Entrega Brugada apoyos a mujeres para impulsar autonomía económica; espera llegar a 4 mil en 2026

Entrega Brugada apoyos a mujeres para impulsar autonomía económica; espera llegar a 4 mil en 2026

FOTO: JEFATURA DE GOBIERNO

Combatir las desigualdades entre hombres y mujeres es una necesidad clave. De acuerdo con la Organización de las Naciones Unidas, son las mujeres quienes realizan hasta el 90 por ciento de los trabajos de cuidados. Además, perciben salarios 23 por ciento menores que los hombres en los mismos puestos. Por tanto, dentro de los programas desarrollados a nivel federal y local para combatir estas brechas, en la Ciudad de México han sido entregados más de 2 mil apoyos para mujeres emprendedoras, con la esperanza de llegar a 4 mil a finales de 2026; un apoyo no reembolsable que será acompañado de asesoría financiera durante todo el proceso de su proyecto, informó la jefa de gobierno capitalina, Clara Brugada Molina

Uno de los principales retos que enfrenta el país para combatir la desigualdad entre hombres y mujeres es la brecha económica que existe entre ambos grupos. Incluso con los avances que ha habido en esta materia en los últimos años, la brecha continúa con márgenes altos.

Ello ha sido reconocido ampliamente por el gobierno federal, así como por el de la Ciudad de México, encabezado por la jefa de gobierno, Clara Brugada Molina; de modo que ha realizado toda una política pública con el objetivo de atender áreas históricamente desatendidas, a fin de encontrar soluciones integrales.

Entre estas acciones, se desarrolló una docena de obras públicas durante su periodo al mando de la alcaldía Iztapalapa, con infraestructura organizada de tal manera que brindara atención a la población con vulnerabilidades, principalmente a las mujeres. A éstas las llamó Utopías, las cuales trasladó como promesas para su gobierno estatal en la capital del país, y se han construido ocho de ellas.

En este sentido, ha enarbolado el impulso a la autonomía económica de las mujeres a través de apoyos monetarios a quienes hayan desarrollado proyectos que solo serían posibles de iniciar con capital de por medio.

Con datos oficiales, Brugada Molina expuso que la autonomía económica de las mujeres está ligada a la redistribución de los cuidados, pues casi dos de cada tres mujeres que no trabajan fuera del hogar no lo hacen por la carga de trabajo doméstico y de cuidado que enfrentan. Por ello, indicó, su gobierno también busca tener 300 Centros de Cuidado y Desarrollo Infantil para menores de 45 días de nacido hasta seis años.

FOTO: ELIZABETH RUIZ | CUARTOSCURO

Mujeres, encargadas de los cuidados en México

De acuerdo con ONU Mujeres, en México las mujeres realizan el 90 por ciento del trabajo de cuidados no remunerado en los hogares, sin importar su edad. Esta distribución produce condiciones desiguales tanto en el acceso a oportunidades educativas como laborales.

Esa carga se refleja con fuerza entre la población más joven: el 75 por ciento de quienes no estudian ni trabajan para el mercado laboral son mujeres, de acuerdo con el informe Empoderamiento económico de las mujeres y sistemas de cuidados: un marco de conocimiento geoespacial, presentado por el Centro Global de Excelencia en Estadísticas de Género.

Pero la brecha no termina en la edad adulta. Solo el 35 por ciento de las mujeres mexicanas participa en el mercado de trabajo remunerado, frente al 71 por ciento de los hombres, pese a que ambos grupos alcanzan niveles similares de escolaridad, de acuerdo con la Encuesta Intercensal 2015 del Instituto Nacional de Estadística y Geografía retomada en el estudio.

A nivel municipal, la desigualdad se agudiza: hay localidades donde la participación femenina no alcanza siquiera el 23 por ciento, lo que muestra que la brecha de género en el empleo varía fuertemente según el territorio.

Frente a este panorama, el documento retoma la definición de la Comisión Económica para América Latina y el Caribe, que describe la autonomía económica de las mujeres como la capacidad de generar ingresos y recursos propios en igualdad de condiciones que los hombres, lo que incluye tanto el trabajo remunerado como el no remunerado.

A esa definición se suma la del Centro Internacional de Investigaciones sobre la Mujer, citada en el estudio, según la cual una mujer está económicamente empoderada cuando no solo logra éxito económico, sino que además tiene el poder de decidir sobre esos logros y de controlar sus propios beneficios.

Con base en esos hallazgos, el documento concluye que reducir la carga desigual del trabajo de cuidados –y no solo aumentar los ingresos– es una de las vías más eficientes para cerrar la brecha de género en la participación laboral.

Capital Semilla en la CDMX

Esta semana, la jefa de gobierno otorgó apoyos no reembolsables por 25 mil pesos a 1 mil 393 mujeres emprendedoras, a partir del programa llamado Capital Semilla, que está en su segunda etapa. Junto con la primera generación de estas entregas, ya suman 2 mil 830 mujeres beneficiadas, celebró la propia jefa de gobierno.

Para cumplir con esta promesa, en 2026 se destinarán 100 millones de pesos, con la esperanza de llegar hasta 4 mil mujeres emprendedoras para finales de año. Después de recibir este primer apoyo –sin que tenga que devolverse–, las beneficiarias podrán acceder a líneas de crédito de entre 10 mil y 100 mil pesos, en el momento en que sus negocios muestren resultados, explicó Brugada Molina. Ello, con el argumento de que ninguna persona que inicie un nuevo negocio debería hacerlo con deudas.

Pero no solo habrá dinero de por medio, sino también asesoría técnica durante todo el proceso del emprendimiento, con el objetivo de combatir tres desigualdades: la económica, la violencia de género y la desigualdad en los cuidados.

Sobre la desigualdad económica, la mandataria capitalina detalló que en México las mujeres perciben un salario 23 por ciento inferior al de los hombres en trabajos idénticos, y que su tasa de participación económica es de 53 por ciento, frente al 78 por ciento registrado entre los hombres.

Como parte del acompañamiento, las beneficiarias reciben, durante dos meses, formación en contabilidad, mercadotecnia e inteligencia artificial a través de la Escuela de Autonomía Económica, con sede en la Utopía Elena Poniatowska. Al concluir, cada participante recibe una certificación avalada por el Centro Nacional de Evaluación para la Educación Superior (Ceneval).

De quienes reciben el programa, ocho de cada 10 son jefas de hogar y 49 por ciento tiene responsabilidades de cuidado. Además, 10 por ciento pertenece a pueblos indígenas, 11 por ciento vive con alguna discapacidad, y 12 por ciento son adultas mayores, precisó María Elena Esparza Guevara, coordinadora general del Programa de Autonomía Económica de las Mujeres.

Entre las beneficiarias presentes, Clara Brugada mencionó el caso de María Fernanda Cruz Hernández, diseñadora gráfica de 26 años con discapacidad auditiva, quien usará el apoyo para fortalecer su trabajo independiente; el de Vicenta Gerosa Pérez, de 54 años y perteneciente a una comunidad indígena, que elabora servilletas bordadas de manera artesanal; y el de María de Jesús Bernal Romero, quien a los 83 años decidió emprender un negocio de desayunos.

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