Israel y EU asesinaron al líder supremo iraní, Ayatola Jamenei

Israel y EU asesinaron al líder supremo iraní, Ayatola Jamenei

Foto: Rogelio Morales/Cuartoscuro

En una operación conjunta, Israel y Estados Unidos asesinaron al ayatola Seyyed Alí Jamenei, líder supremo de la República Islámica de Irán, el 28 de febrero, confirmaron medios estatales iraníes horas después de los ataques. La acción derivó en el asesinato de otros altos mandos iraníes y más de 200 civiles; entre ellos, niñas de una escuela primaria.

“El líder supremo de Irán ha alcanzado el martirio”, refirió la radiodifusora oficial del país, IRIB, al asesinato del jefe de Estado. No obstante, el hecho había trascendido horas antes a través de los agresores, en medio de una ola de información falsa y confusa.

Benjamín Netanyahu –acusado por la Corte Penal Internacional debido a su campaña genocida en Palestina hace año y medio– fue el primero en asegurar la muerte del líder supremos de Irán. “El plan para destruir Israel ya no existe. Y aumentan las señales de que el tirano también dejó de existir” [sic], declaró el primer ministro de Israel en una transmisión por la noche; incluso, afirmó tener imágenes del cuerpo.

“Jamenei, una de las personas más malvadas de la historia, está muerto”, publicó después, en redes sociales, el mandatario estadunidense Donald Trump. En el mismo mensaje advirtió sobre más ataques de manera ininterrumpida “durante toda la semana, o mientras sea necesario para lograr nuestro objetivo de paz en medio oriente y, de hecho, en el mundo” [sic].

Y agregó que “[el ayatola] no pudo evadir nuestra inteligencia ni nuestros sofisticados sistemas de rastreo, y en estrecha colaboración con Israel, ni él ni los demás líderes que murieron junto con él pudieron hacer nada”. Asimismo, invitó a la ciudadanía y las fuerzas de seguridad de Irán a unirse para derrocar el gobierno, al frente del país desde el triunfo de la Revolución Islámica, en 1979.

Asesinadas, más de 200 personas

Durante el sábado 28 de febrero, Israel ejecutó una serie de bombardeos, con inteligencia de ubicación estadunidense, en alrededor de 500 puntos objetivo en diferentes ciudades de Irán. Entre estos, la residencia oficial del ayatola Ali Jamenei, en la capital Teherán, donde fue asesinado.

En la embestida, como parte de la operación Furia Épica –denominada así por Estados Unidos– también mataron a unos 40 altos mandos, entre ellos al ministro de Defensa, Aziz Nasirzadeh; el comandante de la Guardia Revolucionaria, Mohammad Pakpour; secretario del Consejo Supremo de Seguridad Nacional, Ali Shamkhani; jefe del Estado Mayor de las Fuerzas Armadas, Sayyid Abdolrahim Mousavi. Todos ellos, confirmados por Irán.

Por su parte, Israel también anunció la muerte de Mohammad Shirazi, el jefe de la oficina militar de Líder Supremo; Reza Mazffari Nia, expresidente de la Investigación e innovación defensiva; Hossein Jabal Amelian, actual jefe de esa institución; y Salah Asadi, jefe de Inteligencia del Estado Mayor.

En su última actualización, la Media Luna Roja cifró en 201 los asesinatos por esta agresión militar, así como 750 personas que resultaron heridas. Según esta organización, 20 provincias –de 31– fueron alcanzadas por los misiles israelíes.

El caso más grave fue la explosión en la escuela primaria Shajareh Tayyebeh, exclusivamente de niñas, en la ciudad sureña de Minab, en la provincia de Hormozgán, donde al menos 153 personas fueron asesinadas, la mayoría de ellas estudiantes, y otras más que terminaron heridas. Las imágenes del lugar mostraron a decenas de personas espectadoras del infame hecho, entre gritos y llantos, mientras muchas más trataban de retirar los escombros a los que fue reducido el edificio, humeante todavía por el fuego.

Para llevar a cabo esta acción militar, las Fuerzas de Defensa Israelíes ejecutaron la mayor operación militar aérea en su historia, según sus propias palabras, luego de desplegar 200 aviones de combate para atacar el sistema antimisiles y de defensa de Irán.

En un video publicado la tarde del domingo, la Fuerza Aérea de Israel mencionó haber atacado “docenas de cuarteles” en Irán, desde puntos de la Guardia Revolucionaria, inteligencia y seguridad interna. “Los ataques tuvieron como objetivo la sede donde la Inteligencia Militar identificó la actividad de soldados del régimen terrorista iraní responsables de conducir la campaña y planificar complots terroristas contra el Estado de Israel y los países de la región [sic]”. A su vez, advirtió ataques a formaciones y soldados iraníes “dondequiera que operen”.

