Jonathan Simon, Gobernar a través del delito

Jonathan Simon, Gobernar a través del delito

A la sombra del malestar social, económico, político y las manifestaciones de la democracia directa contra los capitalismos enmascarados de globalización y los abusos de la democracia indirecta o representativa, han aumentado las acciones del terrorismo y las delincuencias que, de 20 años para acá, encabezan los cárteles del narcotráfico. Esto tiene en riesgo la gobernabilidad en casi todos los estados de la República, lo que han aprovechado las elites gobernantes y los poderosos dueños del dinero para apretar su autoritarismo en todos los regímenes políticos que se mueven entre los polos de China y Estados Unidos, más el debilitado contrapeso de la Unión Europea, golpeada por severas crisis económicas que contaminan de recesiones, desempleo masivo, corrupción y hambre con pandemias por contagios de la misma globalización.
 
En las autocracias y aun en las democracias, los gobernantes son proclives al autoritarismo, pero hay épocas en que éste se acentúa, ampliando el catálogo de delitos de sus gobernados para controlarlos. A esto se llama gobernar a través del delito. Así, construyen más cárceles que escuelas, hospitales o espacios para la recreación cultural. La irrupción de los delincuentes profesionales ha dado más motivos a los gobernantes para criminalizar los actos y las omisiones de los ciudadanos y disminuir la edad para tratarlos como delincuentes mayores.
 
En el texto Gobernar a través del delito (traducido al español por Victoria de los Ángeles Boschiroli), en más de 400 páginas, su autor Jonathan Simon explica y prueba en los distintos capítulos cómo crece la gobernabilidad al aumentar los delitos y hacer de cada ciudadano un delincuente, con lo que se limitan las libertades constitucionales. Una cosa es “gobernar a través del delito” y otra, “gobernar el delito”. Ya no son los ciudadanos potenciales delincuentes, ahora lo son por ejercer las libertades: manifestarse, criticar, reclamar. Se recurre “a la categoría del delito para dotar de legitimidad a [las] intervenciones motivadas por otras razones”. Y recurren al estado policiaco (que vislumbró Ferdinand Lassalle), enaltecido y usado por los nazifascistas, estalinistas y otros sistemas despóticos, hasta en las democracias, para reprimir las manifestaciones de protesta de sus pueblos.
 
En su libro el autor analiza: “Poder, autoridad y justicia penal”; “La autoridad ejecutiva y la guerra contra el delito”; “El miedo al delito y la actividad legislativa”; “La jurisprudencia del delito y la caída de la gobernabilidad judicial”; “La raza, la guerra contra el delito y el encarcelamiento masivo”; “El gobierno de las relaciones domésticas a través del delito”; “La reforma de la educación a través del delito”; “Delito, victimización y sanción en el mercado de trabajo desregulado”. Cuenta con una bibliografía utilísima y cada capítulo, con notas. El texto es impresionante y de actualidad para alertarnos sobre cómo nuestros gobernantes optan por criminalizar toda la vida pública y privada, para controlar a la sociedad e ir transformando la democracia en una autocracia, en nombre de restaurar la seguridad perdida al precio de restringir las libertades.
 
Ficha bibliográfica:
 
Autor: Jonathan Simon
Título: Gobernar a través del delito
Editorial: Gedisa, 2011
 
*Periodista
 
 
 
 
Fuente: Contralínea 322 / febrero 2013
 
 
 
 

 

Artículo

Tierra fertil

México tiene una enorme diversidad. Es uno de los países con mayor riqueza natural, cultural y económica del mundo. Nuestra posición geográfica es excepcional en

Saber más »
Artículo

Las tres soberanías: la crisis civilizatoria de Occidente

Existen tres niveles en los que se puede medir el avance o el retroceso de un país en su dura batalla por la emancipación. Desde el siglo XV el colonialismo –como el origen dantesco de la violencia en su máxima expresión– quebró no solo la economía de los diferentes países que tocó, sino también sus sistemas políticos, su imaginario colectivo y sus relaciones personales. De ahí que un país deba comenzar primariamente por la recuperación de su soberanía política, es decir, por la capacidad de reconocer en el Estado a la comunidad nacional y no al ente colonial invasor. Este es un presupuesto necesario, sin el cual no se puede pensar en ninguna otra cosa. La tramposa democracia liberal ha sido la camisa de fuerza que ha disfrazado siempre los intereses burgueses tras cualquier supuesta alternativa. Por ello, la batalla por superar los fraudes electorales y el intervencionismo de los poderes fácticos se instala como la tarea principal en este nivel.

Saber más »
Artículo

Granjas de ‘bots’ en la guerra cognitiva

Aquí aparece al desnudo la guerra cognitiva y su mercancía perversa disfrazada como granja de bots. En las sociedades capitalistas creadoras de la dictadura de la competencia mercantil y la subordinación de los consumidores, cada segundo de mirada adquiere valor económico y político. En las granjas de bots se diseña lo que conmueve, lo que enfurece; qué provoca miedo, qué despierta deseo, qué genera permanencia. La arquitectura de la comunicación comercial digital encuentra así una zona de convergencia con las operaciones de influencia política y militar. Un sistema diseñado para retener atención y ensuciar la realidad puede ser aprovechado por quien busca retener, desviar o capturar conciencia. La frontera entre publicidad, entretenimiento, propaganda y operación psicológica se vuelve porosa. El sujeto cree estar consumiendo información mientras, simultáneamente, se convierte en recurso explotable y víctima de mil manipulaciones del odio de clase.

Saber más »
Ahora en vivo

Contralínea en vivo

Contralínea 1019

Con Felipe Calderón, la mayor intromisión de EU en México Nancy Flores, agosto 29, 2026 Documentos desclasificados de la Embajada de Estados Unidos, el Departamento