¡Malvado Kelsen!

¡Malvado Kelsen!

Kant escribió: “¡Atrévete a pensar por ti mismo! ¡Ten valor de servirte de tu propio entendimiento! ¡Supere aude!”. Su obra es el antes de la filosofía como ideología de creencias o metafísica, y pensar los fenómenos como problemas para proponer soluciones.

Éstos vuelven a ser problemas en busca de respuesta por las ciencias naturales de fundamento matemático, las ciencias sociales de fundamento jurídico y el resto de la cultura, desde sus raíces griegas-atenienses con la sofística (Protágoras, Tucídides, los presocráticos, Eurípides, etcétera), hasta Kant, los neokantianos de la Escuela de Marburgo (Hermann Cohen, Pablo Natorp, Ernest Cassirer, etcétera) y los pensadores críticos (por las tres críticas de Kant): Hans Kelsen, Karl R Popper, y los hombres y mujeres de ciencias, literatura, pintura y demás artes (y la sicología inaugurada por Sigmun Freud).

En esa apretada síntesis de la historia universal se inscribe el sustancioso ensayo del joven abogado Marco Tulio Martínez Cosío. Trabajo impecable e implacable sobre lo que significa Kelsen en la historia del derecho como ciencia y órdenes jurídicos positivos en su unidad en cuanto Estados (con sus fines o contenidos en la legitimidad de su legalidad).

Es admirable la defensa de la obra kelseniana que elaboró ante quienes pretenden sentenciarla, sin ser leída y mucho menos estudiada (“el problema –dice Kant– no es ser refutado, sino ser comprendido”). Ante sus temerarios acusadores, Marco Tulio Martínez hace las veces de abogado defensor y logra que jurado y juez resuelvan que Kelsen es inocente de las malévolas imputaciones.

Y si bien la obra de Kelsen, continúa, “se defiende por sí misma, es escuchada y vence en juicio”, dice muchísimo de Martínez Cosío que exponga con éxito la litis, pues los necios e irracionales han querido, constantemente, sentar en el banquillo de los acusados la obra que mejor fundamenta y explica el corpus jurídico como medio para hacer posibles los fines de una sociedad, gobierno y Estado.

El derecho positivo se ocupa de las conductas jurídicas individuales e institucionales, a partir de una ley fundamental o constitución, aun en aquellos Estados llamados de derecho consuetudinario. Nada ha caído buenamente del cielo, dice Pablo Natorp. Todo es creación humana, si es que nos movemos dentro de los límites de la razón. “Humano, demasiado humano”, como “diría el gran Nietzche”.

Saludamos esta reflexión kantianamente kelseniana, que nos lleva a la cúspide de la ilustración de todos los tiempos, con argumentos en contra de la irracionalidad del derecho natural o jusnaturalismo; ideología con instinto religioso arrinconada desde la implantación del derecho positivo, descrito como un orden estatal con diferentes fines (políticos, penales, mercantiles, civiles, fiscales, etcétera). En la tarea de continuar enriqueciendo toda aportación humana, la kelseniana debe ser objeto de cuestionamientos, adiciones y correcciones, como apunta Martínez Cosío. Y es que en la corriente crítica, no hay absolutos.

Ficha bibliográfica:

Autor: Marco Tulio Martínez Cosío

Título: ¡Malvado Kelsen!

Editorial: Revista Padecta de la Escuela Libre de Derecho, 2009

[email protected]

Lo más leído

Morena arranca registro de candidatos a gubernaturas para 2027

Rumbo a la elección del 2027, Morena, el Partido del Trabajo (PT) y el Verde Ecologista de México (PVEM) arrancaron el proceso de registro de las y los aspirantes que buscarán participar en las coordinaciones estatales de la cuarta transformación, una figura que funge como antesala de las candidaturas para las 17 gubernaturas que estarán en disputa el próximo año.

Saber más »
Artículo

FIFA: Estado corporativo con inmunidad de mercado

La copa mundial de futbol en 2026 se ha caracterizado por mostrar activamente una de las contradicciones esenciales del sistema social que llamamos capitalismo: precios exorbitantes, exclusión, comercialización extrema, demandas para aquellos que buscan conseguir beneficios por vías alternas.

Saber más »
Artículo

Donald Trump y la confusión como mecanismo de la guerra cognitiva

Sembrar “confusión” a toda costa, con engaños a destajo, con bombas de estruendo, con camuflajes de todo tipo. Desde una perspectiva semiótico-crítica, “la dictadura de la confusión” es un problema histórico central que no reside exclusivamente en una figura política determinada, pero Trump representa una de las operaciones ideológicas más amplias en la producción capitalista de sentido.

Saber más »
Artículo

Cuatro fases del golpe blando en México

En 1954, Estados Unidos perpetró un golpe de Estado contra Jacobo Arbenz, suceso que inauguró la Guerra Fría interamericana, tras el Bogotazo de 1948, donde asesinaron a Jorge Eliecer Gaytán. En dicho golpe, Estados Unidos elaboró lo que podemos denominar como

Saber más »
Ahora en vivo

Contralínea en vivo