Irán respondió con ataques contra Israel y bases militares de EU

Pocas horas después de los ataques contra sus ciudades, Irán respondió con bombardeos dirigidos hacia bases militares estadunidenses de la región: Kuwait, Catar, Emiratos Árabes Unidos y Baréin. Irán es una de las potencias armamentistas en Medio Oriente, junto con Israel, con uno de los mayores arsenales de misiles, incluso balísticos.

Pero luego de la confirmación de muerte de Ali Jamenei, el Cuerpo de la Guardia Revolucionaria de Irán (CGRI) juró vengar a su líder supremo. En un comunicado difundido por medios locales, amenazaron con llevar a cabo la ofensiva más violenta en la historia de las fuerzas armadas iraníes en contra de Estados Unidos e Israel, y aprovecharon para informar sobre diversas oleadas de misiles como parte de la Operación Promesa Honesta 4.

En respuesta, Donald Trump advirtió en sus redes sociales: “más les convendría que no lo gana, porque si lo hacen, los atacaremos con una fuerza nunca antes vista”.

Para el domingo, Irán había atacado ya todas las bases instaladas en los países del Consejo de Cooperación del Golfo, en una ofensiva que mató hasta el momento a tres militares estadunidenses e hirió a cinco más de gravedad, de acuerdo con información del Pentágono. Asimismo, la CGRI afirmó haber impactado el portaviones estadunidense Abraham Lincoln con cuatro misiles. Enseguida, el Comando Central de Estados Unidos desmintió la noticia. “El Lincoln no fue alcanzado. Los misiles lanzados ni siquiera se acercaron”.

En Israel fueron asesinadas al menos nueve personas y heridas 28 luego del impacto de un misil iraní en un refugio municipal en la localidad de Beit Shemesh, a 30 kilómetros de Jerusalén, de acuerdo con servicios de emergencia en el lugar.

Al contrario, el presidente Trump anunció el hundimiento de “nueve buques de guerra iraníes, algunos de ellos relativamente grandes e importantes. Vamos por el resto […] en otro ataque, destruimos prácticamente su Cuartel General Naval”. En una declaración posterior, aseguró que su país vengará las muertes de sus soldados; contra la Guardia Revolucionaria, volvió a amenazar a su elementos de deponer las armas “o enfrentarse a una muerte segura”.

En otras latitudes se desarrollaron protestas por los actos letales de Estados Unidos e Israel. En Karahi, Pakistán, diversas personas trataron de ingresar a la fuerza al consulado estadunidense, lo que terminó en una confrontación donde murieron ocho personas. Una manifestación similar ocurrió en Bagdad, Iraq, donde las y los protestantes intentaron entrar a la embajada de Estados Unidos, donde lanzaban piedras contra las fuerzas de seguridad.

Foto: Rogelio Morales/Cuartoscuro

Triunvirato temporal en Irán

Ali Jamenei, nacido en Mashhad, fungió como el líder supremo iraní desde julio de 1989 tras la muerte de Ruhollah Jomenei, con quien compartió ideales de protesta en contra de la monarquía de Mohammad Reza Pahlavi. En su mandato, firmó la resolución del Consejo de Seguridad de Naciones Unidas 2231, en 2015, sobre la cuestión nuclear iraní, en la cual se acordó limitar el enriquecimiento de uranio al 3.67 por ciento, adecuado para la producción de energía únicamente.

Tras su muerte, las autoridades en Irán se han reunido para asignar a la nueva autoridad que dirigirá al país en ausencia del ayatola Jamenei; es así que anunciaron un interinato liderado por tres personas: Masoud Pezeshkian, presidente de la nación desde 2024; Gholam-Hossein Mohseni-Ejeí, presidente del Tribunal Supremo desde 2021; y el ayatolá Alireza Arafi, miembro del Consejo de Guardianes desde 2019.

En entrevista con medios estadunidenses, Donald Trumpo subrayó que las nuevas autoridades iraníes le han solicitado negociar, lo cual presuntamente aceptó, aunque agregó que “deberían haberlo hecho antes”. No obstante, este domingo ya había señalado que habían calculado una duración de “cuatro semanas” de operaciones en la región.

Al mismo tiempo, miles de personas se dieron cita en las calles de Teherán para despedir a su líder supremo. La tristeza para la población vestida con tonos oscuros se expresaba en sus rostros, que en algunos momentos daban paso a los cánticos mientras sostenían banderas de Irán, mensajes en pancartas o imágenes de Ali Jamenei. Hubo incluso quienes no contuvieron el llanto y soltaron lágrimas. Ayer, las autoridades anunciaron luto de 40 días por el asesinato, con siete de alto total a las actividades del gobierno.

