaum exige extradición de Álvarez Puga e Inés Gómez-Mont. FGR investiga red de empresas factureras y desvío millonario en SEGOB.
Destacada

Paquete económico buscará combatir evasión y elusión de factureras

En 2027, se espera que los ingresos tributarios alcanzarán un máximo histórico de 15.9 por ciento del PIB, sin crear nuevos impuestos, afirmó el secretario de Hacienda, Edgar Amador, al entregar la propuesta de Paquete Económico al Congreso de la Unión. Al respecto, abundó que este resultado se apoyará en una mayor eficiencia recaudatoria, así como en el combate a la evasión, la elusión y las empresas que facturan operaciones simuladas, conocidas como factureras.

Saber más »
Ahora en vivo

Contralínea en vivo

Contralínea 1021

Zedillo, autor del Fobaproa, cobra pensión vitalicia del Banxico por 1.8 MDP Nancy Flores, septiembre 12, 2026   A pesar de que el gobierno de