Responsabilidad histórica de la filosofía contra la guerra cognitiva; cinco tareas mediatas e inmediatas

Luchar contra la guerra cognitiva no es únicamente de una batalla por las ideas entendidas como abstracciones suspendidas sobre la realidad, ni de una competencia entre narrativas equivalentes en un mercado neutral de opiniones.
Donald Trump y la confusión como mecanismo de la guerra cognitiva

Sembrar “confusión” a toda costa, con engaños a destajo, con bombas de estruendo, con camuflajes de todo tipo. Desde una perspectiva semiótico-crítica, “la dictadura de la confusión” es un problema histórico central que no reside exclusivamente en una figura política determinada, pero Trump representa una de las operaciones ideológicas más amplias en la producción capitalista de sentido.
Claves para quebrar la hegemonía semántica de la agenda ideológica (falsa conciencia) capitalista

Cualquier desmontaje de la arquitectura semántica capitalista exige comprender que los signos no flotan en un vacío metafísico, emergen directamente de las condiciones materiales de producción, de las tensiones inherentes
Choque de relatos: el Vaticano vs la Casa Blanca

Esto no admite eufemismos, lo que se despliega entre El Vaticano y La Casa Blanca es un choque frontal de narrativas, no una discrepancia diplomática ni un malentendido coyuntural.
Filosofía de la tregua: EU no suspende la guerra cognitiva

Eso que denominaron “tregua”, promovida por Donald Trump –independientemente de su alcance táctico o su densidad diplomática–, no impide ni tiene la capacidad de impedir la dinámica profunda de la guerra cognitiva
Guerra cognitiva disfrazada como publicidad o propaganda

Aquellos que comercializan publicidad o propaganda, protegidos por el capitalismo, han conseguido una de las acciones ideológicas más efectivas de la modernidad tardía
