Ahora que se redujo el monto de la publicidad gubernamental a una tercera parte, comparado con lo que se les daba en el sexenio de Enrique Peña, los medios de comunicación aplican la fórmula: “te pego para que me pagues”, señaló esta mañana la presidenta Claudia Sheinbaum. Ello, en referencia al comportamiento de algunas empresas mediáticas que orquestan campañas de mentiras para forzar negociaciones comerciales.
En su conferencia matutina, la primera mandataria indicó que dicha frase se la comentó una persona –a la que no identificó– con la que recientemente habló sobre la guerra sucia mediática actual. “Hace poco me dijo una persona, porque había la frase esta de López Portillo, que decía: ‘no pago para que me pegues’, a los medios”. Y ahora es “te pego para que me pagues”.
Sheinbaum Pardo confirmó que así se comportan algunas empresas: “Y sí, buscan recursos, que no van a tener porque el dinero es del pueblo”. Además, expuso que actualmente hay más distribución del presupuesto de la publicidad gubernamental, pues ahora “se apoya a medios estatales, locales”.
Consultada por Contralínea sobre el falso debate en medios sobre los lineamientos para regular el derecho de las audiencias –y que según la comentocracia es un intento de censura gubernamental, la presidenta de la República acusó que esos mismos medios de comunicación “mienten deliberadamente. Lo decía mucho el presidente López Obrador: ‘es la máxima de Hitler, de Goebbels: debo decir una mentira tantas veces hasta que se convierta en verdad’. Y así están muchos medios”.
Acerca de los lineamientos para que las estaciones de radio y los canales de televisión respeten los derechos de las audiencias, indicó que, por lo menos, se busca que publiquen sus códigos de ética y den espacio a los radioescuchas y televidentes para presentar quejas.
“¿Cuál es tu Código de Ética? A lo mejor publican un código de ética [que diga]: ‘queremos vender todo, la libertad está en el mercado; es factible la supremacía de una persona sobre otra. Y eso es lo que voy a difundir’. ‘El mercado lo es todo’, ‘no hay derechos para el pueblo’, ‘no estoy de acuerdo que haya libertad de expresión’. Ese es su código de ética, ya sería un exceso, ¿verdad? Pero por lo menos publícalo”.
Sheinbaum Pardo agregó que, si por el contrario el código de ética establece que el medio está comprometido con “decir la verdad” y “buscar opiniones plurales”, como dice la Constitución, y no lo cumplen, “pues ya también la gente va a ver dónde está la ética. Pero entrar a un proceso de censura desde el gobierno, de determinar si el contenido es uno u otro, es muy peligroso y no vamos a caer en eso. Pero que la audiencia tenga el derecho de quejarse, al menos”.
Asimismo, indicó que “el derecho a la información es eso, un derecho, no es una mercancía, está establecido en la Constitución como derecho”. Y leyó una frase del artículo 6º constitucional: “‘toda persona tiene derecho al libre acceso a información plural y oportuna’. ¡Derecho!”
Contralínea expuso que en el tema del derecho de las audiencias, en medios de comunicación hay un falso debate porque no existe el derecho ni la libertad de mentir, difamar, manipular o extorsionar. Ninguna convención internacional, ley o código de ética periodística establece que los medios de comunicación y la comentocracia tienen derecho a corromperse y violar sistemáticamente derechos humanos, empezando por los derechos a la información veraz, a la democracia y a la justicia. Y las empresas que se constituyen como medios de comunicación tienen obligaciones constitucionales relacionadas con los artículos 6 y 7, que establecen los derechos humanos a la información, y la libertad de expresión y prensa.
Dichas obligaciones se corresponden con el derecho que tiene el pueblo a la información veraz, y por eso el periodismo no puede confundirse con un negocio, porque es un servicio a la sociedad, y la verdad es un bien público. Entonces, en ese falso debate mediático quien defiende que no haya reglas ni criterios para que las audiencias ejerzan dichos derechos humanos, lo que promueve no es la libertad de expresión, de opinión o de prensa; claramente defiende la mentira, la extorsión, la difamación.
Lo anterior, porque el Código Internacional de Ética Periodística de la Unesco señala en su artículo 1 lo señala claramente: “El derecho del pueblo a una información verídica: El pueblo y las personas tienen el derecho a recibir una imagen objetiva de la realidad por medio de una información precisa y completa, y de expresarse libremente a través de los diversos medios de difusión de la cultura y la comunicación”; mientras que la Carta Mundial de Ética Periodística en su primer artículo señala que: “1. Respetar la verdad de los hechos y el derecho del público a conocerla constituye el deber primordial del periodista”.



