Ataques en medio de negociaciones

Los ataques contra la República Islámica de Irán “constituyen una violación del párrafo 4 del artículo 2 de la Carta de las Naciones Unidas y una agresión armada manifiesta”, señaló el Ministerio de Asuntos Exteriores de Irán, quien también solicitó “al secretario general de las Naciones Unidas [António Guterres], al presidente del Consejo de Seguridad y a los miembros de este Consejo que cumplan con su deber lo antes posible”.

En un comunicado, el Ministerio señaló que esta agresión “se comente en circunstancias en que Irán y Estados Unidos se encontraban en medio de un proceso diplomático”. Si bien esperaban otro ataque, “entramos nuevamente en negociaciones para agotar los argumentos ante la comunidad internacional y todos los países del mundo, y a fin de demostrar la legitimidad del pueblo iraní y evidenciar la falta de fundamento de cualquier pretexto para la agresión”.

Tan solo este año, ambas naciones se habían reunido ya tres veces para dialogar sobre el programa nuclear iraní. El jueves 26 de febrero, tres días antes de la embestida militar, ocurrió la última en Ginebra, Suiza, bajo la mediación de Omán en las conversaciones, en la que Irán presentó una propuesta “que eliminaría todos los pretextos de Estados Unidos con respecto al programa nuclear pacífico de Irán”, según el medio estatal iraní IRNA.

La administración de Donald Trump ha calificado durante meses a Irán como una amenaza para la seguridad global bajo el argumento de que este país desarrolla armamento nuclear, por lo cual ha presionado constantemente para garantizar que no ocurra.

Antes de este fin de semana, Estados Unidos ya había utilizado este pretexto para atacar Irán. Luego de los bombardeos israelíes del 13 de junio de 2025, la Fuerza Aérea estadunidense disparó contra las instalaciones nucleares de Fordo, Natanz e Isfahán con el objetivo de destruir “la capacidad de enriquecimiento de uranio de irán y un alto a la amenaza nuclear”, detalló el presidente Trump en su momento. Los eventos resultaron en más de 1 mil personas iraníes asesinadas antes de acordar la paz.

En estos días, en la coyuntura de las negociaciones, el presidente de Irán, Masud Pezeshkian, afirmó que su país no buscaba tener armas nucleares. “Nuestro líder supremo ya ha declarado que no tendremos armas nucleares en absoluto […] incluso si quisiera avanzar en esa dirección, no podría, desde un punto de vista doctrinal, no me estaría permitido”.

Un año de intervencionismo

Desde aquel momento, Irán ha caído en una crisis económica debido, también, a las sanciones económicas impuestas por el mismo Estados Unidos y occidente desde hace décadas. Ello condujo a la población a protestar contra su gobierno el pasado 28 de diciembre.

A inicios de 2026, esas manifestaciones con tintes económicos se transformaron en políticas, impulsadas principalmente por Reza Pahlavi, hijo del último sha (monarca) de Irán, derrocado por la Revolución. Entonces adquirieron violencia y la represión estatal mató a más de 3 mil civiles, de acuerdo con cifras oficiales del gobierno. Por estos hechos, Donald Trump amenazó con atacar al país, a fin de “liberar” a la población del gobierno en turno.

Ese ambiente convulso ocurría en Medio Oriente mientras elementos militares estadunidenses invadieron Venezuela, la madrugada del 4 de enero, y secuestraron a su presidente, Nicolás Maduro, a quien tacharon de presunto narcotraficante. No obstante, tan solo horas más tarde, Trump ya anunciaba que su país administraría el petróleo venezolano, a quienes prohibió comerciar con Irán o Rusia, sus mayores aliados hasta ese entonces, y enemigos geopolíticos de Estados Unidos.

Entrevistado por Contralínea el 23 de enero, el embajador de Irán en México, Abolfazl Pasandideh, señaló que el intervencionismo estadunidense en las protestas fue una continuación de la guerra desatada en junio de 2025. Además, subrayó que, desde tomar el cargo en su segundo término como presidente de los Estados Unidos, Donald Trump se quiere erigir “como el patrón del universo”.

“Si un día Estados Unidos gana algo en el Golfo Pérsico, puede ganar la energía del mundo y va a poder dirigir a todo el mundo ya más fácil […] y geopolíticamente todo va a cambiar”, alertó el embajador, y explicó uno de los objetivos estadunidenses en esa región: “quieren establecer el poder de Israel en la región de Medio Oriente y a través de ello, demostrar su fuerza imponente hacia todo el mundo”.

Al ser consultado sobre las amenazas del republicano contra Irán, el diplomático aseguró: “yo no creo que nuestra gente permita, ya teniendo la experiencia de la Revolución, un colapso del gobierno”.

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