Ejército Mexicano, otra vez ante la CIDH por ejecución extrajudicial

Ejército Mexicano, otra vez ante la CIDH por ejecución extrajudicial

El Estado mexicano ha sido denunciado otra vez en instancias internacionales. Esta nueva petición fue presentada ante la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) por el Centro de Derechos Humanos de la Montaña Tlachinollan, el Centro de Derechos Humanos José María Morelos y Pavón y la Robert F Kennedy Human Rights.

cidh

El caso se remonta a junio de 2009, cuando elementos de la Secretaría de la Defensa Nacional (Sedena) ejecutaron extrajudicialmente al indígena nahua Bonfilio Rubio Villegas, originario de la comunidad Tlatzala, de Tlapa de Comonfort, Guerrero. A la fecha, el hecho permanece impune.

El asesinato –ocurrido durante el sexenio de Felipe Calderón– tuvo lugar en un retén militar. Los soldados dispararon contra el autobús porque el chofer arrancó antes de que los militares le indicaran. Bonfilio, con decenas de pasajeros más, se trasladaba a la Ciudad de México.

De acuerdo con las organizaciones denunciantes “esta petición es muestra de que la militarización del Estado, lejos de redundar en un mejoramiento de la seguridad, genera un ambiente propicio para la impunidad ante graves violaciones a derechos humanos”.

Zósimo Camacho

Destacada

Con Felipe Calderón, la mayor intromisión de EU en México

Documentos desclasificados de la Embajada de Estados Unidos, el Departamento de Estado y la ATF revelan que, durante el gobierno de Felipe Calderón, Estados Unidos profundizó su intromisión en México. Desde la Iniciativa Mérida y las operaciones en campo de agencias como la DEA, la CIA y el FBI, hasta el fallido operativo Rápido y Furioso –que abasteció de armas de alto calibre al Cártel de Sinaloa–, la injerencia del vecino país se reflejó, sobre todo, en la agenda de seguridad. Incluso, como parte de la “cooperación” en el ámbito de la inteligencia, Calderón y el entonces embajador Carlos Pascual inauguraron el búnker de García Luna (previo a que el diplomático estadunidense renunciara, luego de la filtración masiva de cables diplomáticos que hizo Wikileaks, en los que se revelaron sus críticas a la supuesta “guerra” contra el narcotráfico). Además, en el marco del lanzamiento de la Plataforma México, se abrió la puerta a la intervención masiva de comunicaciones y el espionaje

Saber más »
Artículo

Las tres soberanías: la crisis civilizatoria de Occidente

Existen tres niveles en los que se puede medir el avance o el retroceso de un país en su dura batalla por la emancipación. Desde el siglo XV el colonialismo –como el origen dantesco de la violencia en su máxima expresión– quebró no solo la economía de los diferentes países que tocó, sino también sus sistemas políticos, su imaginario colectivo y sus relaciones personales. De ahí que un país deba comenzar primariamente por la recuperación de su soberanía política, es decir, por la capacidad de reconocer en el Estado a la comunidad nacional y no al ente colonial invasor. Este es un presupuesto necesario, sin el cual no se puede pensar en ninguna otra cosa. La tramposa democracia liberal ha sido la camisa de fuerza que ha disfrazado siempre los intereses burgueses tras cualquier supuesta alternativa. Por ello, la batalla por superar los fraudes electorales y el intervencionismo de los poderes fácticos se instala como la tarea principal en este nivel.

Saber más »
Artículo

Granjas de ‘bots’ en la guerra cognitiva

Aquí aparece al desnudo la guerra cognitiva y su mercancía perversa disfrazada como granja de bots. En las sociedades capitalistas creadoras de la dictadura de la competencia mercantil y la subordinación de los consumidores, cada segundo de mirada adquiere valor económico y político. En las granjas de bots se diseña lo que conmueve, lo que enfurece; qué provoca miedo, qué despierta deseo, qué genera permanencia. La arquitectura de la comunicación comercial digital encuentra así una zona de convergencia con las operaciones de influencia política y militar. Un sistema diseñado para retener atención y ensuciar la realidad puede ser aprovechado por quien busca retener, desviar o capturar conciencia. La frontera entre publicidad, entretenimiento, propaganda y operación psicológica se vuelve porosa. El sujeto cree estar consumiendo información mientras, simultáneamente, se convierte en recurso explotable y víctima de mil manipulaciones del odio de clase.

Saber más »
Ahora en vivo

Contralínea en vivo